Artículos

[08/03/2014] Actualidad
Desplome de los imperios de la NBA
Por Albert Molinari @ultimatenba | @AlbertMolinari

Hasta en las mejores franquicias hay ańos malos. Pero este curso se lleva la palma.

En la NBA hay varios equipos míticos, pero ninguno como el tridente formado por Los Angeles Lakers, los Boston Celtics y los New York Knicks. Unen la mayoría de seguidores de este deporte.

De la Santísima Trinidad, el caso de los angelinos y verdes es normal, pues son las dos franquicias más laureadas de la historia. Para los de La Gran Manzana, es algo que se escapa de muchas lógicas, pues sólo 2 anillos y 4 Finales en los últimos 40 años. Pero ya se sabe: New York es New York.

Pero no son buenos tiempos para ninguno de ellos. Este curso puede ser el punto de inflexión en la historia moderna del deporte del balón naranja.

En la 2013/14 se puede dar un dato demoledor: hasta 43 estandartes de campeones pueden quedar fuera de los playoff. Algo inédito, una cantidad impresionante.

Estos 43 anillos se reparten (o pueden repartirse si termina así) en  17 para Celtics, 16 para Lakers, 3 para Pistons y Sixers, 2 para  Knicks y 1 para Bucks y Kings –como Rochester Royals-.

Y podrían ser más si quedan fuera Mavs (1) o Warriors (3, 2 como Philadelphia y uno como Golden State).

En las últimos 30 años , en ningún curso se había dado la circunstancia de que los tres equipos míticos estuvieran por debajo de las 35 victorias… a la vez. Damos un repaso a las malas rachas de La Santísima Trinidad del la NBA.

Bucles verdes

Los de Massachusetts han padecido malos años, pero curiosamente van parejos. En la temporada 1995/96 terminaron con un record 33/49. Dentro de lo malo se hicieron con un alero muy completo de Kentucky, Antoine Walker. El año siguiente (96/97) fue el peor de los que se recuerdan por esos lares. Esperpéntico 15/67 que les ‘ayudó’ a traer a la franquicia Ron Mercer y Chauncey Billups (que fue intercambiado a media temporada por Kenny Anderson entre otros), los cuales debían formar una columna con Walker.

Mejoraron sensiblemente,  puesto que, unido a la adquisición de Paul Pierce -via draft 98- formó el tándem que daría bastantes alegrías a los verdes.

Parecía que los malos años estaban olvidados, pero una década después volvían a caer en los últimos puestos.

Campaña 05/06 terminó con 33/49, que trajo a Al Jefferson y Tony Allen al equipo. Daba la sensación de que se podía volver a remontar el vuelo, pero cayeron aún más. Curso 06/07 con 24/58, sin opciones a nada desde el mes de febrero. Las lesiones de Paul Pierce fueron una losa muy pesada, que ya no contaban con Walker como apoyo.

Otros dos cursos consecutivos malos, otra vez tocaba tomar decisiones. Y en verano de 2007 se rehizo la mitad de la plantilla, llegando Ray Allen y Kevin Garnett y dando salida a Al Jefferson, Wally Szczerbiak, Jeff Green, Ryan Gomes, Gerald Green y 2 elecciones del draft. Junto al capitán Paul Pierce, el base Rajon Rondo, los peleones Tony Allen y Glen Davis, los Celtics rompieron todos los pronósticos y levantaron el anillo en las Finales ante los Lakers de Pau Gasol. Doc Rivers sabía lo que quería y lo elevó a la máxima potencia. El Big Three reinaba en la NBA.

No sabemos si Danny Ainge volverá a buscar una revolución este verano o el que viene, pero todo indica que el mal bagaje de los Orgullosos Verdes este año es un presagio de buenos augurios a corto plazo. Para la 2014/15 tiene presupuestados 44 millones en salarios. Contando que puede haber traspasos y cortes, el margen de maniobra es bastante amplio para  intentar atraer un par de jugadores de calidad y confiar en los jóvenes (Jared Sullinger, Kelly Olynyk, Avery Bradley, Vitor Faverani). 

Sin brillo en Hollywood

Acostumbrados a los flashes y el glamour, actualmente el equipo de moda en L.A. no son los Lakers… sino los Clippers.

Los angelinos no saben lo que es tener malos años. En los últimos 30 sólo en un par de temporadas han terminado por debajo de las 35 victorias. En la 93/94 fue el cambio de estilo, el apagón del Showtime, el fin de la magia. Ese curso los de púrpura y oro ya no contaban con casi ninguno de los integrantes del (posiblemente) mejor equipo de la época moderna del baloncesto.

James Worthy jugaba 20 minutos para 10.2 puntos y 2 reb; Kurt Rambis 12.7 min para 3.3 pts y 3.8 rebotes. Dos supervivientes que agonizaban deportivamente mientras jóvenes como Vlado Divac, Elden Campbell o Nick Van Exel se iban haciendo un nombre en la NBA.  Atrás quedaba una década plagada de éxitos (5 anillos en 9 Finales). Ya no estaban Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, Byron Scott, AC Green o Pat Riley.  El record fue de 34-48.

Un mal curso que les llevó a Eddie Jones y Cedric Ceballos al equipo, mejorando en 14 triunfos el curso pasado y volviendo a la onda de los mejores poco a poco. A los pocos años se les unieron Kobe y Shaq, que junto con Phil Jackson devolvieron el brillo a los Lakers con 3 anilllos y 4 Finales en seis años.

Y justo cuando se fue Phil Jackson –por problemas con su cadera- y Shaq los angelinos volvieron a tener una mala campaña. En el curso 2004/05, un año después de caer ante los Pistons y ver como los Spurs se erigían como los mejores del Oeste y de la NBA, su record fue de 34/48. Rudy Tomjanovich sólo estuvo medio curso como entrenador y los mejores del equipo eran Kobe y Odom, con la vuelta de un veteranísimo Divac y un prometedor Caron Butler.

Pero un año después, y tras las insistentes llamadas de Jerry Buss, El Maestro Zen volvió a sentarse en el banquillo. Con él vino Andrew Bynum y un grupo de jugadores de calidad –sin ser estrellas- y los Lakers volvieron a la zona media. Cada curso fue mejor hasta la llegada de Pau Gasol en febrero de 2008 y de ahí a tres Finales consecutivas.

El ciclo de ese equipo no se terminará del todo hasta que Kobe Bryant se retire pero, de momento, están liberando salarios como hacía mucho tiempo que no ocurría y tendrán margen para fichajes el próximo verano.

Una Gran Manzana llena de mordiscos

De los tres, las malas campañas de Knicks se cuentan con más dedos de los que hay en una mano. Desde 1984, acumulan seis temporadas por debajo de las 35 victorias. Para ser exactos, seis cursos por debajo de las 30 victorias. Un récord infame para la gran reputación que se les presupone.

La eterna magia del Madison Square Garden no siempre acompaña. La mística ha tenido años de gran auge, como las Finales de 1994 y 1999. Pero ni la llegada de Patrick Ewing, un auténtico center, un estandarte de los NYK, consiguió mejorar los registros. En el curso 1984/85 registraron 24/58. En 1985 eligieron al pívot jamaicano de Georgetown, pero sus dos siguientes cursos fueron de 23/59 y 24/58. Malos tiempos para los vecinos de Wall Street. No obstante, consiguieron coger el ritmo y, con la llegada de Pat Riley, rozaron el cielo ante los Rockets de Olajuwon en 1993/94… pero una mala noche de Starks lo frustró todo (2 de 18).

Siguieron siendo aspirantes a todo en mayor o menor medida, logrando contra todo pronóstico las Finales en 1999, con un equipo formado por Ewing (que no jugó las Finales por lesión en una mano), Latrell Sprewell, Larry Johnson " target="_blank">Larry Johnson y Allan Houston.

Ya no volverían a estar en terrenos fangosos hasta la 2005/06. Dirigidos por Larry Brown (hay que ver las malas campañas que ha realizado en varios equipos que no se adecuaban a su estilo) eran un caos y llenos de despropósitos. Malas actitudes de Stephon Marbury, Steve Francis, Eddy Curry... sólo Jamal Crawford sobresalía del resto con la ayuda de Channing Frye. Ese curso firmaron 23/59.

En los siguientes cuatro años se quedaron 2 veces por debajo de las 30 victorias. Isiah Thomas, el que para muchos ha sido el virus de los Knicks, el gusano de la Gran Manzana, no supo gestionar los egos de jugadores de calidad como Jamal Crawford, Marbury o Zach Randolph. El actual jugador de los Grizzlies firmaba en la 2007/08 17.3 puntos y 10 rebotes, pero daba una sensación de agujero negro, de jugar única y exclusivamente para él. Marbury estaba inmerso en sus temores interiores, siendo una sombra de lo que llegó a ser, y Crawford era un anotador compulsivo que no entendía el juego como lo hace ahora en Clippers, en parte porque el exBad Boy fue incapaz de darle galones y consejos.

Hasta hoy, la 2009/10 ha sido la última temporada terrible de NYK. Cambio de entrenador un curso antes, Mike D’Antoni (otro "gran" gestor de equipos NBA que no encajan en su perfil) tuvo en su equipo a David Lee (20.2 puntos y 11.7 reb), Al Harrington (17 puntos), Danilo Gallinari (15 pts) y Wilson Chandler (15 pts).  Ni por esas fueron capaces de aspirar a nada en toda la temporada. Meses después llegaría Melo a Gotham y la historia cambiaría bastante… hasta este curso.

Algo está cambiando en la NBA. Los emergentes Pacers y Clippers y los fiables Heat y Thunder son los que acumulan triunfos y elogios.

Salvo los eternos Spurs –merecen un episodio aparte-, las viejas glorias parecen condenadas a renovarse ya si no quieren pasar una larga temporada en el olvido (a lo que opciones de anillo se refiere).




Jugadores Artículo