Ante los problemas de lesiones y la mala racha de los Lakers en las últimas semanas, el hombre franquicia de los angelinos ha decidido volver a coger las riendas anotadoras del equipo justo cuando vuelve a tener en el quinteto a los dos mejores pasadores del equipo, Odom y Walton.
De esta manera, si el viernes metía 65 puntos (la tercera vez en su carrera que conseguía hacer más de 60 puntos) en la victoria contra Portland ganando en la prórroga tras haberla forzado con un triple suyo, el domingo metió 50 puntos con muy buenos porcentajes y bien apoyado por Smush Paker (19 puntos, 3 triples, 9 asistencias), Lamar Odom (16 puntos, 9 rebotes, 8 asistencias) y Luke Walton (10 puntos, 8 rebotes, 11 asistencias), que por fin parece recuperado y, junto con Odom, es el que da equilibrio y juego de equipo a los Lakers.
Kobe había empezado la temporada más participativo y menos anotador. El juego de los amarillos progresaba y el equipo ganaba pero las lesiones de Odom y Walton trastocaron esta marcha y los recambios no funcionaron igual de bien. Kobe ha tenido que aumentar su producción para intentar que el equipo sea más competitivo.
Ante esta nueva situación, la actuación de Kobe en estos dos últimos partidos le ha servido para hacer historia en la franquicia: conseguir ser el primer laker desde Elgin Baylor en 1962 en hacer dos partidos consecutivos con mínimo 50 puntos en cada uno. ¿Conseguirá superarlo el próximo día?