Artículos[28/04/2012] Análisis
Un equipo de nivel NBDL compitiendo en NBA
Por Carlos del Castillo
Ahora que todos estamos pendientes de los mejores equipos de la temporada con el inicio de las eliminatorias por el título, y antes de que pase más tiempo y los recuerdos se difuminen en nuestra mente, no estaría mal asomarse a lo más profundo del pozo de la clasificación y hablar claramente de lo que ha sido equipo indigno para la que se supone mejor liga de baloncesto del mundo. Y es que en esta atípica temporada, los Charlotte Bobcats han conseguido convertirse en el peor equipo en la historia de la NBA. A veces, entre el más absoluto éxito y el más rotundo de los fracasos hay solo un paso. O una retirada. Los Bobcats han conseguido ganar solo 7 partidos de 66 jugados, lo que arroja un balance del 10,6%, aún peor que los citados Sixers, que ganaron 9 partidos de 82, logrando un balance del 11%. Los Bobcats también han encadenado una de las peores rachas de derrotas seguidas, con 23 cerrando de este modo un año para olvidar. Y aunque los números no siempre son fiel reflejo de la realidad, ha que apuntar que los Cats han sido el equipo que menos puntos ha anotado por partido (86’96), el cuarto que más puntos ha recibido (100’8), el que más diferencia en contra ha cosechado (13’9), doblando al anterior en este apartado, el último en cuanto a porcentaje en tiro (41.4%), el segundo que mejor porcentaje ha permitido a sus rivales, el segundo que menos ha reboteado (38’9), el segundo que más rebotes ha permitido al rival (45) y el segundo que menos balones ha robado. Como pueden ver, rozando el ridículo, casi alcanzándolo y dando la sensación la mayoría de noches que un equipo de una liga menor se había colado entre los mejores equipos del planeta. El escaso talento del conjunto (y un proceso de reconstrucción más que discutible desde que alcanzaran los Playoff en 2010 con Wallace y Jackson como principales estrellas), la desidia de muchos de sus hombres y las lesiones de los jugadores veteranos que debían sostener a los más jóvenes ha desembocado en esta situación. El ambiente en el vestuario ha reflejado la mala situación deportiva; Tyrus Thomas llegó a encararse con el veterano entrenador Silas, de 68 años (y dicen las malas lenguas que incluso llegaron a las manos). La peor, que incluso sonriéndoles la fortuna en forma de bola de la suerte, que MJ sea quién decida el jugador a draftear es para echarse a temblar, y no creo que sea necesario recordar los casos de Kwame Brown y Adam Morrison (ups!!, lo hice!!). |
