El vicepresidente de operaciones de baloncesto de Utah Jazz, Kevin O'Connor, anunció que la franquicia había liberado a Derek Fisher del contrato que les unía para que este pueda centrarse en la recuperación de su hija Tatum, de 11 meses, a la que los médicos diagnosticaron un cáncer en un ojo durante la disputa de los playoffs.
"Derek podrá elegir como agente libre un equipo situado en una ciudad con especialistas médicos con el fin de lograr la mejor cura para su hija. Él ha contribuido enormemente en nuestra organización y, aunque no queríamos perderlo, comprendemos que su familia es lo primero", declaró Larry Miller, propietario de los Jazz.