Artículos

[10/06/2010] Reportaje
Contracrónica. UltimateNBA.com en las Finales (I)
Por Sergio Calvo @ultimatenba | @akaZerf

En el momento cumbre de la temporada, UltimateNBA.com es testigo directo de la más famosa rivalidad dentro del baloncesto norteamericano. Capitulo 1.

Dedicada a José Manuel Fernández, que nos hizo disfrutar durante 20 años con sus crónicas envíadas desde las Finales.

Lo primero. Gracias a Andrew, que insistió para que nos respondieran, y a Pau, que me solucionó el tema de los billetes. Y a todos los que hacen o hicieron posible UltimateNBA.com y 2de18. Y sorry, Joseba, era difícil que nos dieran dos.

Empezamos. Raúl Barrigón nos da los últimos consejos para entrar a USA. “Vacation, di que vas de Vacation”.  La noche antes de salir veo el partido. Total, no puedo dormir. Los dos primeros cuartos en directo, los últimos minutos en diferido. Ganan los Celtics. Esto prácticamente garantiza volver a Los Angeles. Bien.

Llego al aeropuerto de Barcelona. Problema gordo. El iPod se ha muerto. Con todos los correos, todos los mapas de Boston, todas las direcciones¸…

Marc Gasol va en nuestro vuelo. Va a ver a su bro.  Él viaja en bussiness, claro. Con lo enorme que es como para ir en turista.

Al llegar a la ciudad de Kevin Costello (gracias por todos los consejos!)  ya se ve que hay una Final. Señoras mayores con camisetas de Beat LA! (no es un grupo de Facebook). Es la clásica, aunque este año hay una nueva: Beat LA Again!

Hay muchos Vacunos, mote del ídolo de 2de18, Brian Scalabrine, el jugador más irlandés de la NBA. Blancos como la leche y pelirrojos.

La primera noche la paso en un YMCA. Después quedo con David Carro y me voy a su hotel. Ya no hay marcha atrás, he entrado en la MAFIA.

Comparte habitación con un amigo suyo (ahora nuestro), Raúl Machado, y con Miguel Candeias, periodista portugués del diario A Bola. Lleva viajando a los All-Star y Finales NBA desde 1993. Ellos están en Cambridge, cerca (relativamente) del Hotel de la NBA y del TD Bank North Garden. Bajamos andando al centro de Cambridge y comemos por ahí. Una hamburguesa (muy buena, ojo) y una cerveza (regulera, sin gas y casi sin espuma). Ellos piden postre y les traen crema catalana, aunque con otro nombre. Y un café express para acabar. Llega la cuenta. Más de 900 euros. Y somos 4. Keep the calm…ojo que han cobrado 400 euros por café. Onvreeeeee!!! Laura, la camarera, se pone roja cuando se lo decimos y nos trae la nueva cuenta. Se le había ido la mano con los ceros.

Por la tarde al pabellón. Ambientazo. Marea verde. Beat LA! Estaba incluso pintado en los túneles que comunican Boston con Cambridge. Es una obsesión. Los odian. Pero eso no impide que entre los miles de camisetas de los ídolos actuales (Kevin Garnett, Rajon Rondo, Ray Allen y Paul Pierce) y leyendas (Larry Bird, , Bill Russell e incluso una de Len Bias), acudan fans de los Lakers con camisetas de Kobe Bryant y Pau Gasol. Y ojo, una chiquita vestía la de Shasha Vujacic. Esperemos que al menos le costara barata.

Hay que ir a recoger las acreditaciones. La mía no está. Keep the calm… se ve que no les gustó la foto que les mandé. Me pasan a otra sala. Sonríe. Clink! En "cero coma" ya tengo la acreditación colgada al cuello. Sergio Calvo. UltimateNBA.

Nos encontramos a Loncar. Como un pincel, va de estreno. Le han perdido la maleta en el vuelo LA – Boston, y se ha tenido que comprar ropa. Está puteado. “Tenía zapatos, que no encuentro zapatos”. Es lo que tiene no calzar un 41.

Vamos viendo a más  gente. A Carnicero, a Pablo Abádanes. Todos se conocen, son muchos años.

Entramos al Garden. Por fin. Nos llevan a ver el garito del Plus. Está en lo más alto del pabellón, donde el resto de periodistas españoles. Hacemos la porra (Loncar necesita dinero para comprarse más ropita J ). Anotamos en un papel nuestra apuesta. Los guarda Carnicero. Lakers +5, pongo yo.

Me quedo cerca. Lo clava Raúl, Lakers +7. Ya lo había dicho en la comida. Luego, en el autocar que nos lleva al hospitality, vamos entrando y pagándole five dollars religiosamente. El tío, con tanto billetaco, parece Jorge Sierra.

Lo bueno de la acreditación es que te mueves como Pedro por su casa. Bajamos a la pista. Están entrenando los suplentes. Evidentemente yo me fijo en... Scalabrine, of course. 

Saludamos a Antoni Daimiel. Está con Pep Lluïs Martí, el futbolista del Mallorca, que ha venido de NYC a ver el partido.

Nos encontramos con Emilio Escudero, de ABC (el periódico, no la cadena estadounidense), y a nuestro hombre 2de18, redactor de Gigantes, director de Crossover y amigo, Antonio Gil, Sosé. .

Visitamos las entrañas del estadio. Que si la 3, la 4, bajamos para que nos den una toalla, subimos otra vez, volvemos, tornamos, … vamos a los vestuarios. No se pueden hacer fotos, me advierte Antonio. Más pequeños de lo que imaginaba.

En el pasillo está Mark Jackson, el que fuera base de Knicks y Pacers. Uno de mis jugadores favoritos. Le pido a Antonio que me haga una foto con él. El tío es bastante rancio (igual porque está esperando para entrar al lavabo), aunque no pone pegas.   A Antonio le firma un cromo.

Pasa Kevin McHale. Como en su casa, saludando a todo el mundo. [modo malvado on] No en vano él es uno de los creadores del equipo, traspasó a KG a los Celtics [modo malvado off].

La cola para comer (5 dollars los periodistas) es enorme, así que no cenamos. Emilio entra y saca agua, en el descanso sube con patatas y chocolatinas que reparte a lo Robin Hood.

Ya queda poco. Subimos, no quiero perderme las presentaciones. Impresionante. La piel de gallina, de verdad.

Empieza el partido. Comparto comentarios con Gonzalo Vázquez, un loco de esto. Un honor.

Ganan los Lakers. Bajón en el Garden. Podéis ver los comentarios del partido en twitter.com/ultimatenba

Acabo la crónica. Me quedo el último. Bajo a los vestuarios. Ron Artest con una toallita, hablando con dos o tres periodistas (incluyendo al director de Crossover, por supuesto). Pau Gasol rodeado de muchísimos. Se queja de los 29 tiros de Kobe.

Nos vamos al Hospitality. La comida regulera, pero el problema gordo es que a las 2 (al poco de llegar)… dejan de servir alcohol. NOOOOOOOOOOOOOOOOOooooooooooooooooOOOOOOoooooooooooo!  Esta gente sabe cómo cortar el rollo.

Vamos a la cama, no queda otra. Muchas emociones para un solo día.

Continuará…