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[31/10/2016] Contracrónica NBA
Game Crasher: Los Angeles Clippers - Utah Jazz
Por Oleguer Homs @ultimatenba | @OleguerHoms

Chris Paul lleva la batuta y deja que sean Blake Griffin, Jamal Crawford y Austin Rivers quienes lideren la victoria cómoda de los LA Clippers ante unos Utah Jazz sin Gordon Hayward (88-75)

Un año de la marmota más, Los Angeles Clippers empiezan la temporada como aspirantes al título en quienes cada vez menos aficionados confían. Las últimas dos veces que un superequipo pareció haber ganado el anillo antes de jugar un solo partido (Los Angeles Lakers 2004 y Miami Heat 2011), Detroit Pistons y Dallas Mavericks sorprendieron a propios y extraños proclamándose campeones, así que los precedentes juegan a favor de los de Doc Rivers frente a su némesis, los todopoderosos Golden State Warriors.

Mientras que para los Clippers lo único que vale es el anillo, los Utah Jazz afrontan urgencias similares para volver a disputar la postemporada. Gordon Hayward, Rudy Gobert o Derrick Favors llevan años marinándose juntos, razón por la cual Salt Lake City vive con la esperanza que Joe Johnson, Boris Diaw o George Hill supongan el empuje que catapulte por fin a este proyecto a donde ya le tocaría haber estado, el cuadro de Play-Offs.

Los Clippers (1-0) llegaban a su debut como locales después de vencer a los Blazers, equipo que fue capaz de derrotar a los Jazz antes que los de Utah (1-1) sumaran su primera victoria a costa del actual hermano pobre de LA, Los Angeles Lakers.

11:32: Es domingo de Halloween por la mañana y al color gris asfalto de Los Angeles le acompaña un tono similar en el cielo. En una ciudad que acoge más terremotos que lluvias, ya es mala suerte que el único día que necesitaría paraguas mi Uber no pueda acceder a los alrededores inmediatos del Staples Center, colapsados por masas disfrazadas que acuden a Comic Con en el Convention Center.

11:40: Desconozco si va a ser así a partir de ahora o lo de hoy es una excepción, pero nada más llegar me sorprende que los jugadores visitantes calienten en el aro que está enfrente del banquillo local mientras DeAndre Jordan practica mandarinas (tiros libres) en el otro lado. Tal y como manda la tradición desde que Doc Rivers es entrenador, los banderines de campeones y camisetas retiradas de los Lakers están cubiertas por rostros de las estrellas Clipper: DeAndre Jordan, Jamal Crawford, Blake Griffin, JJ Redick y Chris Paul.

11:54: Doc Rivers nos saluda efusivamente antes del comienzo de la rueda de prensa. A falta de historias o líneas argumentales derivadas de lo que va ocurriendo a medida que una temporada avanza, todas las preguntas comparten un mismo trasfondo. Cuando Rivers responde que este año cuenta con más alternativas para que Chris Paul pueda ahorrarse defender al base rival o disputar un exceso de minutos, en realidad está implícito que se necesita a CP3 fresco para lo único que importa, los dos meses que van de Abril a Junio. Otra pregunta hace referencia a que equipos como Clippers o Utah opten por la fórmula “anticuada” de jugar con un quinteto que alinea dos interiores; no hace falta nombrar a los Warriors para entender que la pregunta, en realidad, se refiere a ellos y su fórmula small-ball.

12:07: Quin Snyder coincide con Doc Rivers en cuanto a que no todos los equipos deben imitar el mismo patrón y jugar a intentar ser los Warriors. De hecho, le parece hasta cierto punto curioso que se hable de tendencia en el caso del small-ball cuando equipos como Spurs, Thunder, Clippers, Grizzlies, Jazz y tantos otros juegan aún con dos interiores, como si de los noventa se tratara. Ya tomándole la temperatura al vestuario que le ocupa, Snyder nos revela que los líderes espirituales en la plantilla que entrena son Hayward en cancha y, de puertas adentro, su recién adquirido quarterback George Hill.

12:26: Blake Griffin, Austin Rivers y JJ Redick salen a calentar exactamente a la misma hora que lo habrían hecho hace un año. Las rutinas de Mareesse Speights o Raymond Felton, en cambio, aún no nos las conocemos, así que habrá que ver si también son igual de consistentes o, como indica en ocasiones su juego, Mo Buckets y Ray son de costumbres más caóticas.

12:43: Boris Diaw calienta al ritmo desenfadado con el que se desliza por la cancha. Joe Johnson, otro refuerzo veterano, hace gala de buena mano y a primera vista parece algo más centrado que en su etapa Net o Heat, donde lo único que importaba era cobrar el cheque a final de mes. Ejercitando para recuperarse lo antes posible, uno no puede evitar sentir pena al ver a Gordon Hayward alejado de las canchas al inicio de un año en el que se podría haber erigido en All-Star.

13:35: Gravo un par de vídeos de las ruedas de calentamiento y me voy a ocupar mi asiento en lo más alto del pabellón. Antes del himno y presentaciones, Blake Griffin coge el micrófono para implorar a la afición Clipper que convierta el Staples Center en un fortín, uno de aquellos pabellones donde sea tarea imposible sumar una victoria. Tras las palabras de Blake, el himno americano y la presentación de los Jazz, cabe destacar el detalle que tuvieron los angelinos al presentar a toda la plantilla, no solo los titulares. Una vez terminados los prolegómenos, todo estaba listo para el primer salto inicial de los LA Clippers 2016-17 como locales. ¡Empezamos!

1r cuarto: Se abre la veda con un triple de Chris Paul, que enseguida le cede la antorcha a Blake Griffin para que prosiga donde lo dejó en Portland. Desatado e imparable, Joe Johnson se convierte en la única respuesta que encuentran los de Salt Lake City para minimizar el impacto del alapívot natural de Oklahoma. Nadie en el pabellón diría que es más viejo que Iso Joe y Boris Diaw cuando Jamal Crawford sale disparado en contraataque y se gana lo más parecido a una ovación que nos depara lo que resta de cuarto. Espeso primer período, muy dominguero, y Utah mandando sin hacer nada del otro mundo (19-22).

2o cuarto: Austin Rivers se suma a la fiesta particular de Jamal Crawford para compensar los nervios de debutante de Marreese Speights y Raymond Felton. Shelvin Mack acumula tres faltas en el cuarto, un precio aceptable a cambio de frustrar a Felton con una presión a toda cancha asfixiante y robarle un par de balones. Harto de ver a los suyos a remolque, Doc Rivers saca la artillería pesada para que un mate en contraataque de Blake Griffin cambie el momentum al poner a los angelinos por delante (32-31). Aceptando el desafío de su compañero, doble o nada, DeAndre Jordan se cuelga del aro en dos ocasiones consecutivas para dar aún más aire a la ventaja local con la que termina la primera mitad (42-35).

Descanso: Genial espectáculo circense sobre el parquet, donde una acróbata asiática se pasea montada en su monociclo mientras progresivamente acumula boles de cerámica que mantiene en equilibrio sobre su cabeza. El show se alarga durante más de cinco minutos, al final de los cuales el público le regala a la interprete una merecidísima ovación de libro. En su clásico asiento al lado opuesto de la silla donde Jack Nicholson ejerce de mascota no oficial de los Lakers, su homónimo Billy Crystal aplaude como el que más.

3r cuarto: Completamente invisible en los 24 primeros minutos, JJ Redick hace acto de presencia en los primeros compases del tercer período. Tres minutos y un parcial de 10-0 después, un mate con rabia de Rudy Gobert supone la primera canasta en juego de Utah desde la reanudación, pero no es más que un espejismo. Con su equipo mandando cómodamente, fantasmas demasiado conocidos invaden cada rincón del Staples Center cuando DeAndre Jordan se duele de la mano y tiene que ser sustituido, aunque volvería con protección y aparentemente ileso más tarde. Jamal Crawford sigue en modo Rucker Park, imparable, de modo que si no fuera por dos triples consecutivos de Joe Ingles quizás ya no tendríamos ni partido (69-56).

4o cuarto: Austin Rivers salta al parquet como un ciclón y rompe lo que ya olía prácticamente a sentenciado. Raymond Felton ya está más a gusto y Mareesse Speights, a pesar de que hoy no se merezca el apodo Mo Buckets, se gana los minutos en cancha y el contrato firmado con una gran labor en defensa. Con unos esquemas en ataque que se antojan toscos y previsibles, Utah demuestra hasta que punto echa de menos a Gordon Hayward, el pegamento capaz de unir a sus diversas piezas. Sin más historia que corroborar que Austin Rivers o Jamal Crawford son el verdadero quinto titular, no Luc Mbah a Moute, los Clippers se pasean hasta que suena la bocina final (88-75).

16:01: Voy hacia la sala de prensa por la cancha en vez de recorrer el pasillo; es domingo por la tarde y nadie tiene la prisa con la que abandonaría el pabellón de ser por la noche y entre semana, así que los alrededores de las filas VIP aún están llenas de familias con niños, aficionados haciéndose selfies… A falta de jugadores, la estrella de la función es Chuck, el cóndor que hoy vivía su primer partido inaugural desde que a finales de la temporada pasada fuera presentado como mascota de los Clippers.

16:14: Doc Rivers no tarda en llegar a la rueda de prensa post-partido y afirmar lo muy orgulloso que está de sus hombres. Preguntado al respecto, Doc insiste que la baja anotación no viene derivada de un mal juego, sino más bien de algo que va y viene como es el desacierto. Lo importante, y con lo que se queda, es que la segunda unidad apunta muy buenas maneras tanto en ataque como en defensa. Contar con un buen fondo de banquillo y darlo todo atrás son características que todos los equipos campeones comparten, incluso conjuntos eminentemente ofensivos como los Golden State Warriors, cuya fortaleza en defensa permitió florecer el mejor ataque de la liga los últimos dos años.

16:23: Tal y como hizo su técnico Doc Rivers pocos minutos antes, Chris Paul elogia la dedicación en defensa de los recién incorporados Mareesse Speights y Raymond Felton. Con Mo Buckets, Ray, Jamal Crawford y Austin Rivers en la retaguardia, la primera unidad cuenta con piezas muy fiables capaces de mantener e incluso incrementar las ventajas que él mismo, Blake Griffin o DeAndre Jordan logren. Nada resume mejor la filosofía personal de Chris Paul y el vestuario que lidera como una frase que, no por tópica, es menos cierta: “la única estadística que importa es sumar victorias”.

16:29: Chris Paul y mini Chris, Jamal Crawford y los suyos, la familia de Wesley Johnson, los Rivers con Doc y Austin a la cabeza… Llama la atención ver como en los dos años que llevo asistiendo a partidos en el Staples Center, las groupies y miembros de cada entourage han ido desapareciendo de los pasillos en favor de núcleos mucho más estables. A excepción de tuits quejándose de los árbitros antes de un séptimo partido de las finales, son miles los ejemplos en el deporte que demuestran cómo un entorno familiar estable aísla a los profesionales del ruido exterior y les ayuda a centrarse en objetivos tan ambiciosos como lo es para los Clippers ganar su primer campeonato.

Aquí termina la segunda edición 2016-17 de Game Crasher, espero que nos veamos pronto ya sea con el Staples Center teñido de rojo, azul y negro Clipper o de púrpura y oro Laker. ¡Feliz Halloween!




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Ficha de Austin Rivers Austin Rivers