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[20/05/2012] Enfermería NBA
Greg Oden se someterá a un tratamiento en sus rodillas para volver a jugar al basket
Por Juan Luis Ocampos @ultimatenba | @enletrabordada
El último tren para Greg Oden está a punto de pasar, y él ha decidido subirse en cuanto llegue. En un esfuerzo para no tener que retirarse definitivamente de las canchas, Oden, de tan sólo 24 años, va a someterse a un controvertido tratamiento en sus destrozadas rodillas, de las que se ha operado en varias ocasiones – la última intervención fue el pasado febrero, y fue en su rodilla izquierda -.

Su físico poderoso, anclado en 213 centímetros y un dominio absoluto de los movimientos en la zona, siempre han acompañado a Oden en su carrera – sólo ha podido disputar 82 encuentros en la NBA, promediando 9,4 puntos y 7,3 rebotes -. La pena es que en ese acompañamiento siempre han sido las lesiones sus indeseadas compañeras de viaje. Las muletas son, desde hace años, el inseparable lastre del grandioso pívot, que siempre estuvo llamado a convertirse en una leyenda tras su elección en el Nº1 del Draft de 2007.

 Orthokine es el nombre del tratamiento, y consiste en extraer la sangre del paciente, fabricar un suero con ella y después inyectársela en la zona afectada. La sangre así trabaja para detener los dolores, la inflamación y el daño del cartílago. Kobe Bryant ya se sometió al procedimiento la temporada anterior para aliviar sus dolores en esa rodilla derecha que tantos problemas le dio a la estrella de los Lakers.

“Greg se planteó someterse al tratamiento una vez se recuperase de la doble lesión, pero los médicos le han aconsejado que es mejor hacerlo ahora para que su recuperación se acelere”, señalaba una de las fuentes cercanas al pívot.

Lo cierto es que Oden ha pasado ya por muchas batallas. No sólo las lesiones le han impedido despegar, sino que el alcoholismo en su segundo año en Portland, así como problemas en su adaptación a la NBA han hecho que el jugador nacido en Buffalo no haya podido brillar. Su futuro ahora pasa por su condición de agente libre, y, sobre todo, por abandonar las muletas. Al recurrir a este tratamiento, Oden ya ha dado un gran paso. Serán sus rodillas quienes marquen el sendero a seguir.