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[24/09/2016] Actualidad NBA
Kevin Garnett dice basta y acompañará a Kobe Bryant y Tim Duncan en el fin de una era
Por Demian Belmonte @ultimatenba | @Demian_Belmonte

Se acabó. Kevin Garnett no seguirá jugando. Su maltrecha rodilla le impide seguir rindiendo en una cancha de basket lo que en su cabeza todavía es capaz de hacer. A pesar de tener todavía un año más por 8'5 millones de dólares, el proyecto al que se unió es distinto al que está actualmente en marcha y, entre unas cosas y otras, ha decidido no seguir adelante y embarcarse en otras aventuras.

A sus 40 años, detrás quedan sus 21 temporadas, y una lista así de larga de logros personales:

Aderezado con un anillo en 2008 contra los Lakers de Kobe Bryant y Pau Gasol y otra final perdida contra los mismos dos años después. Además, una medalla de oro en Sidney 2000, 15 veces All Star (aunque no jugó en 2008) y MVP del mismo en 2003.

Y más, 1462 partidos NBA (5º de la historia), más de 26 mil puntos (17º), más de 14600 rebotes (9º), 5445 asistencias (47º), 1860 robos (16º), 2037 tapones (17º) y más de 50 mil minutos (3º).

Un palmarés impresionante acompañado de un carácter superior, que intimidaba y se admiraba y denostaba a partes iguales.

 

Su carrera se puede resumir en tres fases:

En la primera fue el jugador franquicia de Minnesota Timberwolves. Allí vimos al Garnett total, con varias temporadas por encima de 21 puntos, 12 rebotes, 5 asistencias, robo y medio y tapón y medio por temporada, que le llevaron a ganar el MVP en 2004. En playoff consiguió llegar a Final de Conferencia Oeste formando equipo con Sam Cassell, Latrell Sprewell y Wally Szczerbiak en la temporada 2003-2004. Después de eso, el equipo no consiguió replicar la situacion, fallaron en entrar en playoff y derivó en una etapa final sin postemporadas que hizo que Garnett se fuera traspasado en verano de 2007 a Boston a cambio de Sebastian Telfair, Al Jefferson, Theo Ratliff, Gerald Green, Ryan Gomes y dos primeras rondas.

En Boston Celtics se inició la 2ª etapa y la más exitosa a nivel colectivo. Al juntarse con unos maduros Paul Pierce y Ray Allen, formaron un trío temible. Los tres jugadores promediaban más de 20 puntos en sus carreras y se autocontrolaron para bajar sus estadísticas y ser más eficientes colectivamente. Ese mismo año ganaron el anillo contra unos Lakers que venían de incorporar a Pau Gasol al equipo que formaban Kobe Bryant y Lamar Odom.

Aunque Garnett no ganó más anillos, los Celtics estuvieron hasta 2012 en la pomada, llegando lejos y volviendo a repetir finales en 2010, que perdieron contra los Lakers del trío antes mencionado.

La veteranía de este proyecto Celtic se hizo patente cuando, 5 años más tarde de haberse formado, dio síntomas de agotamiento al perder en 1ª ronda en 2013, por lo que se desmanteló. En 2012, Ray Allen se fue a Miami Heat con LeBron James y Dwyane Wade a seguir ganando anillos, lo que no gustó nada a Garnett, enemistándose con el jugador. Cuando el proyecto empezó a ir a menos, Boston decidió reconstruir y Garnett comenzó su 3ª fase, la última de su carrera.

Brooklyn Nets, con los millones rusos, quiso aprovechar la inercia ganadora de Paul Pierce y Kevin Garnett y los atrajo a un proyecto muy ambicioso pero poco planificado y de muy corto plazo. Llegaron a playoff, jugaron 2ª ronda y ya. El equipo no dio para más, fue una decepción y Paul Pierce no renovó. Garnett dio muestras de problemas y empezó a perderse partidos. Mediada la 2ª temporada en Brooklyn, con el equipo a la deriva y sin opciones de playoff, fue traspasado a Minnesota, su 1º equipo, para el nuevo proyecto que su viejo entrenador, Flip Saunders, quería montar, esta vez con todos los galones, de presidente y entrenador a la vez, con Garnett como el mentor del joven equipo.

Sin embargo, la tragedia se cebó con Saunders, porque un Linfoma de Hodkins irrumpió en su vida en 2015 y no pudo superarlo. El nuevo proyecto acabó antes de empezar. Garnett, sin rumbo y con lesiones, no encontraba su puesto a la espera de un nuevo proyecto que se ha iniciado este verano de 2016. Garnett debía seguir teniendo el mismo rol con Tom Thibodeau, al que conoce de su época bostoniana. Finalmente, ha decidido que ya no más. Este nuevo proyecto Timberwolves ya será sin él.

 

Con Kevin Garnett, Kobe Bryant y Tim Duncan se acaba una era de la NBA, que se inició al final de la era Michael Jordan, a finales de los 90, y ha durado 20 años. Toda una época donde el progreso tecnológico, la atención mediática, las redes sociales y los sueldos de las estrellas fueron creciendo exponencialmente mientras los éxitos de estos tres jugadores se producían. Son las grandes estrellas modernas y la NBA de estos últimos 20 años no se puede entender sin ellos. Tan iguales, tan distintos. Kobe, tan mediático, tan egocéntrico, tan ganador. Tim Duncan, tan discreto, tan concentrado, tan eficiente. Kevin Garnett, tan desbocado, tan apasionado, tan competitivo.

Tres maneras de entender la vida, tres maneras de conseguir el éxito, tres maneras de llegar a la gente, tres legados que en uno solo conforman toda una manera de entender el baloncesto NBA, e ingresarán a buen seguro en el Hall of Fame de la mano dentro de un lustro.