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Play-Offs Crasher: Los Angeles Clippers - Portland Trail Blazers (Game 1)

· Por Oleguer Homs

Un demoledor Chris Paul se impone en el duelo individual ante un Damian Lillard demasiado solo en el partido inaugural de la primera ronda que enfrenta a Los Angeles Clippers y Portland Trail Blazers (115-95)

¡Empieza lo bueno! Después de 82 partidos disputados y un sinfín de emociones, la NBA llega a la fase definitiva que coronará al campeón de esta histórica campaña 2015-2016. Como no podía ser de otro modo, allí estará UltimateNBA siempre que la acrediten para contarlo en directo desde el Staples Center.

Un año más desde que nació Lob City, Los Angeles Clippers llegan a Play-Offs con la condición de aspirantes en quienes nadie confía. El sabor agridulce que ha tenido la campaña del cuarto clasificado del Oeste es diametralmente opuesto a lo transmitido por su rival en primera ronda, unos Portland Trail Blazers que sorprendieron a propios y extraños alzándose con el quinto puesto.

17:20: Las inmediaciones del Staples Center brillan con más luz propia que nunca gracias a treinta grados de temperatura veraniegos y a la actividad que rebosa alrededor de canastas al aire libre y otras atracciones alzadas expresamente para la ocasión. Ya dentro del estadio, un mar de camisetas rojas que rezan “Together as One” en todos y cada uno de los 18.000 asientos confirma la sensación que el de hoy, y todos los que le sigan, ya no es un partido cualquiera: es tiempo de Play-Offs.

17:38: Las cheerleaders practicando coreografías roban el protagonismo al martirio que DeAndre Jordan vive al tener que enfrentarse a su temida línea de tiros libres. Hoy, además, DJ añade otra fase a su rutina con un ejercicio de dominio de balón que podría firmar el mismísimo Stephen Curry. En el otro aro, CJ McCollum tampoco deja nada al azar; se espera de él que ofrezca las mismas prestaciones en postemporada que a lo largo de un año en el que, si los votantes le hacen justicia, todos sus esfuerzos deberían verse recompensados con el galardón a jugador más mejorado.

17:49: Doc Rivers tiene asumido que el entrenador rival Terry Stotts va a usar la táctica del hack-a-Jordan, estrategia nada vistosa pero que, dada la normativa actual, es la mar de lícita. También nos confirma que JJ Redick va a jugar a pesar de las molestias y destaca el dúo Damian Lillard - CJ McCollum, un perímetro descarado que ha nacido para brillar en un escenario como son unos Play-Offs. En líneas similares, Stotts destaca los valores que hacen de su pupilo Lillard un jugador especial durante su comparecencia. Contando con él como líder, dada la juventud de la plantilla el cuerpo técnico no se marcó el objetivo de llegar a la postemporada al planificar la campaña, pero tampoco pensaban que fuera la quimera inalcanzable que todo el mundo creía.

18:13: Desfilamos por el túnel de vestuarios que dentro de una hora acogerá la entrada de la plantilla de Portland a cancha. En el banquillo rival, Damian Lillard lleva la batuta de toda conversación a su alrededor tal y como dirige a su conjunto sobre el parquet. Se confirma lo que nos dijo Stotts hace unos minutos, unas palabras que por completamente esperadas no tienen nada de revelador: dentro y fuera de la cancha, con el dorsal cero grabado a fuego en su espalda, Lillard es el líder de la manada.

18:35: Como todo artesano hace con su oficio, JJ Redick mantiene una rutina de trabajo impoluta gracias a la cual ha dado un salto de especialista a pieza imprescindible del engranaje Clipper, quizás la que más después de Chris Paul. Atrás quedan los tiempos en que Lance Stephenson aún estaba lanzando mandarinas cuando un Redick sin tatuar saltaba a cancha. Hoy ambos conjuntos se muestran más comedidos y, mucho antes de la hora habitual, el único compartiendo parquet con los periodistas y recogepelotas amontonados alrededor es Sam Cassell.

19:16: CJ McCollum y Damian Lillard ofrecen sus respetos al padrino que, un día más, saluda a sus preferidos del conjunto rival detrás de la canasta visitante. James Goldstein hoy viste una chaqueta de cuero adornada por la ilustración de una puesta de sol que es puro California, como también lo es el pelo rizado setentero debajo de un sombrero de cowboy negro. En el centro de la cancha, una ceremonia descafeinada otorga a Jamal Crawford el primer Elton Brand Media Recognition Award. Yo, que desconocía la existencia de este premio, por un instante pensé que J-Crossover se había alzado con su tercer trofeo al mejor sexto hombre.

19:41: Espero pacientemente mi turno de helado detrás de Brian Windhorst y me dirijo al ascensor. La tres veces ganadora de un Grammy Lalah Hathaway nos regala una de las mejores interpretaciones del himno americano que haya visto. A continuación, una vez silbados los cinco villanos que Terry Stotts ha alineado de inicio, llega el turno de dar la bienvenida a los ídolos locales. Al igual que ocurrió el año pasado, los Play-Offs son una ocasión inmejorable para ofrecer una presentación aún más espectacular. Hologramas proyectados sobre el parquet, tableros escupiendo fuego, decibelios tímidos a la salida de Luc Mbah a Moute… ¡Empiezan los Play-Offs!

1r cuarto: ¿Adivináis quién empieza a cargo del timón anotador de la nave Clipper? Exacto: JJ Redick. La misma adrenalina que permite a Maurice Harkless estrenarse con 5 puntos le lleva a cometer su segunda falta demasiado pronto, condenando al mejor hombre hasta el momento en las filas de la franquícia de Oregon al banquillo. Como siempre priorizando que otros empiecen con buen pie antes de dar un paso al frente él mismo, Chris Paul reparte juego y aún le sobran energías para torturar a Damian Lillard en defensa. Blake Griffin y DeAndre Jordan resucitan el ensordecedor espíritu Lob City con sendos mates que levantan al público de sus asientos, pero Portland sigue al acecho (26-21).

2o cuarto: En solo doce minutos Doc Rivers ya ha dado entrada a un total de diez hombres, ninguno de ellos con la experiencia en postemporada que acarrean las espaldas de The Truth, Paul Pierce. A diferencia del año pasado, los Play-Offs no podrían llegar en un momento más dulce para Jamal Crawford: sus tiros imposibles entrando contrastan dolorosamente con los insufribles tiros libres de DeAndre Jordan, algunos de los cuales ni siquiera rozan el aro. La igualdad es máxima y el duelo Chris Paul - Damian Lillard lleva ofreciendo las emociones fuertes esperadas hasta que, a la salida de un tiempo muerto, CP3 dice basta. El base bautizado por algunos como Point God firma un final de período antológico, permitiendo que su equipo llegue al descanso mandando por un máximo de ocho puntos de ventaja (50-42).

Descanso: En el parquet, un niño nos regala su talento superdotado con el violín interpretando canciones icónicas del pop actual. A estas alturas le habré visto una docena de veces; estas son, número arriba número abajo, las que me ha llevado percatarme de que la localidad de Billy Crystal se encuentra en el lado opuesto al asiento del aún más clásico Jack Nicholson, un perfecto reflejo inverso. No muy lejos del astro de la comedia, el hoy comentarista Kevin McHale charla animadamente con un aficionado de la primera fila. Sueño con cazar al vuelo alguna conversación made in Microsoft entre Paul Allen (en caso que esté) y Steve Ballmer, pero no tendré esa suerte. El que sí parece reencontrarse con un viejo amigo cerca de donde se sienta Goldstein es el ex All-Star con los Clippers Chris Kaman, un dinosaurio que aporta veteranía en lo más profundo del banquillo Blazer.

3r cuarto: Quince minutos de reposo no han servido para enfriar a Chris Paul, todo lo contrario. Con CJ McCollum desaparecido en combate, poco puede hacer Damian Lillard para contrarrestar al ciclón obstinado en demostrarle al joven aspirante quién es, aún, el mejor base puro de la liga. Todo flujo responde al compás marcado por Paul, permisividad arbitral ante las muchas faltas que le podría costar su agresividad en defensa incluída. CP3 en estado de gracia es todo lo que necesitan Blake Griffin y DeAndre Jordan para lograr canastas fáciles y mates espectaculares de los que crujen la moral del banquillo rival que se encuentra justo enfrente. Jamal Crawford sumándose a la fiesta amenaza con sentenciar toda opción visitante antes de tiempo, pero tirar la toalla no es propio de un equipo tan descarado como son esos púberes Blazers (81-66).

4o cuarto: La gran esperanza de los de Terry Stotts radica en el demoledor +24 resultante de la tiránica presencia de Chris Paul en cancha contrapuesto con el -9 de cuando se sienta. Por desgracia, esta vez los suplentes en los que confía Doc Rivers no están por la labor de dejarse recortar distancias: Cole Aldrich y Austin Rivers complementan el acierto de otro planeta de Jamal Crawford, que para nada aparenta los 36 años que tiene según la Wikipedia.

El reloj corre en contra de los intereses de Portland, que intenta alargar el partido sacando a Chris Kaman para que pulverice una falta tras otra y empuje (literalmente) a DeAndre Jordan a la línea de tiros libres. La estrategia solo sirve para que los televidentes de la costa este apaguen el televisor y buena parte de los aficionados del Staples se den cuenta de lo tarde que es; hora de volver a casa. Al final, el último cuarto es un mérito trámite que termina con los angelinos resolviendo cómodamente el primer duelo de la eliminatoria (115-95). Blake Griffin (19), DeAndre Jordan (18) y JJ Redick (17) le deben minimo una docena de sus puntos cada uno al efecto magnético que ejerce Chris Paul, cuyo impacto va mucho más allá de los 28 puntos o 11 asistencias que pueda reflejar su estadística, mero papel.

22:29: En los Play-Offs todo está mucho más milimetrado, lo cual supone renunciar al siempre divertido ir y venir entre vestuarios y conformarse con ver pasar, uno tras otro, a los protagonistas de la noche por la sala de prensa. El primero en desafiar nuestros micrófonos y grabadoras es Doc Rivers, que destaca el esfuerzo defensivo de Chris Paul y Luc Mbah a Moute para anular la dupla Damian Lillard - CJ McCollum. Su esquema defensivo de opresión al perímetro vendrá que ni pintado en una hipotética semifinal de conferencia ante unos Golden State Warriors que, elevando exponencialmente el listón imberbe que es hoy Portland, cuentan con tiradores aún más letales y un rompe-murallas todoterreno llamado Draymond Green.

22:44: Terry Stotts defiende la decisión de luchar con todas las armas posibles hasta el final, algo que esta noche pasaba por alargar el duelo a base de hack-a-Jordan. Tanto el técnico como, minutos más tarde, Damian Lillard, se sacan el sombrero ante la excelente defensa 2x1 que han planteado los Clippers al perímetro, aunque sí los de Oregon hubieran estado tan acertados como en otros compases de la temporada posiblemente hubiera sido otro cantar. Dame y McCollum han sumado 16 puntos menos de los que acostumbran, las faltas sacaron a Maurice Harkless del partido cuando mejor estaba y, salvo Gerald Henderson, nadie ha acompañado el solo del base que quedó fuera del All-Star. El resumen es que Portland aún puede dinamitar la serie y hacerse con el factor cancha; y es que tal y como reza el tópico que hoy oímos por boca del mismo Damian Lillard, “la serie es larga”.

22:52: DeAndre Jordan y Chris Paul toman el relevo de Damian Lillard. Ambos coinciden en destacar el gran partido de su ya recuperado compañero Blake Griffin, y no solo en ataque. Tal y como ilustra Chris Paul, contar con Griffin y el mismo Jordan como escuderos en la pintura permite asumir muchos más riesgos a los hombres de perímetro. Robar balones, provocar pérdidas y, en definitiva, frustrar la facilidad insultante con la que muy habitualmente se desenvuelven Lillard y McCollum.

23:03: Al igual que lo hicieron DJ y CP3 antes que él, Blake Griffin llega a la sala de prensa acompañado. En su caso, lo hace de la mano de su hijo Ford Wilson Cameron-Griffin, que presenta su candidatura al trofeo Riley Currey de los Play-Offs 2016 robándole el show a su padre. Griffin, que ha firmado su mejor partido desde que volvió de la lesión, afirma que empezar anotando supuso una inyección enorme de confianza y optimismo que espera acarrear en lo que nos queda de serie y más allá.

Cerrar una jornada en la que se jugaron un total de cuatro partidos y estar en la costa oeste supone dar por concluida la velada algo más tarde lo habitual. Qué mejor que la imagen tierna de Blake Griffin adaptando sus zancadas a los pasitos de Ford Wilson para despedirse por hoy del Staples y soñar despierto con lo que vaya a ofrecer de sí el partido del miércoles, al que UltimateNBA también asistirá. ¡Hasta entonces!

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