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[20/06/2015] Análisis
De Barry a Curry
Por Albert Molinari @ultimatenba | @AlbertMolinari

Han pasado 40 años desde el último anillo de los Golden State Warriors. Pero ambos campeonatos guardan muchas similitudes

Tiempo de alegría en la bahía. Los Golden State Warriors han conseguido el campeonato ganando un total de 83 partidos esta temporada (sumando Regular Season y Playoff). Una cifra que los coloca entre los 3 mejores equipos de la historia.

Sólo por esto, merece la pena una gran celebración. Pero no sólo este premio han llevado a sus vitrinas. Su estrella, el verso libre de la NBA, el mago Stephen Curry se ha consagrado obteniendo el MVP de la fase regular y ganando el concurso de triples del pasado Partido de las Estrellas.

Su entrenador, Steve Kerr, ha estado entre los mejor valorados del curso, al igual que Draymond Green, segundo en las votaciones de mejor defensor de la liga.

Hacía 40 años que los Warriors no ganaban un anillo de la NBA. Cuarenta años. Casi medio siglo. Pero el equipo que lideraba el cañonero Rick Barry en 1974/75 guarda muchas similitudes al que se ha proclamado campeón con Curry al mando. Varios paralelismos que ahora describo hacen que ambos campeonatos estén conectados.

Uno es un amante de la historia y los datos. Y terminada la temporada, qué menos que dedicar un tiempo a ello. He aquí mi visión de los anillos de 1975 y 2015. Un pedazo de historia, vista desde mi óptica.

De Barry a Curry.

 

LIDERAZGO EN EL OESTE

En el curso 1974/75, los Warriors quedaron primeros en la Conferencia Oeste. Si bien es cierto que por aquel entonces la configuración era distinta (los Bulls jugaban en el Oeste, por ejemplo), nadie quita mérito de quedar primeros.

Este curso, los Warriors han quedado primeros del Oeste (y de la NBA) obteniendo un balance de 67-15 por el 48-34 que tuvieron en 1974/75.

En 1975 no tuvieron factor cancha en las Finales, pero sí en las rondas previas. Y tampoco jugaron tantos partidos * (por aquel entonces los dos mejores de cada conferencia se saltaban una ronda, jugando sólo 3 en lugar de las 4 actuales).

 

ESTRUCTURA DE EQUIPO

Los equipos cambian mucho de década a década. El tipo de juego, los físicos, las normas, etc. El equipo base del anillo de ’75 era el siguiente:

Butch Beard (base).

Sus 12.8 puntos y 4 asistencias durante la temporada regular le daban solvencia al equipo y seguridad en el timón. Serio y compacto, sabía buscar a sus compañeros y seleccionaba bien sus tiros.

Rick Barry (escolta/alero)

No fue MVP porque Bob McAdoo –padre del actual compañero de equipo de Curry- se salió literalmente (34 puntos, 14 rebotes) y sus Buffalo Braves fueron temibles en playoff. Ese curso, Barry firmó  30.6 puntos, 6.2 asistencias, 5.5 rebotes, 2.9 robos  con un 90% libres y 46% t.campo. Impresionante demostración de tiro, liderazgo, repertorio ofensivo. Y recordemos que no existían los triples!!!

Jamal Wilkes (alero) 

Elegido como ROY (novato del año) gracias a sus 14.2 puntos y 8.2 rebotes de media. El ex de los Bruins (UCLA) era un alero con buena mano, gran defensa, criterio y ética de trabajo.

Derrek Dickey (ala-pívot)

Un obrero. Sus 7.7 puntos y 7 rebotes demuestran que sus labores eran que el balón circulara, que ayudase en defensa, que cerrase los rebotes y que los bloqueos para Beard y Barry fueran lo suficientemente buenos para que pudiesen lanzar con comodidad.

 Clifford Ray (pívot)

Un poco de todo. Grande (2.08 mts y 120 kg) y con cierta movilidad, aportaba en las facetas que se le piden a un center: 10.6 rebotes y 1.4 tapones. Además firmaba 9.4 puntos gracias a las asistencias de Barry y los rebotes ofensivos. Su presencia en la pintura era la primera piedra para edificar la defensa y el contraataque.

Desde el banquillo aportaban  Charles Johnson, Phil Smith y Jeff Mullins. Un equipo de 8 jugadores que se complementaban a la perfección y que tenían en Barry a su estrella.

¿Encuentran similitudes con los Warriors de 2015? Salvando las distancias y las épocas, creo que Klay Thompson sería Beard, Curry sería Barry, Green seria Wilkens, Ray seria Bogut y puede que el papel de Dickey recayese en Iguodala –a pesar de la diferencia de posición y talla-.

Añadimos a Barnes, Barbosa y Livingston y nos salen los 8 magníficos.

Más puntos en común a tener en cuenta :

ANOTACIÓN

En la temporada 2014/15, los Warriors han sido el equipo con mayor poder ofensivo de la NBA anotando 110 puntos por partido.

¿Saben qué equipo lo fue en 1974/75? Los Warriors con 108 puntos por partido.

DEFENSA EN LAS FINALES

En las Finales de este año los Warriors han ganado los 4 partidos que han superado los 100 puntos, y han perdido los 2 que no han llegado a la centena. Han dejado por debajo de los 100 en todos los partidos a los Cavs de LeBron james.

En ’75, los Warriors barrieron 4-0 pero dejaron por debajo de los 100 puntos en tres de los cuatro partidos a los Bullets.

En 1975, Wilkes (1.99 y 94 kg) se encargó de frenar a Hayes (2.07 y 110 kg). La diferencia de corpulencia era clara, pero el novato usó velocidad, manos, inteligencia y presión para hacer que Hayes anotara muy por debajo de sus medias y ahogar el juego ofensivo de los Bullets. Sin su estrella, y con Barry desatado, poco pudieron hacer los Bullets.

En 2015, Andre Iguodala no pudo frenar en anotación a LeBron (más de 10 puntos de media que en la fase regular), pero sí forzar pérdidas y reducir su acierto (de un 47% a un 39%). Y no sólo eso, se encargó de producir más (de 7.8 a 16 puntos), haciendo que LeBron James se cansara mucho en ambos lados de la cancha. Esto pasó factura en los momentos decisivos para Cleveland.

ENTRENADORES

Se ha hablado mucho sobre Steve Kerr y David Blatt. Dos entrenadores novatos que se disputaban el campeonato. Ganase el que ganase, se uniría a un selecto grupo de ‘ganadores noveles’. Desde 1982, con Pat Riley en Los Angeles Lakers, ningún entrenador debutante conseguía el anillo de campeón.

Blatt tenía experiencia en Europa, ganando la Euroliga en 2014 con el Maccabi y el oro en el Eurobasket de 2007 frente a España (amén de 5 ligas israelíes y otros logros). Este bagaje era un plus con el que no contaba Kerr. Por otro lado, el coach de los Warriors tiene en sus dedos 5 anillos de campeón de la NBA como jugador. Y los logró bajó las órdenes de dos de los mejores entrenadores de la historia del baloncesto: Phil Jackson y Gregg Popovich.

Blatt golpeó primero y colocó una defensa pegajosa a Thompson y Curry que le valieron para irse al cuarto partido con 2-1 favorable. Pero Kerr escuchó consejos y fue valiente, colocando el small ball en el resto de la serie, provocando que Mozgov no jugara tanto en los Cavs y frenando a LeBron. El resultado fue ganar 3 partidos consecutivos.

En las finales de 1975, los dos entrenadores eran afroamericanos, siendo la primera vez que se enfrentaban en unas Finales dos entrenadores de dicha raza.

Un hecho histórico y más teniendo en cuenta la poca cantidad de entrenadores de raza negra que estaban al frente de equipos de la NBA.

Al igual que Blatt, Alvin Attles, entrenador de los Warriors, no tenía experiencia en Finales y era recordado como un buen base en sus años de juego, solvente pero nunca destacado como un gran jugador de su generación. Jugó 11 temporadas en los Warriors y luego asumió el mando de entrenador durante 13 temporadas más. Casi un cuarto de siglo vinculado a la franquicia californiana.

En el otro lado estaba KC Jones. El que fuese base/escolta de los gloriosos Celtics de los 60 estaba a los mandos de un equipazo. Como jugador sumaba 8 anillos, y ahora era el momento de dar caza  al campeonato como entrenador. Era como Kerr, para entendernos: novato en los mandos de un finalista pero experto en ganar anillos como jugador (y su influencia en el juego como jugador fue mucho mayor de la que tuvo Kerr en su época).

Attles supo frenar a la estrella rival y motivar a sus suplentes para ser decisivos en momentos clave. Jones no supo reaccionar ni con una defensa en el cuarto partido que rozó lo ilegal en varios minutos.

 

EL FINALISTA

Si en 2015 el nombre era LeBron James y su espectacular promedio en las Finales (35.8 puntos, 13.2 rebotes, 8.7 asistencias), en 1975 los ojos se centraban en Elvin Hayes, el prominente ala-pívot de los Bullets que había promediado 23 puntos, 12 rebotes, 2 tapones y 2 robos durante la fase regular.

Era el hombre a parar y por el que los Bullets sostenían todas sus pregarias. Pero no estaba solo, más bien al contrario. Recordamos que Washington Bullets terminó la temporada con 60-22, siendo el segundo mejor equipo de toda la liga.

 A ‘Big E’ se le unían hombres de postín:

Kevin Porter (base)

11. 6 puntos, 8 asistencias, 2 robos. Terminó el curso ’74-’75 como máximo asistente. Fiable, certero y rápido en los contra golpes. Un base de raza que era un peso importante en el vestuario.

Phil Chenier (escolta)

 El cañonero del perímetro. 21.3 puntos y 3 rebotes para un jugador que tenía un tiro de 5 metros letal. Aprovechaba los pick&roll de Hayes para tirar o los bloqueos de Unseld para llegar hasta la cocina.

Mike Riordan (alero)

15.4 puntos y 3.6 rebotes añadidos a una gran capacidad defensiva y una ‘malas artes’ que sacaba a relucir si eran necesarias. Completaba un perímetro muy potente y con buena mano que obligaba  a dejar espacios para Unseld y Hayes que aprovechaban a las mil maravillas.

Wes Unseld (pívot)

Una roca. Bajito pero muy, muy fuerte. Su capacidad defensiva y su potencia le permitieron ser el máximo reboteador de la temporada (9 puntos, 14.8 rebotes, 4 asistencias). Inteligente en la cancha, era el santo y seña del equipo que en 1969 consiguió ser ROY y MVP de la fase regular. El mejor complemento para Hayes.

Jones y Weatherspoon completaban la rotación. Era un equipo fuerte, rápido y con muchas opciones ofensivas para ganar los partidos. Pero no descuidaban la defensa ni un momento.

Un equipo parecido a los Cavaliers, donde LeBron seria Hayes (con todos los respetos), Thompson seria Unseld, Irving seria Chenier, Love seria Riordan y Mozgov haría el papel de Porter (aunque, obviamente, cambiamos las asistencias –que se las quedaría LeBron- por los rebotes).

Sobre el papel un equipazo temible. Sólo hay que ver que los Cavs ganaron 34 de los 43 últimos partidos de fase regular una vez estuvieron todos sanos.  Con las bajas de Irving y Love en las Finales, las comparaciones  menguan bastante y quedan diluidas. Pero creo que se pueden hacer una idea de cómo –teóricamente- llegaban y lo que se podía esperar de ellos.

 

LOS BANQUILLOS

Kerr contaba con varios hombres capaces de producir en ambos lados de la cancha: Livingston, Lee, Barbosa, Iguodala, Speights.

Blatt, en cambio, no podía decir lo mismo, y más tras las lesiones de Kyrie Irving y Kevin Love. Se reducía su potencial al errático JR Smith y al tirador James Jones. Poco más a buscar. Esta desigualdad hizo que el banquillo de los Warriors produjera mucho más que el de Cavs.

En 1975, Attles contaba con un banquillo más concentrado y profesional. Puede que la calidad de nombre por nombre fuera mejor en Bullets, pero las ganas y el aprovechamiento de minutos fueron mucho mejores en los californianos. Más del doble de puntos anotados por el banquillo ganador que por el finalista. George Johnson o Phil Smith aparecieron en los momentos clave para asegurar el anillo.

LA FIGURA

Me centro en el mejor del equipo ganador. Y no sólo en las Finales, sino el camino que les ha llevado desde el minuto 1 de postemporada hasta levantar el trofeo.

Rick Barry (1975)

28.2 puntos, 6.1 asistencias, 5.5 rebotes, 2.9 robos  91.8% t.libres, 44% t. campo

Stephen Curry (2015):

28.3 puntos, 6.4 asistencias, 5 rebotes, 1.9 robos,  83% t. librs, 45.6 % t. campo (42% triples)

Creo que no hace falta añadir nada más. Casi las mismas medias. Increíble pero cierto. Cuarenta años después, dos jugadores de una misma franquicia consiguen el anillo firmado en los playoffs medias casi idénticas.

Barry se llevó el MVP. Curry no, ya que ha recaído en Iguodala. Pero esto es lo de menos. Dos versos libres, dos cañoneros implacables, dos jugones en la cancha, han llevado al mismo lugar a los Warriors: a la cima de la NBA.

Este mundo está lleno de curiosidades y ciclos. Yo suelo usar el dicho que dice que “cuando el alumno está preparado aparece el maestro”. Y parece que el binomio Kerr/Curry puede funcionar durante años.

Como pasó con Jackson-Jordan, Riley-Magic, Popovich-Duncan. Estaremos atentos a ver si esto es una realidad o flor de un dia (como fueron los Warriors de 1975).

La bahía está de fiesta. Se lo merecen. Disfrutemos todos de los aires nuevos que soplan en la NBA, aunque lleven cierto aroma a los ’70.




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