| Home > Artículos > Un MVP atípico | ||||||||||||
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Repasando la historia reciente (y no tan reciente) nos topamos con que,
al hablar de los MVP de las Finales, lo hacemos de superestrellas, de
nommbres míticos.
En pie que voy a enumerarlos: Tim Duncan (!!!), Shaq (!!!), Michael Jordan (!!!), Hakeem "The Dream" (!!!), James "Big Games" Worthy (!!!), Isiah Thomas (!!!), Larry Legend (!!!), Kareem (!!!) o Magic Johnson (!!!). Todos ellos (menos Duncan, que no había llegado todavía a la Liga) integrantes de la lista de los 50 mejores jugadores de la Historia que la NBA proporcionó en su 50 Aniversario. Una nómina que asusta y a la que ahora hay que añadir a Chauncey Billlups. Habría que remontarse al año 81 para encontrarnos en la lista con un jugador que no fuera considerado como una superestrella. Ese año los Celtics, liderados por Larry Bird, lograron el anillo y Cedric Maxwell recibió el galardón de MVP de las Finales. Maxwell jugó a buen nivel en los Celtics durante 8 temporadas pero nunca llegó a ser All-Star. En 1979 unos sorprendentes Seattle vencieron en la final a los Washington Bullets. En un equipo sin estrellas el que más destacó fue Dennis Johnson, que nunca fue considerado una gran estrella de la NBA aunque tras 7 años al lado de Larry Bird en Boston el genio de French Lick dijo que era el mejor jugador con el que había compartido equipo. Dennis Johnson, un base de los que movían al equipo y siempre sabían lo que tenían que hacer, disputó 5 All-Stars, el primero de ellos en 1980. Quizás el galardón obtenido por Dennis Johnson sea el más comparable al que ha sido otorgado con todo merecimiento a Chauncey Billups. Tras dos años en Colorado los Celtics lo eligieron en tercera ronda del draft del 97. Parecía que la NBA recibía con los brazos abiertos al base pero fue carne de traspaso año tras año. Boston, Toronto, Denver, Orlando y Minnesota lo ningunearon incluyéndole en traspasos de segunda fila o no renovándole. Hasta que llegó a Detroit, en la temporada 2002/03. En los Pistons Billups jugó con toda la confianza que le había faltado en sus anteriores equipos y se convirtió en un especialista en decidir en el "Clutch Time", en los momentos decisivos, ganando varios partidos con lanzamientos estratosféricos en el último segundo. Aunque nadie daba un duro por Detroit todos los analistas señalaban el puesto de base como uno de los pocos emparejamientos en el que los Pistons podrían superar a los Lakers. Lo que nadie esperaba era que Chauncey se comiera vivo a un jugador ocho veces seleccionado en el equipo Defensivo Ideal de la Temporada. Gary Payton, un auténtica pesadilla para sus rivales debido a su incontrolable verborrea barriobajera ha sufrido su mayor humillación y ha sido un espectador de lujo de la gama ofensiva de Billups: reversos, triples, contraataques, penetraciones, suspensiones in your face aprovechando un bloqueo directo o tras una finta... la sangría rovocado durante los cinco partidos de la serie ha sido letal para los Lakers y Phil Jackson no ha encontrado la fórmula de parar al base de Detroit, pese a intentarlo colocandole en algunos momentos a Kobe Bryant como marcador. Sus números en las Finales lo dicen todo: 21 puntos, 5'2 asistencias, 3'2 rebotes, 1'2 robos. Y con unos porcentajes alucinantes: 50'9% en tiros de campo, 47'1% en triples y 92'9% en tiros libres (39 de 42). Ahora a Chauncey le espera un futuro envidiable, con los All-Star de los próximos años en el horizonte. Con 27 años y tras 7 temporadas en la NBA Billups se ha encontrado de repente en una lista de nombres como la mencionada en el primer párrafo de este artículo y con un anillo de campeón. Un anillo que, por cierto, ni Karl Malone ni Gary Payton lucirán.
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