Sexto Partido
Atlanta Hawks 103 - 100 Boston Celtics
Los Atlanta Hawks son ya, definitivamente, los protagonistas de la primera ronda de los Playoffs NBA, pase lo que pase en el séptimo y definitivo partido que se disputará en Boston. En Atlanta los Celtics han sido incapaces de ganar ninguno de los tres partidos, en un ambiente que recordó al de aquellos duelos de los 80 entre Dominique Wilkins y Larry Bird . Todo el mundo anuncia el retorno de Lakers y Celtics, pero pocos contaban con que los Hawks se sumarían a la fiesta.
Los "culpables" de la hazaña son jugadores jóvenes, como Joe Johnson , Marvin Williams , Josh Smith , Josh Childress o Al Horford , a los que la suma de un veterano como Mike Bibby les ha ido de perlas. El base recordó al de sus mejores años en Sacramento, aquel que asumía toda la responsabilidad ante los todopoderosos Lakers cuando el resto de sus compañeros se escondían. Anoche acabó el partido con 17 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias.
Al final del partido emergió la figura de Joe Johnson , que anotó un triple y dos tiros libres en el último minuto para acabar con 15 puntos. Con 7 segundos en el marcador y dos arriba Mike Bibby lanzó tiros libres, fallando el primero. Pero los Celtics, a tiro de triple, no supieron encontrar a sus mejores tiradores y Rajon Rondo acabó lanzando él... pero como en aquel capítulo de El Príncipe de Bel-Air en el que Carlton se jugó un triple en el último segundo, el balón no tocó ni aro.
Marvin Williams logró 18 puntos y Josh Childress aportó 15 desde el banquillo. Al Horford , envuelto en la polémica con Paul Pierce (el de los Celtics le hizo un gesto de una banda gangsta de L.A. equivalente a "estás muerto"), consiguió 16 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias, mientras que Pierce acabó con 17 y 6 asistencias antes de cometer su sexta falta personal.
Kevin Garnett acabó con 22 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias y 3 espectaculares tapones. Ray Allen logró 20 puntos y 6 rebotes. Kendrick Perkins logró 14 puntos sin fallo.
La serie vuelve al estado de Massachusets, con la vergüenza para los Celtics de ser la única eliminatoria de primera ronda en juego.