Partido estrella de la jornada entre los dos últimos finalistas de la Conferencia Oeste, Utah Jazz visitaba a los campeones San Antonio Spurs. Sin apenas refuerzos desde la pasada campaña, faltaba uno de los mayores protagonistas,
Tim Duncan , aún recuperándose de su lesión de rodilla. los Jazz llegaban con un ánimo especial para llevarse el gato al agua, para desquitarse del año pasado y de las 16 derrotas consecutivas en la ciudad de Lupita. La responsabilidad de dar cobertura a la estrella local cayó sobre
Matt Bonner , que suplió con solvencia al lesionado, aunque la estrella de San Antonio fue uno de los habituales. Manu Ginóbili asumió, saliendo desde el banco para irse hasta 36 minutos de juego, en los que metió 37 puntos, incluyendo muchos tiros libres calientes de final de un partido reñido y muy físico.
Los Jazz mostraron las garras desde el comienzo, con buenas combinaciones entre su dúo dinámico,
Deron Williams (28 puntos, 10 asistencias) dando fuel a un
Carlos Boozer en un nivel estratosférico (28 puntos, 17 rebotes). Quizá uno de los problemas de estos Jazz sea el resto de compañeros titulares, que llegaron con cartel (y sueldo) de estrella y están en un papel secundario.
Mehmet Okur y
Andrei Kirilenko sólo sumaron13 puntos entre ambos, de doce tiros. Más importante para Sloan resulta
Ronnie Brewer , que aprovechó sus minutos para irse a 14 puntos con 7/11 en tiros. Muy cerca estuvieron, pero el juego de equipo de los Spurs fue demasiado, y la confianza de
Tony Parker y en Ginóbili es muy alta. Una historia bien conocida, parece que les puedes dar caza, pero los Spurs siempre fueron un paso por delante...