| Home > Artículos > Análisis > Los Pistons se empiezan a preparar para el futuro | ||||||||||||
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Parece el final de un ciclo... o no.
La franquicia de Detroit parece haber terminado un ciclo después de haber llegado durante 5 temporadas consecutivas a la Final de Conferencia, logrando un anillo en 2004 y llegando a la final NBA en 2005. Joe Dumars , retirado en 1999 y presidente desde la temporada 2000-2001, confeccionó un equipo que, desde la temporada siguiente, ha llegado siempre a las 50 victorias en temporada regular. Ha ido formando un bloque cuyo quinteto se ha ido repitiendo con pocas variaciones a lo largo de las últimas 3 temporadas, pero que ya empieza a dar muchas muestras de agotamiento. Algunos de sus mejores movimientos: En el año 2000, Dumars se trajo a Ben Wallace traspasando a Chucky Atkins y Grant Hill a Orlando Magic. Fichó un pilar para la defensa que quería imponer. En el año 2001, traspasó al veterano Jerome Williams por un secundario de lujo, Corliss Williamson . Traspasó al ahora en Europa Mateen Cleaves, estrella en la Universidad pero sin suerte en la NBA por el revulsivo Jon Barry , recientemente retirado. Traspasó al mediocre Jud Buechler (Mr. Voley, según Andrés Montes por su parecido con los niños pijos de Beverly Hills) por el veteranísimo y aún eficaz Cliff Robinson . Ese año llegaron a play off y perdieron en semifinales de conferencia contra el Boston de Antoine Walker y Paul Pierce . Además, eligió en el draft a Mehmet Okur . En el año 2002, Dumars dio un gran golpe, firmó al trotamundos Chauncey Billups y traspasó al anotador Jerry Stackhouse por Richard Hamilton . Dumars consiguió su pareja de guards para los siguientes años. Eligió en el draft a Tayshaun Prince . Ese año, los Pistons jugaron la primera de las cinco Finales consecutivas de Conferencia Este. Perdieron 4-0 contra los Nets de Jason Kidd , en pleno apogeo. Los Pistons llegaron agotados después de remontar a los Magic con un estelar Tracy McGrady y el rookie Prince mostró sus artes en defensa y fue vital en la remontada del equipo. Otro pilar del equipo que emergía, y ya van cuatro. En la temporada 2003-2004 su mejor movimiento fue traerse a Rasheed Wallace en un golpe de efecto a mitad de temporada, en una complicada operación en la que Rasheed salió de Portland, jugó un partido en Atlanta y acabó en Detroit, rematando un quinteto que se mantuvo hasta el año pasado. Con este quinteto, Detroit dio la sorpresa, se plantó en la final y destrozó a los Lakers de los 4 magníficos merced a la eficacia de Billups y Hamilton, a la defensa de Prince sobre Kobe Bryant y al juego de anticipación de los dos Wallace sobre O'Neal. Detroit volvía a ganar un anillo 14 años después. En el año 2005 mantuvo el bloque, y por tanto, el nivel. Cumplieron con las expectativas, repitieron temporada de 54 victorias y llegaron a la final, pero esta vez no estaban los recién desmembrados Lakers, sino un temible San Antonio, que se dedica a ganar las finales en años impares (¿lo hará este año frente a LeBron?). Esta vez, Detroit no pudo sorprender y sucumbieron por agotamiento después de haber vencido a unos fuertes Pacers en semifinales en seis partidos y a los nuevos Miami Heat de Dwayne Wade y Shaquille O'Neal, a los que vencieron en unos agónicos siete partidos. En la final, perdieron ante Tim Duncan y compañía en otros siete partidos donde reinó la defensa sobre el ataque en una de las finales menos seguidas de la historia de la NBA ante la falta de espectacularidad. El sistema funcionaba pero faltaba banquillo. El mayor problema de Detroit estos años fue la excesiva responsabilidad de un quinteto de lujo. El único jugador de banquillo que aportaba era Antonio McDyess , recuperado para el baloncesto en Detroit. Y lo evidenciaron en la temporada 2005-2006. Arrasaron en temporda regular. 64 victorias. Se esperaba mucho de la aportación de Darko Milicic , elegido en 2003 con el número dos para ayudar y suceder a los Wallace pero esto nunca ocurrió y a mitad de temporada lo traspasaron a Orlando junto a Carlos Arroyo por un veterano Kelvin Cato y una primera ronda del draft de 2007, pendiente de utilizar. Probablemente, el mayor error de la era Dumars. El equipo llegó a finales de Conferencia por cuarta vez consecutiva, pero esta vez Miami había aprendido la lección. Una panda de veteranos ilustres liderados por una estrella en ciernes les venció en seis partidos y terminaron ganando el anillo. En Detroit se encendieron las alarmas. Habían sido el mejor equipo en temporada regular. Este temporada comenzó con cambios. Ben Wallace no renovó y se fue a Chicago. Se trajeron a Nazr Mohammed para suplirlo pero no fue suficiente. Intentaron arreglar el problema de banquillo fichando a Ronald Murray y utilizando más a Carlos Delfino y Lindsey Hunter . Antonio McDyess aumentó su importancia pero no parecía ser lo mismo. La fórmula se estaba agotando. Dumars volvió a dar un golpe de efecto fichando a Chris Webber , que acababa de salir de los Sixers aparentemente acabado con problemas de rodilla y, de repente, los Pistons volvieron a funcionar. Mohammed dejó de jugar, Rasheed Wallace , McDyess, Webber y un joven Jason Maxiell , elegido en el draft, se entendían perfectamente. Prince evolucionaba y empezaba a tomar más responsabilidades en ataque. Los Pistons volvían a ser aspirantes al anillo y llegaron a los play off exultantes y confiados. En primera ronda, paliza a unos inexpertos Magic, en segunda, victoria clara contra unos Bulls interesantes y potentes pero faltos de experiencia y algo descompensados en la pintura. Pero en Finales de Conferencia se encontraron con unos Cavaliers de LeBron James que venían pisando fuerte y les remontaron un 2-0 en contra. Otra vez se vieron los síntomas de falta de ideas y distintas estrategias cuando parecían tener encarrilada la eliminatoria. LeBron pudo con todos y comenzó su leyenda. Detroit volvió a caer derrotado. Por ello, recién terminada la temporada, Detroit ha de hacer balance y tomar decisiones. ¿Hacer cambios ajustados para continuar una fórmula que funciona pero está vieja o proceder a la revolución? La fórmula seguirá funcionando un tiempo más porque son un gran equipo pero ya no garantiza el éxito en play off y los demás equipos están evolucionando. La situación requiere una serie de cambios necesarios, sean grandes o pequeños. Así que procederemos a un análisis hombre por hombre y por orden de salario para intentar esclarecer el futuro del año que viene. Rasheed Wallace , 33 años en septiembre. Se ha marcado una gran temporada. Le quedan 2 años de contrato y cobrará 12'5 millones el año que viene. El talismán del anillo de 2004 puede continuar sin problemas pero podría ser una pieza de intercambio importante para conseguir jugadores más jóvenes con gran presencia. Los primeros rumores hablan de Shawn Marion , jugador de los Suns. Cómo no, Isiah Thomas también se ha interesado por él para acompañar a Eddy Curry si no prosperan sus deseos de contar con Pau Gasol , Jermaine O'Neal o Kevin Garnett . Richard Hamilton . Está en plena madurez a sus 29 años y le quedan 3 años de contrato. Será el siguiente líder el equipo. Tayshaun Prince . El futuro. 4 años más de contrato y debe seguir ganando presencia en ataque. Chauncey Billups . La gran decisión a tomar este año. Su contrato es bajo para su nivel de juego, 6'3 millones. Tiene una opción para terminar su contrato este año y ser agente libre, cosa que probablemente hará. Su intención es renovar con Detroit y subir a un salario acorde con su categoría. No obstante, sondeará el mercado. Cumplirá 31 años en septiembre. Muchos equipos le querrán. La franquicia quiere ofrecerle un contrato de 4 años a 13 millones por temporada. Antonio McDyess . El veterano ala-pívot, 33 años en septiembre, está en la misma situación que Billups pero su caso no es igual. Le queda un año más de contrato pero puede ejecutar su cláusula de salida. Lo más normal es que no la ejecute y el año que viene, salga a la agencia libre. En su caso, no busca un gran contrato sino un proyecto ganador. Podría negociar con la franquicia un nuevo contrato a la baja de varios años que asegure su rol y permita a la franquicia disponer de mayor espacio salarial para renovaciones este verano. Personalmente, el jugador piensa que ha perdido la oportunidad de ganar un anillo. Eso puede influirle para su futuro inmediato. Dumars y él deberán reflexionar juntos sobre el futuro del jugador aunque parece que McDyess cumplirá su contrato. De todas maneras, aún no ha tomado una decisión. Nazr Mohammed . El problema. Pívot que sustituía a Ben Wallace y no ha cuajado en la franquicia. En teoría intentarán traspasarlo ya que tiene 4 años más de contrato y 6 millones por temporada. Pero si alguno de los hombres altos se va, podría quedarse. De todas maneras, los pívots son cotizados y seguramente podrán traspasarlo. Dale Davis . 38 años. Veteranísimo pívot que acaba contrato. No ha contado mucho este año pero ha tenido sus momentos. Detroit se librará de su contrato de 3'5 millones. Se esperaba su retirada pero las últimas informaciones indican que quiere continuar un año más. Podría renovar por Detroit por el mínimo para un jugador de su veteranía. Aproximadamente 1'2 millones. Lindsey Hunter . 36 años. Ya ha dado muestras de pensar en la retirada pero es un hombre de confianza en los Pistons. Todavía tiene un año más de contrato de 2 millones. Posiblemente lo cumpla y se retire. Si no, será un lastre salarial para la franquicia. Ronald Murray . Flip es un buen anotador que destacó en los Sonics cuando Ray Allen se lesionó pero dejó de tener oportunidades y en Cleveland no terminó de cuajar a pesar de la ausencia de Larry Hughes . En Detroit ha podido jugar, aunque irregularmente. Tiene un contrato muy bajo y le queda un año más. El jugador podría ejecutar una cláusula de salida antes de julio. No es un jugador defensivo. No parece que la franquicia apueste por él para sustituir a Billups en caso de que se vaya ni le vaya a ofrecer un buen contrato. Le puede interesar tenerlo en la plantilla pero no es vital. El jugador decide si quiere aguantar un año más y todo indica que seguirá un año más. Carlos Delfino . Jugador joven con un año más de contrato y otro año si Detroit quiere. Tiene un contrato bajo y este año ha aportado más que el año pasado. Puede seguir en la franquicia aunque podría ser traspasado como parte secundaria del trade. Jason Maxiell . El jugador de segundo año ha aumentado mucho su importancia y es un valor de futuro que debe seguir evolucionando. Tiene un año más de contrato y luego el equipo tiene opciones para renovarlo dos temporadas más. Su proyección es llegar a la titularidad en un futuro no muy lejano. Ronald Dupree. Tiene un año más de contrato, que no llega al millón de dólares. No ha contado apenas en todo el año. Puede seguir siendo una pieza más en la rotación o ser traspasado como paquete en un trade. Es joven aún. Quizá tenga oportunidades pero parece que Maxiell está por delante de él. Chris Webber . El veterano jugador está pensando en la retirada, aunque quizá podría continuar un tiempo más. Los problemas de rodilla le han quitado movilidad pero ha rendido bien como pívot con minutos limitados. Su experiencia sería bien recibida y sus 20 minutos por partido darían tiempo de juego a Maxiell y McDyess. Su contrato no pasará del mínimo por veteranía, como a Dale Davis . Amir Johnson . Un joven con mucha proyección pero aún sin hacer. Deslumbró en la liga de desarrollo y tuvo alguna buena actuación con los Pistons. Acaba contrato y deberán renovarlo. Podría ser un gran valor de futuro. Su nombre ha sonado como parte del supuesto traspaso entre Rasheed Wallace y Shawn Marion . Veremos lo que opina Dumars. En teoría deberían renovarlo con un contrato bajo de 3 ó 4 temporadas para no sobrepagarlo e instarle a seguir evolucionando y ganando peso entre la plantilla. Will Blalock . El base rookie apenas ha contado con oportunidades. El equipo puede ejercer una opción para renovarlo un año más por muy poco dinero, 600.000 $. Durante la temporada ya mostraron interés en verle jugar para evaluar su progresión. Seguramente jugará las ligas de verano. El entrenador Flip Saunders es el otro punto caliente de los Pistons. Ha declarado que cuenta con continuar pero hay fuentes que indican que Joe Dumars no lo tiene tan claro. Dependerá bastante de la dirección que tome la franquicia; si hace revolución o aplica ajustes para continuar la fórmula. Detroit tiene un juego que es muy difícil de parar. El problema que existe es que si consiguen pararlos, los Pistons no saben desarrollar nuevas opciones de ataque en momentos delicados. Es un problema que ya tenían con Larry Brown y han seguido teniendo con Saunders. Puede estar muy relacionado al hecho de que juegan con una rotación muy corta y los jugadores del banquillo no tienen confianza para intervenir con nuevas ideas y posibilidades de ataque. Antes del draft de finales de junio, donde disponen de dos rondas, nº 15 y nº 27 para elegir, Dumars debe tomar varias decisiones sobre la dirección del equipo. Sobre todo en el campo de las renovaciones. Los traspasos quizá se puedan dejar para más adelante pero se verán influidos por lo que ocurra este mes de junio.
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