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[10/06/2018] Actualidad NBA
Los Warriors ganan otro anillo que no ha sido tan fácil como ha parecido
Por Demian Belmonte @ultimatenba | @Demian_Belmonte

Poco hay que contar sobre la serie que no se haya contado ya. No estamos para crónicas. Esta web intenta ser base de datos y, de vez en cuando, algo más.

Hoy es de obligado cumplimiento escribir unas líneas para los campeones NBA 2018, los Golden State Warriors.

Unos Warriors que no lo han tenido tan fácil como ha parecido en la final. Sufrieron en temporada regular y no consiguieron el mejor balance, con Stephen Curry lesionado buena parte del tiempo, jugando con Quinn Cook de base. Sufrieron en playoff, Con Andre Iguodala con problemas en eliminatorias clave como contra unos temibles Houston Rockets o los propios finalistas Cleveland Cavaliers.

Las eliminatorias contra San Antonio Spurs y New Orleans Pelicans fueron aparentemente fáciles por el 4-1 pero ese 1 indicaba dos cosas: Que los Spurs, a pesar de estar sin Kawhi Leonard y excesivamente veteranos, saben cómo jugar contra los Warriors, pero les falta ya potencia para aguantar. De los Pelicans, que Anthony Davis es muy peligroso y va a tener mucho que decir en el futuro, teniendo en cuenta que faltaba DeMarcus Cousins y que no tenían tiradores fiables. Rajon Rondo volvió a demostrar por qué es uno de los mejores bases de la liga... sin tiro.

Houston Rockets, con la adición de Chris Paul, cambió el panorama del Harden-sistema en la franquicia texana. Pusieron contra las cuerdas a unos Warriors que se quedaron sin Iguodala, el hombre pegamento. Posiblemente al quedarse sin él, permitió a los Rockets dominar la serie; posiblemente, los Rockets, al quedarse sin Paul en los últimos dos partidos, permitió a los Warriors remontar.

Ya con el equipo completo, los Cavs se lo pusieron difícil en el 1º partido y ese final estrambótico fue, a la postre, el hundimiento de unos Cavs que necesitaban estar concentrados al 100% para poner en apuros a unos Warriors que siempre estuvieron confiados en que podían resolver los problemas que surgieran una vez todos estuvieron sanos.

Estos Warriors aspiran a Dinastía histórica, si no se considera ya. 3 anillos en 4 años y aspirantes a todo el año que viene. Es un equipo hecho a golpe de Draft, con el mérito añadido de ser elegidos por encima del nº 5.

Stephen Curry fue seleccionado por los Warriors en el Draft 2009 en el 7º puesto. Griffin, Thabbeet, Harden, Evans, Rubio y Flynn antes que Curry. Consulten...
Klay Thompson fue seleccionado por los Warriors en el Draft 2011 en el 11º puesto. Irving, Derrick Williams, Kanter, Tristan, Valanciunas, Vesely, Biyombo, Knight, Kemba y Fredette antes que él. Vista la situación, un nº 4 ó 5 hubiera sido más justo.
Draymond Green fue seleccionado por los Warriors en el Draft 2012 en ¡2ª ronda! Sin comentarios.
 

Con esta situación excepcional de tener a tres jugadores claves llegando a un gran nivel, pudieron tener la opción de margen salarial para fichajes en un momento de expansión de la NBA a nivel salarial.

Andre Iguodala llegó en 2013 tras toda una vida como jugador franquicia en Philly después de ser escudero de Allen Iverson. Un traspaso y una llegada a Denver para terminar su contrato permitió otro traspaso tras renovación. Los Warriors podían asumir contrato y Denver recibía una trade exception importante para uso futuro.

Kevin Durant completó el "quinteto de la muerte" en 2016 cuando, protagonizando The Decision II, abandonó el liderazgo compartido con Russell Westbrook en los Thunder para ir a ganar anillos con los Warriors justo después de haber batido el récord de temporada regular pero habiendo perdido el anillo en el 7º contra Cleveland Cavaliers. Con este fichaje se aseguraron menor competencia en el Oeste (bajada de nivel de los Thunder) y mayor potencia contra los Cavs.

Cuando no está Iguodala, llega el integrante del que se ha llamado popularmente el "quinteto del coma". Shaun Livingston. Un renacido. Su grave lesión de rodilla en los comienzos de su carrera provocaron un año en blanco y varios años de ganarse el sueldo temporada a temporada. Ya demostrada su calidad y aun sabiendo que ya no sería un titular de esta liga, los Warriors le ofrecieron en 2014 un contrato de nivel y un rol de líder en la 2ª unidad. En estas finales ha firmado un 13 de 15 en tiros de campo. Tira poco pero su fiabilidad y experiencia está fuera de toda duda. Su tiro de 4 metros es de los mejores de la liga. Nada despreciable a pesar de estar en una época de triplistas.

Éstos son los jugadores fundamentales y luego hay otros que saben aportar veteranía y capacidad en momentos clave. Hay un trío especial. Zaza Pachulia, David West y JaVale McGee. Los tres fueron firmados hace dos años y los tres han renovado tras ganar el anillo. Cada año varía el rol de cada uno en número de minutos, pero todos tienen sus momentos. Pachulia ha tenido menos protagonismo este año tras convertirse en el villano oficial por la lesión de Leonard en los playoff del año pasado. West ha revivido este año tras un amago de retirada a sus 37 años y McGee, a pesar de su inestabilidad, tiene un físico descomunal que, amparado por un equipo tan bueno como éste, minimiza sus errores absurdos hasta el punto de que todo el mundo adora a McGee.

Siendo ya líderes constantes, los Warriors han tenido rondas bajas o han tenido que comprar rondas bajas para seguir seleccionando en el draft. De aquí salen otros dos integrantes que este año han hecho el trabajo duro de intendencia: Kevon Looney, Damian Jones y Jordan Bell. Los dos primeros son un nº 30 del draft en 2015 y 2016, respectivamente. Forman parte del equipo de los anillos y han jugado muy poco. A Looney ni siquiera le ha sido ejercida la opción para el año que viene, decisión que se toma a principios de temporada. Sin embargo, este año ha tenido un rol y un mérito de trabajo. Veremos si se gana una renovación. Jones tendrá que pasar por el trago de Looney este verano y ver si se prolonga su contrato. Le queda un año mínimo. Jordan Bell es un caso aparte. 2ª ronda en 2017, fue comprada su elección a los Bulls por el máximo permitido, 3'5 millones. Ha tenido un rol y un impacto inmediato. Relegó a McGee aunque ambos han disfrutado de sus momentos de gloria. Hay hueco para los dos. Ambos son baratos, ambos tienen roles limitados, ambos son físicamente potentes, capaces de correr la cancha y ambos se benefician de jugar en un equipo tan bueno que necesita apoyo interior secundario. Hay poco que exigir.

Los tres últimos nombres son complementos que han sido cumplidores con el rol asignado.

El veterano: Nick Young. Un anotador poco eficiente en su carrera y una cabeza poco estable. No obstante, a sus 32 años, se ganó un rol en un equipo campeón, para sustituir la retirada de Matt Barnes, por su buen hacer defensivo en unos Lakers en reconstrucción. Luke Walton lo usó en una situación en la que muchos en sus circunstancias caen en la marginación, por lo que recuperó prestigio. Trabajo aceptable en temporada regular y poco uso con pequeños momentos interesantes en playoff.

Patrick McCaw. Un jugador que, como Jordan Bell, pero un año anterior, fue un 2ª ronda comprada a los Bucks. Año rookie interesante, este año debía sustituir a Ian Clark, que se marchó a Pelicans, como uno de los jugadores clave de la 2ª unidad. Lo hizo, pero tuvo la mala suerte de lesionarse por un mal golpe en la columna en uno de los últimos partidos de temporada regular, lo que ha hecho que estos playoff hayan sido testimoniales para él. Al menos, se ha recuperado porque hizo temer lo peor.

Por último, Quinn Cook. Venía para hacer de McCaw. No elegido en el draft 2015, se fogueó en la D-League. Consiguió hacer pretemporadas en Cleveland y Atlanta dos años y contratos de 10 días y Mavs y Pelicans. Con el nuevo sistema de contratos duales (45 días en NBA, resto en D-League), los Warriors lo reclutaron e, inesperadamente, terminaron agotando el contrato dual por tener que usar a Cook como titular por la lesión de Curry. Justo antes de llegar los playoff, lo renovaron para el año que viene. Había cumplido su parte pero su trabajo en playoff era para Curry.

Ésta es la plantilla campeona a la que tenemos que añadir merecidamente a Omri Casspi. Era el verdadero sustituto de Matt Barnes y así cumplió toda la temporada hasta que el 8 de abril tuvo que ser cortado por una lesión y por la necesidad de cortar a alguien para poder modificar el contrato de Quinn Cook y que pudiera jugar playoff, ya que se había ganado el puesto con un Curry aún de baja hasta después de iniciarse los playoff.

Casspi, injusta pero necesariamente apartado de un equipo campeón tras cuajar una buena campaña, recibirá oficiosamente un anillo de los Warriors por su contribución durante el año según le anunciaron el día de su despido. No sería raro que pudiera ser refichado en un futuro.

Un último integrante por nombrar, Chris Boucher. Como Cook, con contrato dual. Un tirador que sólo debutó en un partido, un minuto. El resto del tiempo estuvo en el filial. Tendrá que seguir buscándose el hueco.

 

Tras la fiesta ¿qué le espera a la franquicia campeona? El draft, donde tendrá una elección baja otra vez, esta vez un 28 de 1ª ronda. No disponen de 2ª ronda así que seguro intentarán comprar una 2ª ronda alta, que tan buenos rendimientos le está dando en los últimos años.

A nivel económico, como este año, que han terminado por encima del impuesto de lujo. Un precio gustosamente a pagar por ser campeones. Se encuentran con la plantilla principal hecha. Kevin Durant puede salirse de su contrato de 26'5 millones, pero quiere renovar.

En principio, el bloque de la muerte y el bloque de la intendencia están bajo contrato. En el medio quedan los jugadores que fichan con contratos de un año para aportar a la 2ª unidad. Young, West, Pachulia, McGee, Looney, McCaw... Son muchos jugadores, la mayoría renovables por un año por el mínimo salarial, si bien alguno caerá, y no encarecer demasiado una plantilla que ya está en impuesto de lujo una vez que el sueldo de Durant, el que sea, el de los 26'5 de su opción, o el del nuevo posible contrato, se sume.

Los Warriors van a buscar un alero veterano que pueda hacer el trabajo que Barnes dejó y que Casspi ha estado haciendo. El resto pueden renovar o fichar similares por el mínimo. Sea como sea, los Warriors sólo están en riesgo de cara al mercado de 2019, cuando Klay Thompson tenga que renovar y pida un aumento correspondiente a los nuevos niveles salariales. Livingston, veterano treintañero ya, podría salir para aligerar la carga salarial.

En 2020 le tocaría a Green e Iguodala, y Livingston si continúa. El mayor problema es que no hay franquicia que pueda soportar a 4 jugadores con más de 30 millones en sueldos si no sube el margen salarial o que el dueño pueda pagar multas millonarias sin quejarse. Curry está en 34 ahora tras haber sido el MVP con un sueldo bajo por un contrato que firmó en una época previa a su explosión y con su tobillo en duda. Ese sueldo bajo fue clave para la estrategia económica de los Warriors y poder montar un equipo campeón permitiendo renovaciones de compañeros con sueldos mayores a los de Curry. Durant está autocontrolándose con 26 por aquello de llegar a un equipo campeón ajustando sueldo para poder fichar. Thompson, Green e Iguodala están en 16-19. Aunque Iguodala presumiblemente rebajará su sueldo en 2019 para seguir estando en el equipo, lo normal es que Thompson y Green lo suban acorde a su importancia.

El impuesto de lujo está este año en 119 millones. Es posible que suba un poco más en las próximas dos temporadas pero 4 contratos de 30 millones ya son 120 y dos más de 10-15 ya son 140 mínimo. El sexteto estrella entra de lleno en la treintena. Lo que firmen ahora será el último contrato de equipo estrella aspirante a renovar títulos. Si sale bien, acumularán entre dos y cuatro anillos más con sus jugadores llegando a los 35. Si sale mal y otros equipos consiguen la fórmula para vencer a estos Warriors, seguramente caiga algún anillo más pero el proyecto se habrá agotado. Tarde o temprano tendrá que ocurrir. ¡Bendito problema!