| Home > Artículos > NCAA > March Madness: locura... pero menos | ||||||||||||
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La March Madness ha sido este curso todo menos locura, ya que, por primera en la historia del Torneo Final de la NCAA, se jugarán el título los cuatro Nº1 de región: North Carolina (también Nº1 del país tras la 'temporada regular'), Kansas, Memphis y UCLA. O, lo que es lo mismo, diecisiete títulos, repartidos en once para los Bruins (1964, 65, 67, 67, 68, 69, 70, 71, 72, 73, 75 y 95), cuatro para los Tar Heels (57, 82, 93 y 2005) y dos para los Wildcats (52 y 88). ¿Convierte esto a los Tigers en la cenicienta de la FF? Rotundamente, no. Memphis llega a San Antonio con un par de ases en la manga: el base freshman Derrick Rose (13.9 puntos, 4.2 rebotes y 4.5 asistencias en liga regular) y el alero junior Chris Douglas-Roberts (17.2, 4.1, 1.7), ambos 'sospechosos habituales' en los distintos All American Team. Son las puntas de lanza de un roster completo, equilibrado y profundo, en el que destacan secundarios tan efectivos como los escoltas Antonio Anderson (8.3, 3.6, 3.4) y Doneal Mack (7.7 y 1.9), y los interiores Joey Dorsey (6.9 y 9.6), Robert Dozier (9.4 y 6.8) y Shawn Taggart (6.1 y 4.1). Pero también un dato negativo que podría cobrar una importancia capital en partidos apretados: son el tercer peor equipo de la Division I desde la línea de 4.60. Dozier, Dorsey, Taggart y hasta el terciario Hashim Bailey (2.09 metros) podrían ser el muro que John Calipari necesita para frenar a la estrella de su rival en semifinales, Kevin Love. El ala-pivot de UCLA ha mejorado en el TF sus ya de por sí excelentes prestaciones durante el curso: 17.1 tantos, 10.6 rechaces y 1.3 tapones. A su vera, un fiel y magnífico escudero, el base Darren Collison (15.2 puntos, 2.7 rebotes y 3.9 asistencias). El base-escolta Russell Westbrook (12.6, 3.8, 4.3), el escolta Josh Shipp (13.0, 3.2, 2.3) y el alero -del que se esperaba mucho más tras su esperanzador año freshman- Luc Richard Mbah a Moute (8.8, 5.4, 1.5) completan el repoker de jotas de Ben Howland, en el que se echa de menos más fiabilidad perimetral. El trío de reyes de estas partida a cuatro bandas lo tiene en North Carolina Roy Williams, otro genuino producto de la factoría de Chapel Hill, que entrenó durante quince años a... Kansas, de la que se hizo cargo justo después del título de 1988, procedente del banquillo de... North Carolina, donde ejercía como asistente del legendario Dean Smith. A finales de 2003, Williams retornó a Chapel Hill con el encargo de sacar a los Tar Heels del bache más profundo de su historia moderna: dos años seguidos (2002 y 2003) fuera del Torneo Final. Una herejía. Pero le bastaron dos cursos para devolverlos a lo más alto. Este año no tiene el poker de ases de 2005: Raymond Felton , Rashad McCants , Marvin Williams y Sean May (todos entre los quince primeros del draft de ese mismo año), pero sí la Santísima trinidad que le puede dar su repoker de títulos: el ala-pivot Tyler Hansbrough (23.1 puntos, 10.3 rebotes y 1.3 robos), el base Ty Lawson (12.4, 2.6 y 5.2 asistencias) y el escolta Wayne Ellington (16.5, 4.3, 2.1), además de tres comodines: los escoltas Danny Green (11.6, 5.2, 2.0) y Marcus Ginyard (7.5, 4.5, 2.1) y el alero alto Deon Thompson (8.2, 4.8, 1.0). Mimbres de lujo que le etiquetan, con razón, como máximo favorito. En su debe hay que anotar ciertas carencias interiores, algo que no debería causar excesivos problemas en semifinales, toda vez que Kansas también juega sin center nato, pero sí en una hipotética final contra Memphis. Los Jayhawks de Bill Self son el aspirante más flojo. Y un expediente X. Practican un baloncesto feo, cansino y previsible. Sus mejores elementos, salvo el base Mario Chalmers (12.4 puntos, 3.1 rebotes y 4.6 asistencias), han rendido por debajo de su mejor nivel. Es el caso de Brandon Rush -hermano del pacer Kareem Rush - de quien se esperaban más de 12.9 tantos, 5.0 rechaces y 2.2 pases letales; o del decepcionante ala-pivot sophomore Darrell Arthur, cuyos 13.1 puntos y 6.2 rebotes no responden a la explosión esperada. Pero están ahí. En parte porque la modesta y sorprendente Davidson les perdonó la vida en la final regional (59-57), en parte porque cuentan con varios jugadores más con mucho oficio: los bases Sherron Collins (9.5, 2.0, 2.9) y Russell Robinson (7.3, 2.9, 4.3), el alero Darnell Jackson (11.6, 6.7, 1.0) y el pivot Sasha Kaun (7.3, 3.8). Un oficio que, a partido único y bajo una gran presión, puede ser tan o más valioso que el talento puro. Aun así, el arriba firmante no se jugaría sus euros con Kansas. Y los internautas de ncaa.com, tampoco. Aunque, oh sorpresa, le conceden un 0.7 más de opciones que a UCLA (16%). Por Memphis se decanta el 23.6% y por North Carolina, el 43.7%. Blanco (y celeste) y en botella... Entre el sábado y el lunes sabremos si es... alquitrán.
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