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[19/12/2015] Contracrónica NBA
Game Crasher: Los Angeles Lakers - Houston Rockets
Por Oleguer Homs @ultimatenba | @OleguerHoms

Asistimos a nuestro primer partido de Los Angeles Lakers, una derrota ante los Houston Rockets a pesar de los 22 puntos de Kobe Bryant (87-107)

UltimateNBA se desplaza por tercera vez esta temporada al Staples Center para disfrutar de un nuevo duelo entre Los Angeles Lakers y Houston Rockets, dos equipos que vienen de enfrentarse recientemente en un compromiso que los tejanos solventaron con comodidad (126-97).

Tras el encuentro saldado con victoria Houston ha encadenado tres derrotas consecutivas, lo que con un balance de 12-14 les deja con escaso margen de maniobra en la cola de equipos en zona de Play-Offs. Los Lakers (4-21), por su parte, se han resignado a convertir lo que queda de temporada en un tour de homenajes a Kobe Bryant mientras esperan que la suerte les conceda el mejor relevo posible: Ben Simmons.

16:24: Un sol que hoy hierve a 18 grados de temperatura intenta derretir la pista de hielo en Nokia Plaza, justo enfrente del Staples Center. Si no fuera por la instalación temporal y el árbol gigantesco que la preside sería imposible darse cuenta que la Navidad, también en Los Angeles, está a la vuelta de la esquina.

17:36: Me cruzo con D’Angelo Russell bajo el púrpura y oro que decora el nuevo y flamante túnel de vestuarios y saludo a Rodrigo Azurmendi, periodista argentino que trabaja para los Lakers. Al ser el primer partido que atiendo del laureado conjunto angelino nos ponemos al día y coincidimos al pensar lo peligrosos que parecen ser los San Antonio Spurs de su compatriota Manu Ginobili. A nuestro juicio, solo los tejanos y Cleveland Cavaliers siempre que cuenten con la mejor versión de Kyrie Irving pueden destronar a los Golden State Warriors.

17:49: Byron Scott recuerda en su rueda de prensa previa al partido la reciente derrota ante Houston y espera que hoy sus jugadores sean capaces de evitar que el balón llegue a James Harden, un jugador prácticamente imparable una vez lo tiene en sus manos. Tras las declaraciones de Byron me aparto del medio para que Roy Hibbert y Metta World Peace no me arrollen al entrar al vestuario.

18:15: Las camisetas rojas y barbas postizas esparcidas por las gradas del Staples estallan en júbilo a la salida de James Harden. Cuando Dwight Howard emerge del túnel de vestuarios para calentar, en cambio, las reacciones se debaten entre la indiferencia y el desprecio. Harden y Howard coinciden en cancha al mismo tiempo y parece haber muy buen rollo entre ellos. Si hay algún rencor torno a los rumores que hablan de descontento por parte de Howard, ninguno de los dos lo exterioriza.

18:36: El calentamiento de Marcelo Huertas dura más de media hora. Tengo muchas ganas de entrevistar al base brasileño, pero cuando se va de la pista ya se ha agotado el tiempo que nos dan para entrar al vestuario y hablar con los jugadores. Metta World Peace es el último en salir a calentar y el único a quien haya visto practicar movimientos defensivos en vez de lanzamientos a canasta en los casi veinte partidos que he atendido en directo.

19:13: Después de abusar un día más de la comida en la Chick Hearn Media Room salgo a la cancha justo cuando la música anuncia la salida de la plantilla Laker por el túnel contiguo. Desde debajo de la canasta no me pierdo ni un detalle de la rutina prepartido del que fue mi gran ídolo de infancia y… A quién pretendo engañar, Kobe Bryant sigue siendo el ser humano a quien más admiro en este planeta, hasta el punto que hoy llevo en mi mochila la camiseta amarilla con el 8 que me compraron mis padres allá por la temporada 1997-98. Como periodista está terminantemente prohibido hacerse fotos o pedir autógrafos a los jugadores, pero ni David Stern en su día ni Adam Silver ahora nos prohíben llevar amuletos.

19:30: Gracias a los subtítulos del jumbotron cumplo mi sueño de cantar el himno americano, tradición inalterable seguida de la presentación de ambos equipos. Como era de esperar, el Staples recibe con silbidos e insultos a Dwight Howard, reacción totalmente opuesta a la merecida ovación a quien fue campeón de la NBA con los Lakers, Trevor Ariza. Ningún otro jugador local parece despertar el mismo entusiasmo que Ariza hasta que llega el turno de presentar al hijo prodigo educado en Lower Marion High School: Kobe Bean Bryant.

1r cuarto: Patrick Beverley le toma el relevo a Dwight Howard y se erige en el primer villano del duelo con dos triples de inicio. También muy acertado, Trevor Ariza amplia una diferencia que nada más empezar ya se eleva a catorce (10-24). Kobe Bryant se va al banquillo con cero puntos anotados y habiendo firmado un lanzamiento que ni siquiera roza el hierro. Pintan bastos ya de entrada para los angelinos, pero allí está el revulsivo Julius Randle para anotar 6 puntos consecutivos y recortar distancias (18-29).

2o cuarto: No recordaba hasta qué punto se disfruta un partido NBA cuando el equipo local cuenta con un organista, que en el día de hoy deleita al Staples interpretando la melodía de Darth Vader cada vez que considera oportuno burlarse de Dwight Howard. Con el expívot angelino en el banquillo por problemas de faltas, Lou Williams y un Kobe Bryant que empieza a jugar con mayor soltura consiguen acercar a su equipo (30-34). Animados por el reciente fadeaway a lo Dirk Nowitzki, los aficionados locales animan con cánticos de M-V-P los dos viajes de Kobe Bryant a la línea de tiros libres; mala idea. El escolta angelino se va al descanso con un 0/4 digno de Shaquille O’neal y el electrónico reflejando un nada esperanzador 39-52.

Descanso: Entro en el ascensor sin ser consciente de la sobredosis de famosos que me espera en mi rutinario clásico a las filas VIP. El primero a quien veo es Mark Wahlberg, que a medio camino se gira y saluda a alguien que viste un sencillo chándal Adidas. Si hubiera forma de extrapolar el carisma en una escala parecida a la de Richter, estoy seguro que el medidor habría estallado en el preciso instante que Wahlberg y Denzel Washington se fundían en un abrazo. Acto seguido me dirijo al otro lado, justo a tiempo para asistir al barbudo saludo entre James Harden y Baron Davis. Con los quince minutos prácticamente agotados decido volver arriba, pero el destino aún me depara otra de esas sorpresas que requieren tener la suerte de estar en el sitio y momento oportunos: Sylvester Stallone saludando a Kobe Bryant y pidiendo a sus hijas que le hicieran una foto con él. Poder inmortalizar con la cámara de mi iPhone algo tan surrealista como Rocky haciéndose una foto con Kobe no tiene precio.

3r cuarto: Había empezado frió, pero lo visto en el cuarto anterior invitaba a pensar que el juego de Kobe Bryant iba en línea claramente ascendente. Lo que nadie en el Staples Center se esperaba, ni por asomo, es que con 37 años y múltiples lesiones a sus espaldas Kobe fuera capaz de firmar un mate de póster como el que se comió el pobre Clint Capela. Desafortunadamente para los intereses locales, una exhibición mucho menos vistosa eclipsó los 10 puntos anotados por Kobe Bryant en un solo cuarto. Terrence Jones sumó un total de 13 gracias a las numerosas segundas oportunidades concedidas en el aro que defendían los Lakers (68-78).

4o cuarto: Julius Randle sale como una moto y revive la ilusión de un público que vuelve a creer en la remontada. Solo cinco puntos separan a los Lakers de los Rockets, pero allí está Trevor Ariza con un triple para enfriar los ánimos antes de que Kobe Bryant vuelva a cancha (76-84). James Harden a medio gas es suficiente para neutralizar el triple con el que Kobe llega a la veintena de puntos. Todo el mundo se pregunta porque Julius Randle está en el banquillo cuando ha sido la principal razón por la que los Lakers aún cuentan con opciones de ganarlo. Tras el fracaso del hack-a-Howard y con solo tres minutos por jugarse Kobe Bryant se va al banquillo: a sus 37 años ha firmado 22 puntos e incluso se ha permitido humillar a Harden con un tapón. Mero trámite, los segundos restantes sirven para que D’Angelo Russell, que tenia 8 meses cuando Kobe debutó en la NBA, anote su única canasta (87-107).

22:41: Tras una nueva derrota que incrementa las opciones de hacerse con Ben Simmons, Byron Scott lamenta que las facilidades concedidas en defensa hayan costado el partido. Preguntado sobre el mate de Kobe Bryant. Scott no puede reprimir una sonrisa y mostrarse sorprendido por el hecho que, a pesar de ser consciente de todo lo que es capaz, Kobe aun consiga sorprenderle de vez en cuando.

22:45: Nada mas despedirnos de Byron Scott saludo a Marcelo Huertas en el túnel de vestuarios y le pido si puede concederme unos minutos. Charlamos brevemente de la ciudad que nos une, Barcelona, y enciendo la grabadora para robarle una más de las cuatro preguntas que accede a responderme en una breve entrevista. Desde aquí mostrar mi agradecimiento al trato y simpatía de un Marcelinho, a quien aprovecho para desearle lo mejor en lo que queda de campaña.

22:57: No me extrañaría que de los más de treinta periodistas reunidos a su alrededor yo sea el más emocionado por estar enfrente de Kobe Bryant. Mostrándose muy próximo y relajado, Kobe bromea sobre cómo de repente se vio flotando en el aire y no tuvo otro remedio que finalizar lo que en su mente iba a ser una bandeja con el mate increíble que posterizo a Clint Capela. Tras dedicarnos su tiempo Kobe se acerca a su viejo amigo Trevor Ariza, que ha esperado pacientemente a que terminara de hablar con la prensa, y ambos recuerdan los viejos tiempos compartidos en este vestuario, bajo este mismo techo.

23:08: Mi día en el Staples termina con un punto y final muy tierno: al salir del vestuario Kobe Bryant abre los brazos para recibir a sus dos hijas, sonrientes y emocionadas. Si hay alguien capaz de lograr que mis ojos se olviden completamente de Kobe Bryant es sin duda su esposa Vanessa, a quien no había visto nunca en directo. Al no ser miembro de la familia Bryant decido renunciar a formar parte de la comitiva y salgo del pabellón. Una vez fuera, miro el reloj: faltan exactamente cuatro horas para que sean las 3:15 de la noche y comparta sala de cine con muchos más frikis incapaces de esperar un día más para ver el episodio VII de Star Wars...

Nos leemos pronto en la próxima edición de Game Crasher, que va a narrar el duelo entre Los Angeles Clippers y los Oklahoma City Thunder de Serge Ibaka.




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Ficha de Kobe Bryant Kobe Bryant