Artículos[11/07/2012] Historia
Historia de la NBA. Temporada 1989/90
Por Raúl Barrena
Primero habían sido Hornets y Heat, pero los acuerdos de expansión realizados por la NBA antes del final de década incluían dos nuevos conjuntos: Minnesota Timberwolves y Orlando Magic. De esta forma, serían 27 las franquicias con las que la competición daría la bienvenida a los noventa, encuadrados en cuatro divisiones de siete conjuntos cada una, a excepción de la Atlantic, que todavía constaba de seis. Para que eso fuera posible, Charlotte quedaba encuadrado en la Midwest Division de la conferencia Oeste, división en la que también se estrenaría Minnesota. Miami se mudaba a la conferencia Este para tomar el lugar de los Hornets en la Atlantic Division y, finalmente, Orlando jugaría en la Central Division. Los Magic y los Timberwolves darían sus primeros pasos en un draft de expansión en el que no se incluirían jugadores de Charlotte ni de Miami, debiendo el resto de conjuntos proteger ocho de sus jugadores. En esta ocasión, Orlando tendría la opción de elegir prioridad aquí o en el draft de rookies, eligiendo tenerla en la expansión. Así, el equipo que entrenaría Matt Goukas escogería a Sidney Green en primer lugar, seguido de Reggie Theus, Scott Skiles u Otis Smith entre otros. Por su parte, Bill Musselman sería el entrenador encargado de llevar el segundo equipo en la historia situado en Minnesota tras los primeros años de los Lakers. Su primera selección sería Rick Mahorn, recién proclamado campeón con Detroit, que sin embargo renunciaría a jugar y sería traspasado a Philadelphia. Sí jugarían Tyrone Corbin, Steve Johnson o Brad Lohaus. Respecto a los rookies, pocos jugadores relevantes entre las posiciones altas. Por ejemplo, el número 1, que sería para Pervis Ellison, procedente de Louisville, elegido por los Kings. La segunda posición sería propiedad de los Clippers, con la que escogerían a Danny Ferry, procedente de Duke, mientras que Sean Elliott jugaría para los Spurs desde Arizona. Sin embargo, sí encontramos nombres como los de Glen Rice (Miami) y, pasada la mitad de la primera ronda, Tim Hardaway (Golden State), Shawn Kemp (Seattle) o B.J. Armstrong (Chicago). Tras lograr el campeonato, Detroit se mantendría en la primera posición de la conferencia Este (59-23), siendo Chicago (55-27) su más inmediato perseguidor. Por medio, Philadelphia (53-29) finalizaba en segunda posición tras vencer la Atlantic Division. Boston subía posiciones respecto al año anterior (52-30), mientras New York (45-37), Milwaukee (44-38), Indiana (42-40) y Cleveland (42-40) jugarían el Play-Off sin factor campo. A Atlanta no le valía la mitad de victorias (41-41), y muy por detrás veríamos a Washington (31-51), Orlando (18-64) y New Jersey (17-65). En el Oeste los Lakers seguían en la pomada, logrando el mejor record de la liga (63-19) deseosos de tener su venganza contra los Pistons. San Antonio ganaba la Midwest Division (56-26), lo que le valía para situarse por delante de Portland (59-23) pese a tener un peor record. La cuarta plaza sería para Utah (55-27), mientras que seguían con vida también Phoenix (54-28), Dallas (47-35), Denver (43-39) y Houston (41-41). Pese a empatar con los Rockets, Seattle (41-41) quedaba eliminado, tras los cuales se encontraban Golden State (37-45), Clippers (30-52), Sacramento (23-59), Minnesota (22-60) y Charlotte (19-63). El Miami Arena, donde los Heat disputaban apenas su segunda temporada, sería el lugar elegido para la cuatrigésima edición del All-Star Game ante 14.810 espectadores: Eastern: Isiah Thomas ( Western: John Stockton ( De nuevo en la conferencia Este, serían éstos los ganadores por 130-113. Jordan y Barkley, con 17 puntos cada uno, serían los máximos anotadores de su equipo, con Isiah Thomas anotando otros 15 y repartiendo 9 asistencias. Sin embargo, el MVP del Partido iría a parar al bando perdedor, concretamente para Magic Johnson, que lograría 22 tantos, uno más que Tom Chambers. En los concursos, Dominique Wilkins vencía en los mates y Craig Hodges (Chicago) en los triples. Magic Johnson lograría su tercer MVP de la Temporada tras lograr unas medias de 22.3 puntos, 6.6 rebotes y 11.5 asistencias por partido. Tras la retirada de Abdul-Jabbar, Magic se había ocupado de mantener a los Lakers en lo más alto de la clasificación. El First Team All-NBA, volvería a dejarnos un quintet de ensueño formado por el propio Magic, Michael Jordan (Chicago), Karl Malone (Utah), Charles Barkley (Philadelphia) y Patrick Ewing (New York). El Second Team All-NBA tendría en sus filas a John Stockton ( El jugador de los Pistons, Dennis Rodman, sería galardonado con el Defensive Player of the Year. El Defensive First Team All-NBA encuadraría a Joe Dumars (Detroit), Michael Jordan (Chicago), Buck Williams (Portland) y Hakeem Olajuwon (Houston), aparte de Rodman. En el Defensive Second Team All-NBA, Derek Harper (Dallas), Alvin Robertson (Milwaukee), Rick Mahorn (Philadelphia), Kevin McHale (Boston) y David Robinson (San Antonio). Con éste serían ya tres también los títulos al máximo anotador logrados por Jordan, con 33.6 puntos por partido. Olajuwon lograba 14 rebotes de media, siendo el mejor en ese apartado, así como Stockton en asistencias con 14.5 de promedio. De nuevo Michael Jordan, con 2.8 robos por encuentro lideraría la clasificación de ladrones y, finalmente, Olajuwon repetiría también con 4.6 tapones de media. San Antonio pensaría que la espera había merecido la pena, ya que David Robinson lograría el premio al Rookie of the Year. 24.3 puntos y 12.0 rebotes llevaban su marca. En el First Team All-Rookie, sus compañeros serían Tim Hardaway (Golden State), Pooh Richardson (Minnesota), Sherman Douglas (Miami) y Vlade Divac (Lakers). Ricky Pierce (Milwaukee) volvía a conseguir el Sixth Man of the Year, Rony Seikaly (Miami) el Most Improved Player y un conodisísimo Pat Riley el Coach of the Year para completar los últimos premios. La post-temporada daba inicio en la conferencia Este con un duelo entre Detroit e Indiana, que por entonces no tenía la rivalidad derivada en el nuevo milenio. De cualquier manera, los Pacers no fueron más que un juguete roto para los Pistons, que en tres partidos se situaban en la siguiente ronda. También lo haría Philadelphia, a pesar de que los Cavaliers les hicieron sudar más de lo deseado. Los 76ers estaban 2-0, pero necesitaron el quinto partido para salvar los muebles. Chicago en cuatro partidos eliminaría a Milwaukee tras su victoria en el cuarto partido en el Bradley Center, mientras que New York daba la sorpresa al eliminar a Boston pese a comenzar perdiendo 2-0 y tener el factor campo en contra. Precisamente los Knicks serían los siguientes rivales para los Pistons, que en busca del repeat solamente cederían el tercer encuentro, primero de los disputados en el Madison. 4-1 para Detroit. Su rival en las finales de conferencia serían los Bulls, que comenzaban a hacer ruido en la liga. Pese a quedar terceros, el mejor record respecto a los 76ers les permitía tener factor campo, aprovechándolo para vencer los dos primeros partidos en el Chicago Stadium y, tras arrebatarle a Philadelphia el cuarto, cerrar en el quinto. Aún así, Jordan y los suyos no estaban listos para dar el último paso, y la imposibilidad de vencer en el Palace les quitaría la opción de luchar por el título. Sí la tendrían de nuevo los Pistons, que zanjando todos los partidos como locales repetirían final, a pesar de tener que llegar al séptimo encuentro para ello. Por su parte, los Lakers comenzarían ante los Rockets, que cerca estuvieron de poner el empate en la serie antes de viajar a Houston. Sin embargo, no lo lograron, y una derrota en el cuarto choque zanjaba el devenir de la eliminatoria por 3-1. San Antonio ante Denver, y Portland ante Dallas, lo tendrían mucho más fácil, ya que ambos resolvieron sus series con sendos sweeps, pudiendo así ya prepararse para el duelo que les enfrentaría. Phoenix completaría el cuarteto de ganadores, tras vencer tanto en el segundo como en el quinto partido en Utah, en este último con una canasta final de Kevin Johnson. Los Suns tendrían que enfrentarse ahora a unos Lakers que les habían vapuleado un año antes, pero las cosas serían muy distintas ahora. Phoenix lograba una victoria en Los Angeles, y lograba alcanzar el quinto partido con 3-1 a su favor. Los Lakers ya no serían capaces ni de lograr una segunda victoria. Phoenix daba la sorpresa y eliminaba a su segundo rival consecutivo sin factor campo a favor. Como pasara con los Bulls, también los Blazers tendrían ventaja de campo ante los Spurs, situándose 2-0 en su casa. San Antonio igualaría la contienda, pero se le escaparía la primera oportunidad tras perder pasadas dos prórrogas en el quinto. Los Spurs ganaron el sexto, y tendrían otra prórroga en el séptimo, pero también la perderían. Portland seguía con vida. En la final de conferencia, Kevin Duckworth anotaría la canasta clave que daría el primer partido a los Blazers, y con 2-2 en la serie, Portland se anotaría los dos encuentros siguientes frente a los Suns, que no lograban completar la machada. El quinteto de los Pistons, entrenado por Chuck Daly, seguía con Isiah Thomas, Joe Dumars, Mark Aguirre, Dennis Rodman y Bill Laimbeer, mientras que en el banquillo, James Edwards adquiría una mayor importante. Vinnie Johnson y John Salley se mantenían como piezas claves. Enfrente, Terry Porter, Clyde Drexler, Kevin Duckworth, Buck Williams y Jerome Kersey formaban el quinteto titular de los Blazers, con Danny Young, Clifford Robinson y Drazen Petrovic en el banco. Rick Adelman era su entrenador. Se enfrentaban dos conjuntos con el mismo record en liga regular, pero los Pistons tendrían factor campo. El Palace se estrenaría con 33 puntos de Isiah Thomas, siendo éste clave en la victoria por 105-99 de su equipo, pero la sorpresa llegaría en el segundo. Clyde Drexler anotaba dos tiros libres finales en la prórroga, lo que le ponía con un total de 33 puntos en su haber y, lo que es más importante, daba la victoria a los Blazers por 105-106. Los actuales campeones perdían la ventaja y se encontrarían con tres partidos a domicilio. La alegría duraría poco en Portland, ya que Detroit quería recuperarse por la vía rápida. Ganó los cuatro cuartos del tercer partido, reflejando el marcador el 106-121 final que ponía a los Pistons por delante tras, precisamente, 33 puntos de Joe Dumars. Una nueva derrota blazer sería casi definitiva, por lo que los pupilos de Adelman salieron en volandas en el cuarto choque. En el primer cuarto ya vencían por diez, pero se desinflaron pronto, pues Detroit llegaba al descanso cinco puntos arriba. Aún así, el partido llegaba 109-112 a favor de los visitantes al final, cuando Young anotaba un triple sobre la bocina desde su casa. El público estallo de júbilo, pero los colegiados les frustraron el momento, y la repetición les daría la razón. El balón había sido lanzado fuera de tiempo, y los Blazers perdían 1-3. No quedaba margen de error, y a falta de dos minutos para la conclusión del quinto partido los Blazers ganaban 90-83. Todo parecía estar controlado, pero no contaban con la aparición de Vinnie Microondas Johnson. Nueve puntos suyos, incluyendo una canasta final a falta de dos décimas, mientras Portland se quedaba sin anotar, daban la vuelta a la tortilla y situaban el electrónico con un sorprendente 90-92. Detroit había vencido en los tres encuentros disputados en el Memorial Coliseum de Portland, lo que daba a los Bad Boys su segundo campeonato consecutivo. Al frente, Isiah Thomas, MVP de las Finales. Los noventa les darían por tanto la oportunidad de completar el threepeat, pero nadie esperaba que un jugador estuviera a punto de coronarse hasta cotas inimaginables. * No jugó por lesión. |
