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[02/01/2013] Análisis
El callejón sin salida de los Kings
Por Carlos del Castillo @ultimatenba | @CdelCastilloM

La franquicia californiana está siendo el vivo ejemplo de los peligros que entrañan las reconstrucciones. Sin embargo, puede que su mayor problema no esté en la cancha

Las reconstrucciones son a veces la única solución cuando el rendimiento de una franquicia se estanca por debajo de lo esperado. El tope salarial deja a los equipos formados por veteranos de sueldos altos con muy poco margen de maniobra para añadir nuevas piezas que refuercen el conjunto, mientras que los trades adecuados no siempre aparecen en el momento oportuno.

Intercambiando los contratos de veteranos por contratos espirantes y jóvenes promesas, relajando la nómina de sueldos del equipo y permitiendo que crezca en una dirección distinta, los General Managers consiguen dar un soplo de aire fresco a sus franquicias, viendo ese temido paso atrás como una carrerilla necesaria para poder dar muchos más hacia delante.

Sin embargo, a pesar de ser una solución relativamente fácil cuando un equipo se atasca y no se ven más salidas, hay GMs que probarán cualquier camino antes de iniciar una reconstrucción. ¿Por qué? Preguntádselo a los Sacramento Kings.

Un equipo con una nómina de talento que incluye a jugadores como Tyreke Evans, DeMarcus Cousins, Jason Thompson, Jimmer Fredette o Thomas Robinson (quinto pick del draft 2012), sin aprietos salariales y con algunos veteranos aportando experiencia, está caminando por la cuerda floja y una ligera racha de viento puede hacer que se precipite al vacío.

El problema que los Kings están teniendo es el que hace dudar de las reconstrucciones radicales a algunos GMs. Demasiadas temporadas sin resultados ni objetivos deportivos, a parte de conseguir buenos picks en el draft y dejar que los jugadores jóvenes aprendan lo que es la NBA a través del amargo sabor de la derrota, pueden enrarecer el ambiente de una franquicia y acabar con el compromiso de los jugadores novatos.

Tras varias temporadas perdedoras, la imagen del equipo empeora y se convierte en un destino a evitar por los agentes libres veteranos que podrían ayudar a estabilizar la marcha del conjunto. Los jugadores empiezan a buscar sus propios números ante la ausencia general de cualquier afán por ganar partidos. Los entrenadores que serían capaces de reconducir la situación no quieren meterse en vestuarios apáticos y sin compromiso.

Es una situación de difícil salida que se torna en trágica cuando las jóvenes estrellas del equipo, destinados a liderar el futuro de la franquicia, se ven más fuera que dentro cuando se acerca el final de sus contratos.


¿Dónde están las jóvenes promesas?
Tyreke Evans se encuentra en su cuarta temporada en la liga. Tras unirse a Michael Jordan, Oscar Robertson y LeBron James en el selecto grupo de rookies capaces de promediar un 20-5-5 hace 4 años, no ha sido capaz de superar las 25 victorias en ninguna de estas temporadas: los Kings han perdido el 70% de sus partidos.

Evans se encuentra ahora en la última temporada de su contrato y los rumores sobre su salida del equipo se repiten desde hace un año. Si bien las lesiones le han impedido alcanzar el estado de forma del que gozó en su temporada rookie, los constantes cambios de posición (empezó como escolta, después jugó como base y ahora lo hace de alero), la inestabilidad deportiva y lo poco que han mejorado los Kings estos años no le han beneficiado.

En una situación parecida se encuentra el talentoso DeMarcus Cousins. Un center grande y fuerte, con tantos recursos ofensivos como problemas de disciplina. Los Kings se vieron obligados a apartarlo del equipo y empezar a buscarle un nuevo destino tras una bronca con su entrenador Keith Smart, un hombre que destaca por su cercana relación con sus jugadores y cuyo mayor logro en la liga fue convertir en una balsa de aceite a los convulsos Warriors post-Nelson.

Cousins se ha reintegrado en el equipo, pero el daño ya está hecho. Su compromiso con la franquicia, al igual que el de Tyreke Evans, está en entredicho.

Como es de esperar, un ambiente como este no ayuda a los rookies a integrarse rápidamente y aportar. Jimmer Fredette, que ganó todos los premios individuales al mejor jugador en su temporada senior NCAA y lideró la anotación de la competición con casi 30 puntos por partido, no pudo aspirar a más de un rol marginal en su primera temporada con los Kings.

Si bien el físico de Fredette despertaba dudas acerca de si se adaptaría a la NBA; la potencia física del pick 5 de este año, Thomas Robinson, no dejaba ninguna duda a los scouts. Unida a su repertorio de recursos ofensivos, su gran capacidad reboteadora y su sacrificio defensivo, Robinson parecía un pick que no podía fallar.

Los 4 puntos y 4 rebotes que está promediando Robinson tampoco eran lo que se esperaba de un jugador como él. Sin embargo, parece que le ambiente en Sacramento ha hecho algo peor por él: a principios de noviembre Robinson fue expulsado en un partido contra los Pistons por una agresión a Jonas Jerebko. Frío y directo, aquel codazo encendió todas las alarmas.


Los problemas vienen de arriba
A pesar de todos estos reveses en el día a día de la franquicia, puede que el mayor problema de los Sacramento Kings se encuentre en su cúpula.

La familia Maloof, dueña del equipo y responsable de su despegue en los primeros años del milenio, cuando puso a Chris Webber, Jason Williams, Peja Stojakovic y Vlade Divac a las órdenes de Rick Adelman, lleva algunas temporadas racaneando con el dinero que invierte en la franquicia.

Los Maloof, con negocios en la industria del entretenimiento y el juego en la ciudad de Las Vegas, podrían estar pasando algún apuro para mantener su imperio a flote. Por ello, además de reducir al máximo las pérdidas del equipo, intentan presionar a la ciudad de Sacramento para que financie un nuevo estadio, amenazando incluso con mover la franquicia a otra ciudad más dispuesta a cumplir con sus exigencias.

¿Cuál puede ser la solución al problema de los Kings? La respuesta es aún una incógnita. No obstante, si su mayor problema continúan siendo las decisiones en los despachos por encima de lo que ocurra en la cancha, puede que ninguna reconstrucción sea lo suficientemente profunda como para resolverlo.



Jugadores Artículo
Ficha de Jason Thompson Jason Thompson
Ficha de Tyreke Evans Tyreke Evans
Ficha de DeMarcus Cousins DeMarcus Cousins
Ficha de Jimmer Fredette Jimmer Fredette
Ficha de Isaiah Thomas Isaiah Thomas
Ficha de Thomas Robinson Thomas Robinson