Game Crasher: Los Angeles Lakers - Memphis Grizzlies
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Sin Kobe Bryant, Los Angeles Lakers caen ante unos Memphis Grizzlies en busca de una nueva identidad tras el varapalo que supone la baja de Marc Gasol para lo que resta de campaña (95-112)
Vuelta al Staples para vivir un duelo entre Los Angeles Lakers y Memphis Grizzlies en el que no van a estar ni Kobe Bryant ni Marc Gasol. Los de Tennessee visitan el Staples Center con muchísimas caras nuevas que deberán suplir la baja por toda la temporada del pívot catalán. Con un récord de 33-23, los Grizzlies son ahora mismo el quinto clasificado del Oeste, único puesto de la parte baja del cuadro de postemporada que evita tener que enfrentarse a Warriors, Spurs o Thunder en primera ronda.
Los Lakers, por su parte, se debaten entre desear que termine la que puede ser la peor temporada en la historia de la franquicia o dejarse llevar por los beneficios económicos resultantes de exprimir los últimos compases en la carrera de Kobe Bryant eternamente. Una trayectoria tan ilustre como la del segundo mejor escolta de la historia no merece que, a falta de 22 partidos, el balance de victorias/derrotas sea un pobrísimo 11-49.
17:11: El barrio de Los Angeles donde vivo, Hollywood, se viste de gala para una ceremonia anual relativamente conocida: los Óscar. De ir en metro voy a tardar media hora en vez de los diez minutos habituales en llegar a la estación, así que es preferible llamar un Uber. El tráfico es horrible y el trayecto al Staples Center larguísimo pero el conductor, por suerte, también es un loco de la NBA.
17:43: A pesar de que no va a jugar esta noche, a nuestra llegada al Staples Kobe Bryant está en cancha. El escolta angelino no quiere perderse la oportunidad de conocer a Marina, una joven fan suya con parálisis cerebral que lleva meses recuperándose tras una operación muy delicada. Los días que es baja Kobe ni viene, si hoy está aquí es tan solo para conocer a Marina, hablar con ella y firmarle una camiseta a su nueva y luchadora amiga de 11 años.
17:57: El tren para hablar con Byron Scott ya ha pasado, pero aún nos queda Dave Joerger. Mientras esperamos al técnico de los Grizzlies desfila por delante nuestro la nueva fauna dominante en el vestuario de Memphis, un posible quinteto que combinaría al mismo tiempo jugadores duros y cabezas para amueblar: Chris Andersen, Zach Randolph, Matt Barnes, Tony Allen (baja como Kobe) y Lance Stephenson.
18:16: De todos los integrantes de la plantilla Laker que hay en cancha, solo D’Angelo Russell hace trabajo específico con uno de los técnicos. Salta a la vista que la máxima prioridad en la franquicia angelina es pulir a su diamante en bruto para que pueda liderar desde ya la era post-Kobe Bryant junto a Julius Randle, Jordan Clarkson y, si se alinean los astros o Adam Silver calienta las bolas del Draft en Junio, Ben Simmons.
18:31: Se hace muy raro ver a Lance Stephenson calentar a la misma hora que lo hacía siempre con otra camiseta que no sea la de los Clippers. Lo mismo me ocurre con Chris Andersen, a quien ví hace apenas un mes como integrante de los Miami Heat. Completa el club de viejos conocidos Matt Barnes, trotamundos ex-Laker a quien el año pasado seguí de cerca como alero titular de los Clippers, rol que ahora ejerce en Memphis.
18:55: Comida ligera (tres platos y postre) en la Chick Hearn Media Room, donde junto a varias docenas de periodistas más vibro con el final del Cavaliers-Raptors. En la mesa de al lado, el ex-NBA con pasado Cav y Grizzly Brevin Knight disecciona cada jugada y repetición con precisión quirúrgica. Tras vibrar con la canasta ganadora de Kyle Lowry, todo el mundo da por enterradas las opciones de Lebron James y sus Cleveland Cavaliers ante cualquiera de los tres equipos candidatos a alzarse con el trono del Oeste.
19:14: La suerte me sonríe de nuevo cuando un amigo me ofrece un asiento en segunda fila, detrás de la canasta. Localización privilegiada para seguir los veinte minutos de calentamiento, la gloriosa interpretación del himno americano y las presentaciones de dos quintetos titulares en cuadro. Al igual que es tradicional que los Lakers vistan de blanco cuando juegan en domingo, desde hace un par de años hacen lo propio con los viernes y el uniforme Hollywood Nights de color negro. Los Grizzlies, por su parte, saltan a cancha de blanco a pesar de ser el conjunto visitante.
1r cuarto: El partido empieza con un precioso duelo individual entre Mike Conley y D’Angelo Russell, único impás de igualdad al que pone fin Byron Scott cuando erróneamente decide sacar al pasado número dos del Draft del parquet. Memphis manda ya de inicio gracias a su excelencia defensiva y los constantes errores de los Lakers. Roy Hibbert y Zach Randolph nos ofrecen muestras de lo que vendría a ser un baloncesto al poste propio de otra era aunque, a diferencia de Hibbert, Zach tiene infinidad de recursos. Parece que el cuarto va a cerrarse con una gran canasta de Jordan Clarkson, pero allí está Randolph con un triple desde la esquina para silenciar al Staples (25-32).
2o cuarto: Recital de Vince Carter, que añade cuatro más al triple que anotó en el primer cuarto. A Vinsanity le bastan 11 minutos de juego para volver al banquillo con 15 puntos y un impecable 5/5 en triples. Lo de Vince Carter disfrazándose de Stephen Curry ejerce un efecto que va más allá de los números en sí, a juzgar por la apatía de unos Lakers visiblemente tentados de tirar la toalla. Mención aparte merece el esfuerzo que siguen desplegando D’Angelo Russell y Julius Randle, de largo los mejores por parte angelina (50-67).
Descanso: Viaje relámpago a la sala de prensa, donde Brevin Knight y el ahora comentarista Jon Barry rememoran anécdotas de su paso por la liga. Escuchar disimuladamente la conversación que mantienen dos ex-jugadores de la NBA sería bastante tentador si no fuera por qué Denzel Washington, carisma personificado en carne y hueso, está en el pabellón. También contaba con ver, hablar y quizás fotografiarme con Kareem Abdul-Jabbar, que hizo una aparición esporádica en cancha durante la primera mitad. O bien se ha ido a casa en helicóptero como Kobe o a lo mejor ha decidido optar por la privacidad de una tribuna VIP, pero en las primeras filas no queda ni rastro del máximo anotador en la historia de la liga.
3r cuarto: Ninguna estadística ilustra mejor hasta qué punto llegan las facilidades ofrecidas a los Grizzlies en los dos partidos seguidos disputados ante los Lakers que ésta: Memphis no anotaba 30 puntos por cuarto en seis cuartos consecutivos desde Enero del 2007, cuando Pau Gasol aún estaba en el equipo. Empieza el la segunda y los Lakers siguen haciendo aguas por todos lados, hasta el punto de permitir, entre otras perlas, que Chris Andersen nos ofrezca el highlight de la noche con una bandeja en contraataque. Pasados 34 minutos y casi treinta puntos por debajo Byron Scott ordena una presión a toda cancha que culmina en balón perdido por parte de unos Grizzlies nada acostumbrados a que los angelinos defiendan (71-90).
4o cuarto: El público del Staples gritando “Derek Fisher” cuando sale Matt Barnes a cancha, Lance Stephenson ofreciendo muestras de su talento en ataque y Barnes otra vez improvisando una rueda de pases con un niño de la primera fila hace más llevadero saber que el partido está roto. D’Angelo Russell es el único Laker que tiene derecho a irse a casa con la conciencia tranquila y sabiéndose autor de 22 puntos, uno más que los 21 que suma el rocoso PJ Hairston, sustituto de Tony Allen. Finalmente, ambos entrenadores claudican y dejan que sus respectivos fondos de banquillo salgan a jugar un rato. Quién mejor aprovecha los minutos de la basura es Marcelo Huertas, que anota un total de 7 puntos gracias a acciones tan espectaculares como un triple o una bomba al más puro estilo Juan Carlos Navarro.
21:50: Todo el mundo ha decidido esperar hasta que Denzel Washington se vaya, y yo no voy a ser menos. Finalmente, el actor se levanta de su asiento y agradece las múltiples muestras de cariño a su paso. Denzel desfila por el lateral del parquet como si, más que de un simple espectador abandonando su localidad, se tratara de un deportista dando la vuelta de honor post-victoria.
22:09: Visiblemente contrariado, Byron Scott comparte con nosotros las tres únicas palabras que ha pronunciado pocos minutos antes en el vestuario: “nos vemos mañana”. Más allá de los números que haga, el técnico angelino destaca la importancia de contar con alguien como Kobe Bryant en el sentido que su competitividad se contagia. Como nota positiva, Byron loa la evolución lenta pero constante de D’Angelo Russell, que hoy ha dado un paso enfrente cuando más se le necesitaba.
22:14: Llego al vestuario visitante justo a tiempo de escuchar el último medio minuto de Zach Randolph. Al igual que en su día Jerry West inspiró el logo de la NBA, en el caso de Chris Bosh cuando jugaba en Toronto o Zach Randolph en Memphis el proceso parece haber sido a la inversa: son ellos quienes son calcados al logo de su equipo.
22:27: Estar frente a Vince Carter el día que ha decidido ofrecernos una exhibición más propia de la década pasada es un privilegio. A pesar de su veteranía, Vinsanity enseguida deja claro que no piensa en la retirada, ni por asomo. En cuanto a su actual equipo, Vince destaca lo rápido que se están adaptando las nuevas incorporaciones, así como el error que cometen todos aquellos que descartan a los Grizzlies como aspirantes.
Así termina esta edición de Game Crasher, en un Hollywood Boulevard engalanado para acoger la ceremonia de los Oscar. Nos vemos en nada para lo que promete ser un partidazo: ¡Los Angeles Clippers - Oklahoma City Thunder!
