Melo es un héroe de los de antes. Con un pasado turbio redimido por su pasión por el basket, culminado con un triunfo universitario comandando las huestes de
Syracuse en homenaje a un
coach de una sola temporada.
Con una entrada apoteósica en la
League de la mano del icono de la nueva era, un tal
LB23. Con una pléyade de contemporáneos empeñados en eclipsar cualquier destello suyo: del propio LeBron a Wade, pasando por Amare, Chris Bosh o Josh Howard. Con un destino estigmatizado como estéril, condenado al anonimato de la historia. A no ser que llegara el año del destape...
En el curso 2005/2006
Melo la machaca y luego no se cae de culo al suelo, sino que muestra el carácter que le ha sabido inculcar un personaje tan controvertido como
George Karl. Denver ha reubicado a su líder esquivo y catapulta al estrellato de la NBA a un chico que adereza con los roles gamberros de ahora la savia antigua que recorre sus venas. El 15 de los
Nuggs es un tipo moldeado al estilo ochentero que se ha decidido a cuidar su cuerpo a la vez que estira sus trenzas para que no se le vaya la
chaveta. Cuando nadie recuerde a
Carmelo Anthony tú podrás decir que le seguiste de cerca. Y desvelar todos sus secretos.