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[15/05/2012] Historia
Historia de la NBA. Temporada 1982/83
Por Raúl Barrena @ultimatenba | @rbarrena5

Moses Malone ficha por los 76ers, gana el MVP y gana el título el año del Fó, fó, fó. Worthy es nº1 del draft pero el Rookie del año es para Cummings

El verano de 1982 estuvo marcado por un acontecimiento no visto hasta el momento. No tenía nada que ver con nuevas franquicias o traspasos de relumbrón, sino con el MVP de la pasada temporada.

Moses Malone terminaba contrato con Houston en la temporada 81-82, y por primera vez en la historia, el obsequiado con el título al mejor jugador de la temporada decía ser agente libre.

Philadelphia decidió pasar a la acción. Desde que Julius Erving llegara prometiendo un título para la franquicia habían alcanzado la friolera de seis finales, pero el campeonato se seguía resistiendo. En Moses vieron su oportunidad de superar finalmente a Boston y Lakers en la reanudación de su particular guerra, y se pusieron manos a la obra. Mediante un sign&trade en el que Caldwell Jones y una primera ronda viajaban a Houston, Moses Malone se uniría a los 76ers.

Sin embargo, también los Lakers estaban a punto de realizar una remarcable adición a su plantilla. Mediante el pick de Cleveland, afortunado número 1 del draft, llegaba a California James Worthy, procedente de North Carolina. San Diego se tendría que conformar con elegir los siguientes, sumando así a Terry Cummings, procedente de De Paul, a su plantilla. Dominique Wilkins, de Georgia, llegaba a Utah en la tercera posición para completar un tridente de máxima calidad.

El trabajo en los despachos haría sus frutos durante la Regular Season, pasando Philadelphia a lograr el mejor record de la liga (65-17). Milwaukee (51-31) se situaría segundo en la conferencia Este tras liderar la Central Division, si bien con peor record que Boston (56-26) y poco mejor que New Jersey (49-33). New York (44-38) y Atlanta (43-39) completaban un Play-Off que no podrían disputar Washington (42-40), Detroit (37-45), Chicago (28-54), Cleveland (23-59) o Indiana (20-62).

Por primera vez, una división (en este caso la Atlantic) veía como todos sus equipos finalizaban el año con más victorias que derrotas, si bien los Wizards no tendrían el ansiado premio de la post-temporada.

En la conferencia Oeste, Los Angeles seguía comandando (58-24), con San Antonio (53-29) y Phoenix (53-29) como sus más inmediatos perseguidores. Buenas temporadas también en Seattle (48-34), Portland (46-36), Denver (45-37) y Kansas City (45-37), si bien los Kings quedaban eliminados en el desempate. Dallas (38-44), Golden State (30-52) y Utah (30-52), daban paso a unos más decepcionantes San Diego (25-57) y Houston (14-68).

Llegaría el All-Star Game y lo haría en California, o lo que es lo mismo, The Forum. La pista de los Lakers recibiría a 17.505 espectadores y 24 jugadores:

Eastern: Isiah Thomas (Detroit), Maurice Cheeks (Philadelphia), Larry Bird (Boston), Julius Erving (Philaldephia), Moses Malone (Philadelphia). Suplentes: Marques Johnson y Sidney Moncrief (Milwaukee), Bill Laimbeer (Detroit), Robert Parish (Boston), Reggie Theus (Chicago), Andrew Toney (Philadelphia) y Buck Williams (New Jersey). Entrenador: Billy Cunningham (Philadelphia).

Western: Magic Johnson (Los Angeles), Alex English (Denver), David Thompson (Seattle), Maurice Lucas (Phoenix), Kareem Abdul-Jabbar (Los Angeles). Suplentes: George Gervin y Artis Gilmore (San Antonio), Jim Paxson  (Portland), Jack Sikma y Gus Williams (Seattle), Kiki Vandeweghe (Denver) y Jamaal Wilkes (Los Angeles). Entrenador: Pat Riley (Los Angeles).

La conferencia Este se imponía por 123-132 con Julius Erving como MVP del Partido al anotar 25 puntos y recoger 6 rebotes. También destacados Sidney Moncrief con 20 puntos e Isiah Thomas con 19, además de Larry Bird con 14 puntos, 13 rebotes y 7 asistencias. Por parte de la conferencia Oeste, Kareem con 20 tantos y Magic con 17 puntos y 16 asistencias serían los más destacados.

Demostrando que el cambio de ciudad no era problema para él, Moses Malone obtenía el tercer MVP de su carrera y el primero en Philadelphia con unas medias de 24.5 puntos y 15.3 rebotes. Si bien había disminuido su anotación, en esta ocasión su aportación si le valía a los suyos para liderar la competición.

Malone sería así sin ninguna duda miembro también del First Team All-NBA, junto a su compañero Julius Erving (Philadelphia), Larry Bird (Boston), Sidney Moncrief (Milwaukee) y Magic Johnson (Los Angeles). Kareem Abdul-Jabbar (Los Angeles), Buck Williams (New Jersey), Alex English (Denver), George Gervin (San Antonio) e Isiah Thomas (Detroit) completarían el Second Team All-NBA.

Sidney Moncrief sería también galardonado con uno de los premios de nueva fundación. En concreto, sería el primer Defensive Player of the Year de la historia. El Defensive First Team All-NBA contaría por supuesto con él, además de con Dennis Johnson (Boston), Moses Malone, Bobby Jones y Maurice Cheeks (Philadelphia). El Defensive Second Team All-NBA, por su parte, contaba con Larry Bird (Boston), Michael Cooper (Los Angeles), Kevin McHale (Boston), Tree Rollins (Atlanta) y T.R. Dunn (Denver).

Sus 28.4 tantos por encuentro harían de Alex English el máximo anotador de la temporada por primera vez en su carrera. Moses Malone repetía como mejor reboteador con 15.3, mientras Magic hacía de las suyas con 10.5 asistencias por noche. Michael Ray Richardson (Golden State) lideraba la tabla de robos con 2.84 con noche y, finalmente, Tree Rollins colocaba 4.3 tapones, la mejor marca de la liga.

23.7 puntos y 10.6 rebotes de media permitirían a Terry Cummings hacerse con el premio al Rookie of the Year por delante de James Worthy (Los Angeles), Quintin Dailey (Chicago), Clark Kellogg (Indiana) y Dominique Wilkins (Atlanta), el resto de integrantes del First Team All-Rookie.

Y si antes decíamos que el de mejor defensor era solo uno de los nuevos premios, es porque el primer premio al Sixth man of the Year iría a parar a manos de Bobby Jones (Philaldelphia).

Solo quedaba por tanto otorgar el premio al Coach of the Year, que en este caso sería para Don Nelson, a las manos de los Milwaukee Bucks.

En esta ocasión, Philadelphia se unía a Los Angeles, Milwaukee y San Antonio como los equipos que evitarían la primera ronda, en detrimento de Boston, que no había podido liderar la Atlantic Division.

Previo al inicio de las eliminatorias por el título, Mo Malone fue preguntado por su previsión, a lo que contestó con un cortante pero explícito "Fó, fó, fó" (4-0, 4-0, 4-0). Una bravuconada que a punto estuvo de salirle perfecta.

Los Celtics comenzarían de esta forma su andadura ante unos Hawks que no se lo pusieron fácil. Para muestra, Rollins mordería el dedo de Ainge en el tercer y definitivo encuentro, en el que Boston lograba la victoria.

Mucho más fácil lo tendrían los Knicks, a pesar de que eran los Nets los que contaban con el factor campo, con New York ganando por 2-0.

Las semifinales de conferencia fueron un visto y no visto. Philadelphia estaba dispuesto a hacer historia y comenzó de manera fulgurante con un sweep ante los Knicks, si bien a punto estuvieron éstos de lograr alguna victoria en el Madison.

Sorprendentemente, también los Bucks obtuvieron el mismo resultado ante unos Celtics que fueron un juguete en las manos de Milwaukee. Únicamente en el segundo encuentro, Boston logró caer por menos de cinco puntos.

El primer partido entre 76ers y Bucks comenzó mucho más igualado, con prórroga incluida. Philadelphia se llevaría el gato al agua, así como en el segundo y en el tercer choque. Milwaukee se aferró a la eliminatoria en el cuarto, pero de vuelta al The Spectrum, los 76ers finiquitaban la serie por 4-1.

En la conferencia Oeste, Suns y Nuggets requerirían de una prórroga para decidir quién se enfrentaría a San Antonio, siendo Denver quién se impusiera finalmente a domicilio. Por si eso fuera poco, Portland, el otro no cabeza de serie, se imponía en dos partidos a Seattle.

No obstante, poco pudieron hacer después ante los campeones de división. Los Lakers llegaron con dos victorias a Portland, y tras ganar el tercer encuentro en la prórroga, solo cedieron el cuarto partido.

Idéntica tónica en la serie entre Spurs y Nuggets, con San Antonio venciendo en los tres primeros encuentros y, tras caer en el segundo choque en Denver, finiquitar la serie en cinco encuentros.

Lakers y Spurs buscarían así alcanzar la final para poder enfrentarse a los 76ers, pero ninguno de los dos lo pondría fácil. San Antonio venció en el segundo encuentro en The Forum, pero Los Angeles no solo recuperaba el factor campo sino que lograba dos victorias consecutivas a domicilio. Los Spurs reaccionaron a tiempo forzando un nuevo encuentro en el HemisFair Arena, pero nuevamente perdieron como locales. 4-2 para Lakers.

De esta forma, Philadelphia y Los Angeles vivirían una reedición de la final de la NBA, tercera en cuatro años entre ellos dos, hasta ahora todas completadas con victoria Laker.

Sin embargo, los 76ers llegaban ahora con Moses Malone en su quinteto, en el que también encontrábamos a Julius Erving, Andrew Toney, Marc Iavaroni y Maurice Cheeks, además del sexto hombre Bobby Jones, Clint Richardson y Clemon Johnson. El entrenador seguía siendo Billy Cunningham.

Mientras tanto, los pupilos de Pat Riley saldrían con Magic Johnson, Jamaal Wilkes, Kareem Abdul-Jabbar, Norm Nixon y Kurt Rambis, mientras que Bob McAdoo, James Worthy y Michael Cooper esperaban su momento.

Philadelphia llegaba a la final como un rodillo, y estaba dispuesto a continuar dicha senda. De hecho, los 76ers ya habían vencido en Regular Season a los Lakers en los dos partidos disputados entre ellos.

En el primer encuentro, Malone ejercería ya de líder con 27 puntos y 18 rebotes para acabar venciendo en un ajustado choque que se decidiría por 113-107. También igualado, aunque un poco menos, sería el segundo, pero Moses Malone seguía a lo suyo. En esta ocasión 24 puntos y 12 rebotes llevaban su marca, contrarrestando los 23 puntos de Kareem Abdul-Jabbar. El definitivo 103-93 dejaba todo de cara a Philadelphia.

En The Forum, la serie siguió por los mismos derroteros. Kareem aportó 23 puntos y 15 rebotes, pero Moses continuaba a lo suyo. Con 28 puntos y 19 rebotes hacía inútil la aportación de Kareem, y completaba la remontada en un encuentro en el que llegaron igualados al último período tras dominar Lakers durante la mayor parte del partido, pero en el que el tanteo final se dispararía a 94-111.

La final se había puesto muy negra para Los Angeles, y si bien esperaban poder evitar el barrido, Moses Malone no estaba dispuesto a regresar a Philadelphia. Si sus números hasta el momento habían sido más que buenos, los 24 puntos y 23 rebotes que realizaría en el definitivo choque pondrían la puntilla. 108-115 vencían los 76ers.

No había ninguna duda de quién recibiría el MVP de las Finales, y Erving podía ahora ver cumplida su promesa. Había llevado a Philadelphia a un nuevo campeonato, y lo había hecho con Lakers y Celtics de nuevo en lo más alto. Lo había hecho sin dejar opción alguna al resto, pero el jugador decisivo, había sido otro. Moses Malone.




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