A los Bucks le crecen los enanos.
El jugador de segundo año, Charlie Villanueva, que llegó a Milwaukee en el traspaso de TJ Ford, ha tenido muchos problemas en el hombro durante el año, habiendo jugado sólo 39 partidos. Después de un par de regresos y recaidas, en la franquicia ya saben que no volverá a jugar hasta el año que viene, habida cuenta de que han perdido casi todas las opciones de jugar los play off después de la racha de lesiones que ha afectado al equipo y que ha terminado con el despido del entrenador Terry Stotts y la contratación como Head Coach al asistente Larry Krystkowiak.
En la primera parte de la temporada ya tuvieron muchos problemas con las ausencias de Maurice Williams y, sobre todo, el hombre franquicia Michael Redd, que se perdieron más de un mes, propiciando el traspaso de Steve Blake a Denver para conseguir a Earl Boykins, ahora también lesionado en un dedo.
Williams y Redd ya están de vuelta pero con Villanueva fuera otra vez, ahora es el center, número uno del draft de hace dos años, el australiano Andrew Bogut el que se queda fuera por espacio de seis a ocho semanas por problemas en un tobillo, lo que, unido a su más que posible no clasificación para postemporada, hace que ya no pueda volver a jugar lo que resta de Regular Season.
Desde luego, los Bucks están deseando que todo se acabe para descansar, porque es un año para olvidar. De todas maneras, les quedan 15 partidos por jugar, y tienen un balance de 25 victorias y 43 derrotas, mientras que el 8º clasificado de la Conferencia Este, Orlando Magic, tiene 31 victorias y 39 derrotas. Difícil, y más con las lesiones, pero no imposible.