Los Wolves le dan las llaves a Thibs
Tras un año de transición por la muerte de Saunders comienza una nueva era
La temporada regular ha acabado con las grandes noticias del récord de 83-9 de Golden State Warriors y la retirada de las canchas de Kobe Bryant con un increible último partido de 60 puntos.
Mientras se está disputando la 1ª ronda de playoff, la vida sigue para los equipos eliminados.
Uno de ellos es Minnesota Timberwolves, que ya ha despedido al entrenador Sam Mitchell y ha estado buscando nueva dirección ejecutiva y deportiva estos últimos días. Tras la muerte de Flip Saunders a principios de temporada a causa de un linfoma de Hodkins, la franquicia se había quedado huérfana de proyecto y director. Mitchell hizo las labores de interino pero, sin confianza, el equipo terminó a la deriva a pesar de aglutinar ya un bloque joven e interesante, sobre todo, tras los movimientos de febrero, cuando se deshicieron de los veteranos, exceptuando a Kevin Garnett, claro.
La cuestión es que ya tienen nueva vida, y esta vida la encarna Tom Thibodeau, un entrenador que trae buena fama tras su buena labor en Chicago Bulls en la época explosiva de Derrick Rose, y un concepto fundamental en estos días: "el proyecto se construye desde la defensa". Talento en ataque no falta, por lo que toca flexionar rodillas en defensa.
Thibodeau tendrá un contrato de 5 años con plenos poderes como Presidente de operaciones baloncestísticas además de entrenador. Scott Layden, hijo del antiguo entrenador de los Jazz (anterior a Jerry Sloan), actual asistente del General Manager en San Antonio Spurs y con experiencia como General Manager en Utah Jazz y New York Knicks, obtendrá este puesto en los Wolves.
Thibodeau, de 58 años, comenzó su carrera como entrenador en 1981 en la universidad donde se formó, Salem State College, como asistente y fue su primer entrenador en 1985, antes de pasar un año despues a Harvard como asistente otros tres años.
Debutó en la NBA precisamente en Minnesota Timberwolves, en 1989, en el primer año del equipo en la liga. En 1991, se hizo ojeador de Seattle Supersonics. En 1993, fue asistente en los Spurs y en 1995 en los Sixers. Tras esas experiencias, llegó en 1996 a New York Knicks, donde estuvo hasta 2004. En ese tiempo, se convirtió en 1º asistente del entrenador Jeff Van Gundy y lideró la defensa de un equipo correoso que jugó las finales de 1999. En 2001 consiguieron el récord de mantener a 33 equipos de forma consecutiva por debajo de 100 puntos.
En 2004 se fue con Van Gundy a Houston Rockets, donde estuvo 3 años, antes de dar el salto a Boston Celtics como entrenador asociado de Doc Rivers, con quien ganó el anillo de 2008, junto a Kevin Garnett, a quien va a dirigir ahora en los Wolves.
En 2010 se convirtió en entrenador de Chicago Bulls, a los que llevó durante 5 años, sacándolos del ostracismo en el que estaban, con una campaña por primera vez de más de 50 victorias desde la retirada (2ª) de Michael Jordan de 1998. Cayeron en finales de Conferencia ante los Heat del Big Three. Fue nombrado entrenador del año.
En 2012, se convirtió en el entrenador más rápido en llegar a 100 victorias, pero perdieron a Derrick Rose en los playoff, lo que marcó significativamente el rumbo los siguientes años. En 2013, sin Rose, mantuvieron el tipo con una temporada más discreta, y avanzaron una ronda en playoff antes de volver a caer ante los Heat. Dos años más en las mismas circunstancias, sin poder avanzar en playoff, llevaron a la directiva a despedir a Thibodeau en 2015.
Desde entonces ha estado en el punto de mira de muchos equipos pero se ha tomado un año de transición para evaluar sus opciones. Ahora ha tomado la decisión. Plenos poderes y un equipo joven con el que progresar.
Un equipo formado por Ricky Rubio, Zach LaVine, Andrew Wiggins, Karl-Anthony Towns y Gorgui Dieng, sin olvidar al veterano y líder Kevin Garnett, que afrontará su posible última temporada como profesional, más como alma del equipo que transmita los valores defensivos que Thibodeau quiere implantar como base de proyecto.
Que haya suerte.
