Comencemos
por saber cómo se confeccionan los equipos del Este y del Oeste para
el All-Star: en primer lugar, se eligen los quintetos iniciales, con
un sistema de votaciones que divide a los jugadores en Guards (bases
y escoltas), Forwards (aleros y ala-pívots) y Centers (pívots).
Primer problema: a veces los aficionados eligen a los mejores, como
Garnett o Bryant, tercero y cuarto respectivamente. Otras
eligen a los más espectaculares, de ahí la primera posición de Vince
Carter. Otras eligen por falta de competencia en el puesto, siendo
un claro ejemplo la elección de Ben Wallace como Center del Este,
siendo el segundo jugador más votado. Y por último... y el caso más
sangrante... están los votos para los jugadores foráneos.
Esto ha provocado, tanto el año pasado como éste, la avalancha de votos
procedentes de chinos (es que son muchos, ¿verdad?) para Yao Ming,
que le ha arrebatado el puesto de Center titular del Oeste al mismísimo
Shaquille O’Neal, finalizando el octavo en las votaciones, por
delante, entre otros, de Shaq (lógicamente) o de McGrady.
¿Se
lo merece Ming? ¿Iría al All-Star de haber ganado Shaq?
Probablemente, no.
Otra consecuencia de los votos a Ming ha sido la elección de
Steve Francis como titular, al ser compañero de Ming en los Rockets.
Otro que no lo merece.
No pasa nada, forma parte del espectáculo.
Una vez
que los quintetos titulares han sido elegidos (este año, Francis-Bryant-Garnett-Duncan-Ming
por el Oeste e Iverson-McGrady-Carter-J.O’Neal-Wallace
por el Este) es hora de ver problemas.
Aparte del más evidente (no están los que deberían estar) vemos que
en el Oeste hay dos “cuatros” en el quinteto inicial y que en el Este
no hay ningún base puro.
No pasa nada, forma parte del espectáculo.
De remediar esto se encargan los entrenadores de los equipos con mejor
record en ambas conferencias, que tienen el honor de sentarse en el
Banquillo del All-Star: Flip Saunders (Minnesotta) y Rick
Carlisle (Pacers). Ellos, junto a los 27 restantes entrenadores,
son los encargados de elegir a los componentes del banquillo, pudiendo
elegir a dos Guards, dos Forwards, un Center y dos jugadores más de
cualquier posición.
Esto nos lleva a curiosas circunstancias, que forman otro cúmulo de
problemas: en el Oeste da miedo mirar la lista de Forwards y ver qué
jugadores (quitando a los titulares Garnett y Duncan)
quedan disponibles. Después de elegir a Stojakovic (opción obligatoria
vista su temporada) quedan, entre otros, Nowitzki, Kirilenko,
Randolph, Brand, Walker, Jamison, Lewis,
Marion... y como no, Gasol, además de los lesionados Malone
y Webber y el rookie Carmelo Anthony.
Muchos que lo merecen, van a quedar fuera.
No pasa nada, forma parte del espectáculo.
Fueron elegidos los dos primeros. En cuanto a los guards, si Stojakovic
se merece el All-Star, Cassell se merece ser titular. En su lugar,
estará Francis. El segundo Guard elegido fue Ray Allen.
Completa la lista de 12 el pívot Brad Miller, con lo que hay
una importante saturación de hombre altos, 5 Forwards y 3 Centers.
En el Este: Situación contraria. Poco donde elegir, y pocos hombre altos
de calidad. ¿Cómo se las arreglarán para defender a las torres del Oeste?
Si asumimos que LeBron James no va al All-Star porque tampoco
va Melo... tiene poco sentido que fueran otros Cavs como Boozer
o Ilgauskas. Menos todavía donde elegir.
No pasa nada, forma parte del espectáculo.
Si Magloire sí merece estar aunque no vaya Ilgauskas... ¿sucede lo mismo
entre Kenyon Martin y Carlos Boozer? Dudoso, cuanto menos.
Una vez premiada la gran temporada de Ron Artest... La avalancha
de bajitos: Jason Kidd, Baron Davis, Michael Redd
y Paul Pierce.
¿Cambiará el sistema de votos para que los equipos queden más compensados?
No lo creo.
No pasa nada, forma parte del espectáculo.