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[04/06/2012] Actualidad
El proyecto de Brooklyn
Por Carlos del Castillo @ultimatenba | @CdelCastilloM

Con 35 años de historia a sus espaldas, los New Jersey Nets cambian de casa. Atrás quedan los Nets de las de las finales de la NBA, los Nets de Petrovic, los Nets de Kidd y Carter. Comienza la era de los Nets de Brooklyn.

New Jersey no le ha traído tanta suerte a los Nets como esperaban. Tras ganar el campeonato de la ABA en la temporada 1975-76, no pudieron continuar con su éxito al cambiar de competición y llegar a la NBA la temporada siguiente.

Siempre lejos pero aun así demasiado cerca de la montaña rusa de los Knicks, a los Nets les ha costado demasiado destacar. En estos 35 años, solo se han clasificado 16 veces para los play offs y en solo dos ocasiones han conseguido pasar más una de ronda.

Ahora les espera el neoyorkino barrio de Brooklyn. Empujados por Jay Z, que convierte en oro todo lo que toca, y respaldados por el capital del ruso Mikhail Prokhorov, dueño del equipo, tienen un nuevo y vanguardista estadio en el corazón del barrio y un logo simple y elegante, que va ganando partidarios cada día.

Brooklyn siempre ha tenido una personalidad propia, hermano del resto de Nueva York y a la vez, diferente. Con más de tres millones de habitantes y una amplia comunidad inmigrante, poco a poco su multiculturalidad se ha convertido en una seña de identidad común.

Es algo que Jay Z, copropietario y promotor de la idea de los Brooklyn Nets, conoce bien. El rapero nació y creció en sus calles y ahora, como productor y empresario, quiere llevar una nueva idea de franquicia a su barrio.

La elección de Brooklyn y no Nueva York para nombrar al equipo no es fruto de la casualidad. Los Nets quieren volver a primar al aficionado de barrio por encima del potencial internacional que ofrece el nombre de Nueva York. Así, cuando todas las franquicias buscan expandir su mercado internacional, ellos giran hacia lo local, hacia el aficionado que sentirá el equipo como suyo.

Rehúsan pelear por los focos de los Knicks. Renuncian a la Gran Manzana, a la sobrexposición mediática y al aficionado casual, pero gracias a ello también crean una barrera contra los peligros que estas ventajas traen consigo, que sus vecinos al otro lado del puente de Brooklyn conocen bien: la farándula que acaba por rodearlo todo y el riesgo de que el equipo acabe pareciéndose más a un reality show.

Lamentablemente, su dirección deportiva no ha sido tan clara como la ideológica. Al no entrar en el top-3 del draft deberán entregar su ronda a Portland, debido al trade que llevó a Gerald Wallace a New Jersey.

Sin ese pick les costará más convencer a Orlando Magic para que les envíe a Dwight Howard y a su vez, la renovación de Deron Williams podría correr peligro sin Howard en el equipo. Un equipo que, recordemos, acaba de empatar con Sacramento Kings como cuarto peor equipo de la liga.

Pese a todo los Nets pelearán por llevar un equipo ganador a Brooklyn que cambie la inercia de las últimas temporadas y que instaure una tradición ganadora en este barrio neoyorkino, con una personalidad que les permita diferenciarse de sus vecinos New York Knicks.

Brooklyn ya tiene equipo. Las calles que vieron nacer a Michael Jordan no podían esperar ni un minuto más.