Stephon Marbury continúa dando que hablar, y no precisamente por sus grandes actuaciones en la cancha. El jugador, de 30 años, no se presentó ni al último entrenamiento ni al partido que los Knicks disputaron (y perdieron) en Phoenix. El motivo de su ausencia hay que encontrarlo en una discusión mantenida con su entrenador, Isiah Thomas , que le planteó que iba a reducir sus minutos de juego y su rol en el equipo. El jugador estuvo unas horas desaparecido, pero al llegar a Nueva York se puso en contacto con el New York Post para comunicar que tampoco pensaba estar en el partido ante los Clippers y que había recibido permiso de Thomas para ausentarse.
Marbury, que creció en Nueva York, donde se convirtió en una leyenda de los Playgrounds, llegó a los Knicks a mediados de la temporada 2003/04, procedente de Phoenix. Aunque al principio se le recibió como al hijo pródigo, los malos resultados del equipo y su poca disposición a perder protagonismo para favorecer al equipo han provocado el enfado de la grada que otrora le idolatraba.
Después de 11 años en la liga, al 2 veces All-Star no le ha sentado nada bien que "su" equipo le rechace de este modo, pero los 42 millones que le quedan por cobrar por los dos próximos años hacen difícil que los Knicks puedan conseguir un traspaso. De hacerlo será un éxito para la entidad, que ya logró deshacerse del contrato de Steve Francis traspasándolo a Portland a cambio de Zach Randolph .