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[14/10/2010] Historia
Minutos totales 2010
Por Demian Belmonte @ultimatenba | @Demian_Belmonte

Penúltimo acercamiento a las estadísticas históricas de los jugadores en activo. Una clasificación breve cuyo mayor interés aparece en los intentos fracasados por ingresar en la lista pero que también promete muchas novedades para el año que viene. Descúbrelas.

La de minutos totales es la clasificación más difícil para ingresar, bastante más que la de rebotes.

Tan difícil es que con las últimas retiradas se nos han quedado sólo tres jugadores dentro de la lista. Por suerte, vienen más para el año que viene, si todo va bien.

Vamos con el primero:

Tenemos que ir hasta el 12º puesto para encontrar al primer jugador en activo con más minutos: Jason Kidd, cómo no, que va acaparando puestos de privilegio a sus 37 años. El año anterior jugó solamente 6 minutos más que la pasada temporada y subió 12 puestos. En cambio, este año, con 6 minutos menos, únicamente 3 puestos. Y es que a estas alturas, a pesar de los 2.880 minutos que ha jugado, es ya muy difícil ascender.

Ahora aspira a superar 4 puestos el año que viene si mantiene la media de minutos para meterse de lleno en el top 10 pero el reto es acabar su contrato al año siguiente con 50 mil minutos, consiguiendo entrar en el podium. Para conseguirlo, debe mejorar ligeramente sus minutos y quedarse muy cerca de los 3.000 minutos en cada una de las dos temporadas que le quedan, algo que sólo ha podido hacer en 4 de sus 16 temporadas en activo. En caso de continuar su carrera más allá de los 40 años, como ha dicho que le gustaría hacer, tendrá seguro un lugar entre los elegidos. Si repite los 2.880 minutos en estos dos años, rozará los 50 mil y se colocará 4º. De momento, tiene 44.036 minutos y esperaremos a ver si cumple con las expectativas.

Bajamos un poco y nos encontramos, en el puesto 16º, a Kevin Garnett, que está con los minutos que tenía Kidd el año anterior. Es un jugador que ha tenido ritmos mucho más altos, consiguiendo siete veces más de 3.000 minutos pero, un año con lesión y otro con rehabilitación activa, el último año sólo ha podido sumar algo más de 2.000 minutos. Si consiguiese mantenerse sano aunque juegue el mismo promedio de minutos, sumará unos cuantos cientos de minutos más al final de temporada. El reto está en colocarse un puesto por detrás de donde está Kidd ahora; para ello debe aumentar los minutos ligeramente, lo que significaría que se perdería menos partidos. De momento, lleva 41.695 minutos en total.

Justo detrás de él se encuentra Shaquille O'Neal, en el 17º puesto. Ha sido adelantado por Garnett este año, a causa de su descenso de minutos en Cleveland, además de la fortuita lesión en el dedo pulgar que le hizo perderse absurdamente varias semanas de competición. Quizá se desquite en éste con Boston pero, mientras tanto, ha subido 4 puestos haciendo un poquito más de la mitad de minutos que el año anterior. En teoría, y jugando 24 minutos por encuentro, debería superar los 1.500, contando con que se pierda 15 partidos. ¿Su reto? Seguir a Garnett, del que le separan menos de 500 minutos. En total, 41.166 minutos para él.


Y no tenemos más activos en esta clasificación de los 30 que más minutos han disputado en la historia de la NBA. No obstante, tenemos que comentar que esperábamos dos novedades para este año y ambos han fracasado irremediablemente. Y decimos irremediablemente porque es bastante posible que ya no tengan otra oportunidad.

El primer fracaso es Allen Iverson. No hace falta ni que expliquemos por qué. Le quedaban 1.400 minutos para ingresar y sólo ha podido hacer algo más de 800. Nadie en la liga lo quiere y parece ser que está negociando con el Besiktas de Turquía. Su agente afirma que sólo quiere jugar al baloncesto tras un año plagado de problemas personales. Una buena temporada en Europa rindiendo podría abrirle otra vez las puertas de la NBA ya que demostraría que ha vuelto a la disciplina. Veremos en qué queda. Lo más difícil de corregir es la falta de actitud.

El segundo fracaso es menos conocido por su historia reciente ya que, terminada la temporada pasada y no habiendo firmando por nadie, ha caído en un profundo olvido durante todo el verano del que algún día saldrá. Hablamos de Michael Finley. A sus 37 años, se esperaba que la pasada fuera la última temporada en activo aunque no era algo seguro. Para ingresar en la lista de los 30 mejores, tenía que hacer un poquito menos de 900 minutos. El año anterior había jugado más de 2.000 pero sólo ha podido jugar algo menos de 800 con lo que se ha quedado a unos míseros 116 minutos de alcanzar la meta, quedándose muy lejos de sus expectativas iniciales.

¿Cuál es su historia? Primero hay que decir que Finley es un jugador que, ya con 33 años, cuando salió de Dallas, evidenciaba un declive claro como jugador de primera línea. Pero es muy experimentado e inteligente, su tiro exterior fue mejorando con los años y podía aportar mucho como secundario. Así lo entendieron en los Spurs, con los que consiguió un anillo como titular jugando muchos menos minutos mas con una importancia vital durante 4 años.

Ahora bien, este Finley, para funcionar en los Spurs, dependía totalmente del estado de forma de Tony Parker y Manu Ginobili. Con los problemas de la anterior temporada y el comienzo de la pasada, el entrenador Popovich tuvo que improvisar distintas alineaciones que suplieran las ausencias de sus mejores hombres de perímetro. Tal situación provocó la marginación, acentuada por una pequeña lesión que duró un mes, de un jugador como Finley, que era perfecto para complementar a los dos jugadores mecionados durante más de 20 minutos pero que no tenía sentido si no estaban porque se evidenciaba su edad y su declive físico, al haber perdido su capacidad para el 1 contra 1 ante jugadores más jóvenes. Pops necesitaba otros jugadores para mantener el equipo competitivo y Finley se quedó fuera.

Esta situación se fue agravando y, aunque nadie del equipo quería que se marchara, Finley se sentía frustrado porque creía que era su última temporada, no estaba haciendo nada y los Spurs parecían estar en una tierra de nadie. En una decisión controvertida, pidió un traspaso o la desvinculación. Al final, y de forma un tanto dramática, los Spurs accedieron a sus deseos por los años de servicio prestado el último día hábil para que el jugador pudiera fichar por un equipo de play off, el 1 de abril, 5 días antes de cumplir 37 años.

Llegó a Boston con ilusión, pero sólo un mes después, Gonzalo Vázquez, en su blog de EuroSport, escribía estas líneas: A metro y medio de mí estaba Michael Finley. Tengo que decir que Finley era aquella tarde mi objetivo principal. Estaba sentado en un aparte. A solas. No manejaba el teléfono. Se ocultaba en él. (...) Se decidió a entrar (en el vestuario) pasando forzosamente a mi lado. Me acerqué a él con la mejor de mis intenciones y me respondió exactamente lo mismo que Sheed al alemán. Ha debido aprender rápido alguna consigna interna. Y no puedo despachar este caso sin decir, y ojalá me equivoque, que la impresión que me dio durante toda la noche fue la de sentirse tremendamente decepcionado con su nuevo hogar, con la ilusión de un veterano que esperaba sumarse felizmente a un equipo con opciones todavía vivas. Estuvo solo de cabo a rabo. Ningún compañero se dirigió a él. Y mucho más que serio, estaba triste. Como desolado.

La actuación de Finley en Boston durante los meses de marzo y abril no fue mala. Tuvo, de media, los mismos minutos que en los Spurs, alrededor de 15, más regulares que entonces y sus porcentajes fueron francamente buenos, con más de un 50% en tiros de campo y más de un 40% en tiros de tres. Incluso tuvo un partido de 14 puntos con 4 triples. Los Celtics lo ficharon porque hacía falta un alero suplente para Paul Pierce. Sin embargo, parece que nunca lo acogieron y, tras terminar la temporada regular, aunque participó en 18 partidos de play off del equipo, su actuación pasó a ser tan marginal que casi pareció degradante para el estado de forma que tenía y el final de carrera que se auguraba. Parecía que el único premio agridulce que podía tener era ganar un anillo en un equipo que no lo había integrado en el grupo.

Por desgracia, ni así hubo premio para él. Boston perdió la final. Finley sólo jugó 2 partidos de esa final. Sólo se había perdido un partido de las eliminatorias previas si bien con muy pocos minutos, y únicamente en dos había superado la decena. En la final, ni siquiera llegó a jugar 5 minutos sumados de los dos partidos.

El rastro de Finley se pierde ahí. Ni siquiera su twitter tiene actividad. A finales de junio, cuando su contrato expiraba, dijo que quería seguir un año más, desquitarse de este mal año y acabar bien. Desde entonces, nada de nada. Hasta hoy. A punto de comenzar la temporada no hay noticias de Finley. Una pena.

Este final de carrera es la causa de su fracaso en entrar en una lista que suena ya a secundaria tras esta historia pero, al menos, será bastante protagonista en el último y definitivo artículo que llegará en breve, el de Triples.


Así pues, terminamos este alargado artículo repasando las verdaderas futuras novedades de cara al año que viene.

Muy cerca de Finley, a 200 minutos de ingresar, se encuentra Ray Allen que, si todo va bien, en el 6º ó 7º partido de temporada podremos tenerlo dentro de la lista. Kobe Bryant es otro jugador de nuevo ingreso seguro para el verano que viene. Está a 600 minutos de Allen.

Tras ellos ya hay un salto importante, pasando por el recién retirado Rasheed Wallace, el cual ya nunca entrará, donde se encuentran Juwan Howard y Tim Duncan. Ambos están a menos de 2.600 minutos. Howard 300 minutos más cerca.
Howard, del que ya no esperábamos tal resurgimiento, no es candidato a entrar a pesar de todo, al menos este año. El que pueda llegar a aparecer en la lista dependerá de que siga jugando los dos años siguientes. Además, hay que contar con que si hay tres jugadores en activo que van a llegar antes que él, el límite ya no serán los 38100 minutos de Dominique Wilkins, sino los casi 39 minutos de Walt Bellamy. Eso lo puede hacer casi imposible para un jugador tan veterano y de rotación como él.

Por ello, Duncan, por la misma razón, quizá se quede a las puertas este año de entrar, ya que no ha superado esos 2600 minutos desde hace tres temporadas, aunque se ha quedado cerca. Eso sí, si no es este año, será el siguiente.

 

  Jugador Partidos Promedio Minutos
  1. Kareem Abdul-Jabbar 1,560 36.8 57,446
  2. Karl Malone 1,476 37.2 54,852
  3. Elvin Hayes 1,303 38.4 50,000
  4. Wilt Chamberlain 1,045 45.8 47,859
  5. John Stockton 1,504 31.8 47,764
  6. Reggie Miller 1,389 34.3 47,619
  7. Gary Payton 1,335 35.3 47,117
  8. John Havlicek 1,270 36.6 46,471
  9. Robert Parish 1,611 28.4 45,704
  10. Moses Malone 1,329 33.9 45,071
  11. Hakeem Olajuwon 1,238 35.7 44,222
  12. Jason Kidd 1,187 37.1 44,036
  13. Oscar Robertson 1,040 42.2 43,886
  14. Clifford Robinson 1,380 30.8 42,561
  15. Buck Williams 1,307 32.5 42,464
  16. Kevin Garnett 1,124 37.1 41,695
  17. Shaquille O'Neal 1,170 35.2 41,166
  18. Scottie Pippen 1,178 34.9 41,069
  19. Michael Jordan 1,072 38.3 41,011
  20. Bill Russell 963 42.3 40,726
  21. Patrick Ewing 1,183 34.3 40,594
  22. Charles Oakley 1,282 31.4 40,280
  23. Otis Thorpe 1,257 31.7 39,822
  24. Hal Greer 1,122 35.5 39,788
  25. Charles Barkley 1,073 36.7 39,330
  26. Mark Jackson 1,296 30.2 39,121
  27. Walt Bellamy 1,043 37.3 38,940
  28. Horace Grant 1,165 33.2 38,621
  29. Kevin Willis 1,424 26.9 38,362
  30. Dominique Wilkins 1,074 35.5 38,113




Jugadores Artículo
Ficha de Shaquille O'Neal Shaquille O'Neal
Ficha de Kevin Garnett Kevin Garnett
Ficha de Jason Kidd Jason Kidd
Ficha de Michael Finley Michael Finley