De
Sam I Am todo lo que se sabe es que descendió de una nave espacial y empezó a ganar anillos como un cohete. Esos rasgos tan peculiares y la forma de su cráneo lo delatan: puede que venga del planeta
Victoria o de la constelación de los
Jugones. Siempre presume de que él tiene el secreto para ganar. New Jersey, Milwaukee, Minnesota: este sobradete las acostumbró al sabor del triunfo. Cuando el pasado verano aterrizó en la galaxia de L.A. algunos pensaron que ni siquiera iba a pisar el Staples; su orgullo, y todo eso. Un veterano de vuelta de todo en la franquicia maldita.
Pero allí le estaba esperando su compinche
Cuttino Mobley...
Los Clippers viven una etapa exitosa.
Elton Brand está en plan MVP. Algunos jugadores anónimos que hasta deslumbran. Un joven gafado apellidado
Livingston que por fin tiene de quién aprender. Y los
Clippers que siguen ganando.
Sam Cassell es un tipo de jugador de los que ya no se fabrican. Ya no los envían desde el espacio exterior. Él guarda la receta para ganar, es la clave de los Clips. Puede ser que Los Angeles tras el paso de este espécimen no vuelva a ser
one-land-team nunca más.