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[22/11/2018] Análisis
¿Qué pasa con Markelle Fultz?
Por Demian Belmonte @ultimatenba | @Demian_Belmonte

La situación de Markelle Fultz es muy confusa y se entremezclan conceptos populares usados para las lesiones con la psicología, dejando a un lado el gran desconocido: un problema de origen neurológico, un dato al que llegamos sólo fijándonos en los diagnósticos "oficiales" vistos hasta ahora. (Actualización 5 de diciembre. Habemus diagnóstico)

Estamos muy acostumbrados a leer sobre las lesiones de los deportistas. Tanto, que ya nos creemos, en el mejor de los casos, que tal lesión tiene una recuperación de tantos meses de convalecencia, tanto tiempo de recuperación activa y, finalmente, ajuste del acondicionamiento físico para trabajar a nivel competitivo.

Pero el mundo de las lesiones es muy variado y hay problemas que se escapan a estos plazos que parecen regidos por un ABC. Cuando se dan temas psicológicos, el pronóstico es muy complicado, el tratamiento muy largo y la solución muy difusa. Ahí tenemos el caso de Royce White, un talentoso alero que tenía trastorno de ansiedad por volar y su carrera se truncó, sobre todo porque ninguna franquicia profesional va a hacer los ajustes necesarios para aprovechar ese talento en la medida que se pueda. O los declarados por Jahlil Okafor, Kevin Love o Tyronn Lue, que se encontraron con la incomprensión de su entorno y tardaron en poder encauzar una solución.

A Markelle Fultz se le asigna rápidamente un problema psicológico ya que se le da por médicamente sano. Es probable que sufra estrés por no progresar como se le espera pero ningún jugador con problemas psicológicos tiene alteraciones de movimiento como las que sufre. Psicológico no es. Un problema psicológico alteraría la toma de decisiones, afrontamiento de retos, la conducta, etc. No es el caso. Estaba jugando, estaba integrado y sólo tenía problemas en el tiro y en los ajustes de precisión.

Dejamos descartado el tema psicológico, salvo como consecuencia secundaria.

Lo que se sabe a nivel físico es que sufrió una Disquinesia escapular. La escápula es un hueso grande que se articula en el hombro y en el tórax e interviene en movimientos del brazo en los 3 ejes del espacio, con muchos músculos asociados. Esos movimientos integrados y coordinados se denominan ritmo escápulo-humeral: "proceso sincrónico de rotación de la escápula para la correcta ejecución del movimiento del húmero en separación y flexión de hombro". Es evidente que esta sincronía se ha perdido. ¿Por qué?

La Disquinesia escapular es la pérdida de la sincronía normal en el complejo articular escapulo-torácico, dando lugar a una alteración de la posición y de los movimientos normales de la escápula. ¿Qué causó la disquinesia? cualquier músculo dañado que interviniese en el movimiento pudo obligar a cambiar de forma inconsciente la posición de la escápula, adaptándose y generando ciertos cambios estructurales a nivel postural. Al parecer, ocurrió durante los entrenamientos predraft de 2017, cuando Fultz entrenaba para aumentar su rango de tiro y adaptarse a la línea de tres NBA. Al repetirse esta situación durante mucho tiempo, finalmente, los problemas fueron en aumento y obligó a parar y buscar una solución.

Todo ese tratamiento a nivel muscular está hecho, se le supone muscularmente sano. Pero la aparición de los YIPS en su muñeca sugiere que el problema va más allá. ¿Y qué son los YIPS? son contracciones musculares involuntarias que afectan, generalmente, en situación de movimientos repetitivos y de precisión. En deporte, música y escritores hay casos documentados. Lo que hay que tener claro es que los YIPS, en épocas pasadas, se asociaba a temas psicológicos relacionados con el estrés y la ansiedad. Hoy en día, eso está descartado. Pero entramos en el terreno desconocido. La parte neurológica. La que no está explicada y la que todavía tienen que encontrar solución. No tienen claro cómo y cuándo el problema de la muñeca comenzó. Todo indica que el problema de la muñeca está relacionado con el hombro, pero no están seguros aún del cómo y del porqué.

En estas líneas no vamos a pretender explicar lo que tiene realmente Fultz porque no lo sabemos, sino más bien plasmar el marco teórico por donde probablemente se muevan pero que no se explica por la complejidad y por lo fácil que es que pase a otro terreno tabú. Tener un problema neurológico es algo tan extraño en este mundo profesionalizado que se mira para otro lado y no se aborda como debería. Sólo hay que ver el mundo de la discapacidad y cómo se les ve y cómo se afronta socialmente el problema que esas personas sufren.

Los YIPS se enmarcan en el caso de las Distonías focales. Una distonía focal es un trastorno del movimiento que se caracteriza por contracciones musculares mantenidas o intermitentes que pueden causar movimientos repetitivos, posturas anormales o ambos. Los movimientos distónicos suelen presentarse con el mismo patrón, con un efecto de torsión y ocasionalmente con temblores. La distonía suele acentuarse o empeorar con los movimiento voluntarios.

Hay que dejar claro que un trastorno del movimiento no es un problema muscular, es un problema del sistema nervioso. Y esto no tiene nada que ver con estar nervioso, tiene que ver con que los músculos se mueven porque hay unos nervios que reciben órdenes desde el cerebro y transmiten las órdenes. Si en el sistema nervioso, la orden neuromuscular falla por alguna razón, el movimiento no se puede ejecutar correctamente, alterando las capacidades y el nivel funcional normal.

Aunque no se diga alto, hay que decirlo claro, Fultz parece sano a nivel muscular pero como tiene un problema distónico, esto hay que presentarlo como un síndrome neurológico incapacitante que afecta al sistema muscular​ afectando la tonicidad de un determinado grupo muscular en forma parcial o generalizada. En su caso, parcial.

¿Cómo se lo provocó? es la gran duda y lo que no explican con detalle, porque parece que todavía no lo saben. El sentido común dice que por los problemas musculares sufridos, los nervios que llevan la información pueden haber resultado dañados, quizá por compresión, por lo que la orden cerebral no llega correctamente. Esto provoca que se "fatigue" el nervio y provoque los espasmos.

Cuando una zona nerviosa se daña, el trabajo rehabilitador no se realiza de forma habitual. El músculo ya está reparado. Pero la orden no funciona. Seguramente, por eso, el trabajo con el reputado entrenador de tiro Drew Hanlen no ha tenido los frutos deseados. Hace falta un equipo interdisciplinar con un preparador físico, un fisioterapeuta y ambos dirigidos por un neurólogo, con independencia de colaboración con personal sanitario de otros sectores.

Fultz necesita resetear la orden que antes daba, por eso debe volver a aprender a tirar. Debe crear una nueva orden neuromuscular como si fuera un bebé aprendiendo a calcular su coordinación fina, sus apoyos motores y su calculos óculo-manuales que le permiten relacionarse con el entorno sin caerse. Probablemente, el nervio ya esté liberado y ya esté sano pero el tiempo que pasó dañado sin que nadie le hiciera caso hizo que alterara todo el proceso conector y ahora el cerebro no sabe comunicarse correctamente con su brazo a nivel de precisión fina. Fultz intenta dar órdenes globales que antes hacía de forma inconsciente y su cuerpo, su brazo, su muñeca, no le responden como quiere y se cansa rápido, no físicamente, sino neuromuscularmente. Pero resulta que no es sólo aprender a tirar, es recuperar todo el movimiento normal de las cosas cotidianas de la vida que se realizan, como atarse los cordones. Tener un entrenador de tiro no es suficiente. Tiene que entrenar los movimientos más básicos de la vida. Tiene que resetear todo su movimiento para que el cerebro reconecte correctamente con su brazo, su antebrazo, su muñeca, sus dedos.

El trabajo físico es necesario, pero la presión competitiva, la necesidad de cumplir plazos, no ayudan. Fultz tiene un problema que no se resuelve con el típico plazo ABC. Puede seguir jugando, pero él y todo el entorno tiene que asumir que el problema es más grave de lo que parece. Corregir una distonía focal que tiene un origen supuestamente traumático (otra cosa supondría un origen mucho más grave), va a requerir un esfuerzo continuado que puede conllevar meses, si no años.

Hay que empezar a prepararse para la posibilidad de no le dé tiempo a recuperarse en el plazo de lo que su contrato le pide, y eso supone consecuencias a nivel de relaciones. Su franquicia le paga un sueldo alto como nº 1. Tiene asegurado sueldo hasta julio de 2020. En octubre de 2019 deberán tomar decisiones sobre su 4º año de contrato, que vencería en junio de 2021. Decisiones duras a tomar sobre su futuro porque ¿cómo van a pagarle tantos millones a un jugador que, a lo mejor, una vez aclarado el problema, pueda tener, como mínimo, una solución a 2 años vista? Es que casi sería más fácil enseñarle a tirar con el otro brazo.

Los rumores de traspaso y similares... el problema seguirá existiendo. Cualquier franquicia va a encontrarse con una falta de diagnóstico, un problema que no se va y un desconocimiento alarmante sobre los problemas neurológicos.

La realidad es que no hay soluciones mágicas en estos temas. El diagnóstico neurológico es necesario pero eso no garantiza un tratamiento adecuado y una solución segura. La propia neurociencia está en pañales en lo que se refiere a soluciones con colaboración interdisciplinar, pero es el camino a seguir. Un equipo polivalente y mucha paciencia. El jugador va a tener que afrontar el hecho de que es bastante probable que no vaya a poder luchar por un siguiente contrato. Va a tener que afrontar el hecho de que, posiblemente, esté en entredicho su propia carrera. Todavía no se asume, todavía se mira para otro lado. Pero hay que afrontarlo ya, porque cuanto antes se haga, antes se encontrará una solución más o menos satisfactoria.

Fultz ha pedido otra opinión. Un especialista de hombro. Vamos a ver si las conclusiones que saque, derivan de forma adecuada al equipo de trabajo que necesita. Que tenga mucha suerte. Pero sobre todo, que le dejen tranquilo y le apoyen.

Actualización: Tras una semana de pruebas han encontrado un diagnóstico y una solución. Sí había compresión nerviosa y también arterial. Todo aquí. Esperamos que todo se solucione en pocas semanas y siga adelante con su vida y su carrera.




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Ficha de Markelle Fultz Markelle Fultz