Un triple fallado por Jamal Crawford evitó la prorroga y le dio la victoria a los Indiana Pacers en un partido jugado de poder a poder entre dos franquicias que libraron batallas épicas a finales de los 90.
La superioridad reboteadora de los Knicks (49-34) se vio compensada por parte de los Pacers por el control de balón. Los de Inidiana sólo perdieron 5 balones en todo el partido (por 16 de los locales).