Peligrosa derrota de los Rockets ante unos Kings que no se jagaban nada y que acabaron amargándole la noche a McGrady y compañía.
Pese a barrer absolutamente a los Kings en el rebote (49-28 para Houston y 21-4 en rebotes ofensivos para los texanos), los Rockets pagaron la poca producción de su banquillo (10 puntos) y su 40% en tiros de campo.