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[17/03/2015] Contracrónica NBA
Game Crasher: Los Angeles Clippers - Houston Rockets
Por Oleguer Homs @ultimatenba | @OleguerHoms

James Harden y la barba más famosa de la NBA visitan el Staples Center. Los Angeles Clippers caen en un final agónico ante Houston Rockets a pesar de la vuelta de Blake Griffin (98-100)

Los Angeles Clippers y Houston Rockets se enfrentan una mañana de domingo en uno de estos duelos clave en vistas a los Playoffs. Para Houston, cuarto en el Oeste tras ganar el partido con un balance de 44-22, una derrota puede suponer descolgarse de la persecución a Grizzlies y Blazers y estar a tiro de piedra de Spurs, Mavericks o los mismos Clippers.

El equipo angelino, séptimo en la conferencia (42-25), llega al partido consciente de la oportunidad que supondría ganar y con el golpe moral del retorno de Blake Griffin. Tras éste, sólo restan quince partidos para que los Clippers intenten evitar cruzarse con Warriors o Grizzlies en primera ronda, tal y como deseó Doc Rivers en la rueda de prensa previa al partido ante los Wolves.

8:38: Mi domingo empieza tan pronto como lo hace la Maratón de Los Angeles. Dos amigos míos que se están marcando un tiempo mucho mejor del que pronosticaban pasan por donde estoy yo, en la esquina de Sunset con LaBrea, y corro algunos metros con ellos. Me rindo mucho antes de llegar al primero de los 42 quilómetros que tiene la prueba.

10:34: Los Angeles sigue sufriendo, o disfrutando, según se mire, de una ola de calor en pleno invierno. Es una mañana ideal para ir a la playa pero mucha gente, como yo, prefiere pasarla en el Staples Center. Hay, como siempre, algunos aficionados visitantes entre una mayoría aplastante que viste de azul y rojo Clipper. Muchos de los seguidores de los Rockets complementan las camisetas rojas con barbas postizas que imitan la del icónico James Harden.

10:49: Paseo rápido por la cancha para ver a Trevor Ariza y a la rueda de prensa de Doc Rivers. La comparecencia del técnico local empieza con una bomba, una gran noticia: Blake Griffin está listo para jugar. Doc reconoce que cuando un jugador vuelve él mismo y todo el conjunto requieren de un tiempo de adaptación, pero duda que este sea dramático en el caso de Blake. En cuanto al también lesionado Jamal Crawford, Doc lamenta no poder dar ninguna buena noticia.

11:00: Kevin McHale, leyenda Celtic en los ochenta y co-artífice del campeonato que consiguió Boston en 2008 al traspasar a Kevin Garnett, se pone ante los micros. Hace gala de ironía al decir que no le importa para nada que vuelva Griffin, “como si vuelve Kareem”. Cree que la clave es que su equipo juegue bien, sin importar quién esté delante.

11:12: Blake Griffin y DeAndre Jordan, pareja inseparable dentro y fuera de la cancha, están practicando tiros libres. Es una rutina habitual en DeAndre, que firmaría 1/8 desde la línea de personales en el partido, pero Griffin no acostumbra a calentar a la hora previa al choque. Tras un largo tiempo de ausencia y sin haber podido tocar balón, tiene sentido que Blake necesite recobrar sensaciones.

11:23: El que no va a jugar, pero está entrenando a intensidad alta antes del choque, es Dwight Howard. Mientras sus compañeros, incluido un James Harden que es el centro de todas las miradas,  se limitan a tirar, Dwight practica movimientos al poste, finalizaciones cerca de canasta, ganchos... En una de sus múltiples internadas el gigante se pasa de fuerza con un mate y termina comiéndose a la pobre recogepelotas que está a mi lado. Me ha venido de un pelo, pero me he salvado de terminar posterizado por Dwight Howard.

11:55: La comida es acorde al doble hecho de tratarse de un duelo matinal y en domingo; ni breakfast ni lunch, lo que nos espera es este a medio camino americano que ellos conocen como brunch. Hay huevos revueltos, bacon, patatas fritas, tortitas... Ni que decir tiene que todo, aparte del café, está buenísimo. Justo al llegar al pabellón ya me había zampado un hot dog, pero al no querer irme a primera fila con las manos vacías me pillo otro.

12:16: Disfruto de la rueda de entradas de los Rockets hot dog y Coca Cola en mano desde una silla VIP. No quiero arriesgarme a derramar ni una gota en el parquet, así que me lo terminó todo al sprint. Sabia decisión, teniendo en cuenta que pocos minutos después un airball de Josh Smith desde medio campo terminaría en mi mano. Devuelvo el balón Spalding a uno de los asistentes de los Rockets y finalmente, quizás porque mi balón le da suerte, Josh Smith anota al quinto intento.

12:28: Tras el himno y la presentación del equipo visitante, los Clippers nos sorprenden con una presencia inesperada: la Rana Gustavo, de Barrio Sésamo, se encarga de presentar al equipo local. Todo el mundo, niños y yo mismo incluidos, se lo pasa en grande. La locura general se cierra con una ovación unánime cuando la Rana Gustavo presenta a un ídolo que está de vuelta, Blake Griffin.

1º cuarto: Ya no es novedad que un partido de los Clippers empiece con JJ Redick y su muñeca on fire. Al clásico X-factor de los primeros cuartos se suma esta vez un sorprendente Matt Barnes, que anota 4 de 4 en triples ante un público tan asombrado como entregado. Ambos son clave para que, tras 12 minutos jugados, los Clippers manden en el marcador (30-22).

2º cuarto: La pareja Nate RobinsonGlen Davis demuestra sus buenas migas al inicio del cuarto. Pero James Harden, que empezó el partido al tran tran, ya ha calentado lo suficiente. Tras un amago de tangana entre el máximo anotador de la liga y Matt Barnes, los Rockets remontan. Doc llama a Chris Paul para volver a contar con la artillería en cancha. Houston intenta escaparse pero Jordan Hamilton, a quien los Clippers firmaron un contrato de 10 días, anota todo lo que llega a sus manos para evitarlo. Aún así, desgraciadamente para los intereses locales, James Harden es demasiado bueno, y tras un triple suyo la ventaja ya empieza a ser considerable (50-58).

Descanso: Se han acabado los hot dogs, con lo cual no hay opción de comerme el tercero; de momento. Salgo a pista a ver que se cuece, que a simple vista no parece mucho. Nada en especial atrae mi interés hasta que me veo justo al lado de James Goldstein, un fan de Lakers y Clippers que ha atendido más de 2000 partidos NBA en vivo y que siempre viste de forma curiosa cuanto menos en su asiento a pie de cancha. Hoy su atuendo es una extraña mezcla entre cowboy y disfraz de cebra... Todo un personaje, me alegro mucho de haber compartido oxígeno con él durante unos minutos.

3º cuarto: Merced a un gran inicio de cuarto de Trevor Ariza, los Rockets se ponen 15 arriba (60-75). Empiezo a temer que el partido va a romperse en cualquier momento. Blake Griffin no está jugando bien y DeAndre Jordan no parece reajustarse bien a su anterior rol de tercer espada. Cuando peor pinta tiene el choque Chris Paul decide asumir los galones de líder y, poco a poco, los locales se vienen arriba. Glen Davis, pura energía desde el banquillo, firma un gran final de cuarto, incluido un palmeo inverosímil que pone a su equipo a 10 puntos (74-84).

4º cuarto: Austin Rivers y Nate Robinson siguen donde lo dejó Big Baby para dar alas a los locales. En los Rockets la aparición de Terrence Jones logra mantener distancias, pero los Clippers han remontado y un Staples en modo Playoff empuja a los suyos a culminar la reacción. El ambiente tenso, de postemporada, se calienta aún más tras un mate de Corey Brewer en la cara de Blake Griffin que provoca un amago de pelea en cancha. Los Clippers están a 6 pero, como siempre que su equipo está contra las cuerdas, Chris Paul está allí para solucionarlo. Del 87-93 se pasa al 96-96 y el pabellón se contagia de ánimos para asistir a la culminación de lo que pocos minutos antes parecía imposible. Es una lástima que, con el marcador 98-99, los árbitros decidan de pronto convertirse en protagonistas al señalar una falta en ataque muy rigurosa a Blake Griffin. A pesar de esto, tras fallar James Harden el único tiro libre de su noche (17/18), los Clippers aún van a contar con una posesión para forzar la prórroga o ganar. El balón, a quién si no, llega a Chris Paul, que penetra hacia canasta pero no puede anotar. 20 pérdidas de los Clippers y 34 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias de James Harden han decantado la balanza hacia los de Texas (98-100).

15:19: Nada mejor que cruzarse con las cheerleaders Clippers una tras otra para amenizar el camino a los vestuarios. Un día más, a no ser que mi atención no se percate de ello, no hay ningún famoso con el que coincidir en el túnel que pasa por debajo de las gradas...

15:33: Aún no nos dejan entrar en el vestuario de Houston, así que decido ir a la rueda de prensa post-partido de Doc Rivers. El técnico Clipper admite su parte de culpa en la derrota al, quizás, no haber gestionado del todo bien los minutos de Blake Griffin en su retorno. También anuncia, como ya se decía durante el partido, que Jordan Hamilton se ha lesionado, pero como GM se compromete a renovarle el contrato de 10 días que estaba a punto de expirar.

15:48: Chris Paul entra en la sala de prensa devastado, su cabeza a buen seguro pensando aún en el último tiro no anotado a pesar de los muchos que si le entraron antes. Asume su parte de culpa en las 20 pérdidas que han costado el partido y, como buena noticia, se alegra de la vuelta de Blake y lo que puede aportar en la recta final de la temporada regular y los Playoffs.

16:11: Por alguna razón que aún no llego a entender, no me han dejado entrar en el vestuario de los Rockets. Quizás fue un tema de timing y sólo se podía justo cuando abrieron las puertas, o simplemente una equivocación del chico nuevo que había en la puerta. Sea como sea me he quedado sin poder hablar con nadie de Houston, así que me centro en escuchar a DeAndre Jordan durante el minuto que está ante los micros o el resto de la rueda de prensa en solitario de Blake Griffin. El ala pívot reconoce que está falto de ritmo, pero espera poder incorporarse pronto a la dinámica positiva que el equipo mostró en su ausencia. Preguntado sobre los roces que hubo durante el choque Blake se niega a decir nada: “si lo hago me multan”.

16:17: A las 8 horas diarias que trabajo hay que sumarle toda la carga de guiones que tengo que escribir para la universidad. Me encantaría quedarme para vivir el Lakers-Hawks que sigue al Clippers-Rockets, pero no tengo tiempo material para disfrutar del partido y menos para hacer una crónica del mismo. Es curioso, de todas formas, asistir al espectáculo entre bastidores que se produce en el Staples Center cuando coinciden Lakers y Clippers en el mismo día. Aparte del cambio de parquet, es fascinante ver como caras familiares de ambos equipos se mezclan. Mi tarde termina como empezó, cruzándome esta vez con las cheerleaders de los Lakers en vez de las bailarinas Clippers. En la sala de prensa, por cierto, han repuesto el catering en vistas al siguiente partido, así que finalmente puedo merendar mi tercer y último hot dog del día.

¡Y con esta cerramos diez ediciones de Game Crasher! A ver si la NBA nos regala unas cuantas más y la suerte nos acompaña también en vistas a los Playoffs.




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