Según The Seattle Times las pruebas efectuadas por Kevin Durant en Orlando no han sido satisfactorias. Si el jugador impresionó en la pasada campaña en la NCAA con los Longhorns de Texas, no ha ocurrido lo mismo en la ciudad del Estado de Florida.
Chad Ford, de ESPN, afirma que su actuación en las pruebas del campus de Orlando no son más que “una pequeña pieza de todo un puzzle” y que todo se debe a una falta de preparación. No hay que olvidar que los mejores jugadores presentes en Orlando no disputan la liguilla enrolados en alguno de los equipos, sino qe sólo participan en pruebas físicas y técnicas.
Según el periódico, los resultados de Durant le colocan como el segundo por la cola de los 80 jugadores participantes. Sin embargo, Greg Oden sí que estuvo a gran nivel. En la prueba de press de banca, Durant no pudo hacer ni una repetición de los 84 kilos y quedó por detrás del poste de Ohio State en varias pruebas: salto vertical, agilidad y sprints.
Por ejemplo, en salto vertical, Oden impresionó con 86 centímetros, por 85 de Durant. En la prueba de agilidad, el pívot marcó un tiempo de 11,67 y el alero, de 12,33. Y en la de tres cuartos de pista, dominó el de los Buckeyes con 3,27 segundos, por 3,45 del Longhorn. Eso sí en la medición de la envergadura, Durant dio 2.28, por 2.26 de Oden.
Rick Barnes, entrenador de Durant en Texas, ha salido al paso de estos resultados diciendo que si lo que buscan es un levantador de pesas se equivocan de hombre, pero que a Kevin las fuerzas no le faltan y que para él es el mejor jugador del próximo draft.
Lo que está claro es que Durant aún no ha cumplido los 19 años, que su físico tiene que crecer y mejorar, pero que tiene un talento difícil de medir en pruebas objetivas. Nadie en su sano juicio podría llegar a pensar que los Sonics no lo seleccionen con el número 2 el próximo 28 de junio.
Extraído de SiempreBasket