Primoz Brezec y Bostjan Nachbar abandonan la NBA por el euro. Childress tentado
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La depreciación del dólar sobre el euro y la ausencia de límites para los equipos FIBA está haciendo que en los últimos años los equipos europeos puedan pujar por jugadores de nivel medio alto de la NBA.
Los jugadores ven cómo el exceso de normas de la NBA les impide acceder a lucrativos contratos y, sobre todo, ampliar el abanico de equipos que puedan pujar por ellos. Así pues, este año el mercado está siendo copado por apenas 5 equipos de 30, aquellos cuya masa salarial es pequeña y tienen margen de maniobra.
Por ello, los pujantes equipos europeos con dinero están comenzando a ofertar por jugadores que no pueden acceder a un buen contrato en la NBA y Europa le espera con los brazos abiertos. El perfil de estos jugadores suele ser de gente con formación FIBA, europeos o sudamericanos pero también empiezan a tentar a jugadores nativos estadounidenses.
Jorge Garbajosa, aún sin equipo, está descartando aparentemente su continuidad en la NBA, aparte de por la lesión, también por la falta de ofertas salarialmente atractivas. El interés de San Antonio Spurs y Los Angeles Lakers parece quedarse en eso, en mero interés por falta de pujanza salarial. El primero sólo podría ofrecerle 2 millones de dólares por año como mucho y el segundo, cualquier contrato que le firmase le costaría a la franquicia el doble al estar por encima del límite que marca el impuesto de lujo.
Juan Carlos Navarro, que aspiraba a un contrato interesante para seguir pagando la cláusula que tenía pendiente con el FC Barcelona, prefirió no arriesgarse ya que necesitaba mínimo 4 millones de dólares por año para no perder dinero. Al final, volvió con su antiguo club a ser el mejor pagado del equipo y jugador franquicia, dejando la NBA tras un año.
Carlos Delfino, tras cuatro años en la NBA, había demostrado que tenía un futuro en la liga pero con ofertas encima de la mesa, le ofrecían 12 millones por 3 años cuando en Europa, el Khimki le ha ofrecido 25'5 por el mismo tiempo. Incomparable.
Primoz Brezec, el esloveno, tras 2 años sin apenas minutos después de haber sufrido un proceso de fatiga crónica en una época en la que no tuvo descanso entre temporadas, ha firmado por dos años y 850 mil euros cada temporada, con la Virtus de Roma, equipo que también acaba de recibir a Brandon Jennings, estrella del High School, y uno de los mejores de su promoción, que apunta alto para el Draft del año que viene.
Jennings, con 18 años, ha tenido problemas con el acceso a la Universidad, y aunque finalmente podía acceder, ha preferido cobrar un sueldo y seguir su formación desde un punto de vista diferente, el baloncesto FIBA, para después presentarse al Draft una vez cumplida la edad mínima.
Bostjan Nachbar, el otro esloveno, ha firmado hoy un contrato con el Dynamo de Moscú de 3 años y 14 millones de dólares, unos 9 millones de euros. Supone prácticamente la mid-level exception en USA y no había expectativas ni de renovar con New Jersey Nets por ese dinero, ni que ningún equipo se lo ofreciese.
El último caso todavía es un rumor pero puede pegar fuerte, el agente libre restringido Josh Childress, alero de Atlanta Hawks, tiene una oferta de 20 millones por 3 años y se está pensando el dar el salto a Europa. Atlanta le está dando largas y al no haber equipos que puedan firmarle por más de la mid-level (5'6 millones el primer año), si alguno lo intenta, los Hawks la igualarían. Pero Childress parece estar descontento en el equipo y no vería con malos ojos irse a Europa un par de años sin que Atlanta pueda hacer nada y luego volver. Además, los impuestos para el jugador en Grecia apenas existirían con lo que podría cobrar 6'3 millones casi limpios. ¿Demasiado bueno para dejarlo escapar?
El aumento del nivel medio FIBA, la depreciación del dólar sobre el euro, las rígidas normas NBA, con sus límites, el impedimento en USA de un sueldo profesional mientras los jugadores compitan en la universidad ( de 19 hasta 23 años) y la pujanza económica de los mejores equipos europeos pueden hacer que el Basket FIBA compita de tú a tú con el Basket NBA.
Los jugadores ven cómo el exceso de normas de la NBA les impide acceder a lucrativos contratos y, sobre todo, ampliar el abanico de equipos que puedan pujar por ellos. Así pues, este año el mercado está siendo copado por apenas 5 equipos de 30, aquellos cuya masa salarial es pequeña y tienen margen de maniobra.
Por ello, los pujantes equipos europeos con dinero están comenzando a ofertar por jugadores que no pueden acceder a un buen contrato en la NBA y Europa le espera con los brazos abiertos. El perfil de estos jugadores suele ser de gente con formación FIBA, europeos o sudamericanos pero también empiezan a tentar a jugadores nativos estadounidenses.
Jorge Garbajosa, aún sin equipo, está descartando aparentemente su continuidad en la NBA, aparte de por la lesión, también por la falta de ofertas salarialmente atractivas. El interés de San Antonio Spurs y Los Angeles Lakers parece quedarse en eso, en mero interés por falta de pujanza salarial. El primero sólo podría ofrecerle 2 millones de dólares por año como mucho y el segundo, cualquier contrato que le firmase le costaría a la franquicia el doble al estar por encima del límite que marca el impuesto de lujo.
Juan Carlos Navarro, que aspiraba a un contrato interesante para seguir pagando la cláusula que tenía pendiente con el FC Barcelona, prefirió no arriesgarse ya que necesitaba mínimo 4 millones de dólares por año para no perder dinero. Al final, volvió con su antiguo club a ser el mejor pagado del equipo y jugador franquicia, dejando la NBA tras un año.
Carlos Delfino, tras cuatro años en la NBA, había demostrado que tenía un futuro en la liga pero con ofertas encima de la mesa, le ofrecían 12 millones por 3 años cuando en Europa, el Khimki le ha ofrecido 25'5 por el mismo tiempo. Incomparable.
Primoz Brezec, el esloveno, tras 2 años sin apenas minutos después de haber sufrido un proceso de fatiga crónica en una época en la que no tuvo descanso entre temporadas, ha firmado por dos años y 850 mil euros cada temporada, con la Virtus de Roma, equipo que también acaba de recibir a Brandon Jennings, estrella del High School, y uno de los mejores de su promoción, que apunta alto para el Draft del año que viene.
Jennings, con 18 años, ha tenido problemas con el acceso a la Universidad, y aunque finalmente podía acceder, ha preferido cobrar un sueldo y seguir su formación desde un punto de vista diferente, el baloncesto FIBA, para después presentarse al Draft una vez cumplida la edad mínima.
Bostjan Nachbar, el otro esloveno, ha firmado hoy un contrato con el Dynamo de Moscú de 3 años y 14 millones de dólares, unos 9 millones de euros. Supone prácticamente la mid-level exception en USA y no había expectativas ni de renovar con New Jersey Nets por ese dinero, ni que ningún equipo se lo ofreciese.
El último caso todavía es un rumor pero puede pegar fuerte, el agente libre restringido Josh Childress, alero de Atlanta Hawks, tiene una oferta de 20 millones por 3 años y se está pensando el dar el salto a Europa. Atlanta le está dando largas y al no haber equipos que puedan firmarle por más de la mid-level (5'6 millones el primer año), si alguno lo intenta, los Hawks la igualarían. Pero Childress parece estar descontento en el equipo y no vería con malos ojos irse a Europa un par de años sin que Atlanta pueda hacer nada y luego volver. Además, los impuestos para el jugador en Grecia apenas existirían con lo que podría cobrar 6'3 millones casi limpios. ¿Demasiado bueno para dejarlo escapar?
El aumento del nivel medio FIBA, la depreciación del dólar sobre el euro, las rígidas normas NBA, con sus límites, el impedimento en USA de un sueldo profesional mientras los jugadores compitan en la universidad ( de 19 hasta 23 años) y la pujanza económica de los mejores equipos europeos pueden hacer que el Basket FIBA compita de tú a tú con el Basket NBA.
