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[14/06/2012] Opinión
Choque de Elegidos
Por Carlos del Castillo @ultimatenba | @CdelCastilloM

En las últimas temporadas de Michael Jordan y en las que siguieron a su retirada, los amantes de la NBA nos enfrentamos a una sensación de creciente angustia. La mejor historia de este deporte tocaba a su fin y debíamos enfrentar la idea de que todo lo que quedaba ante nosotros no nos haría disfrutar tanto como lo que dejábamos atrás.

Era inevitable que apareciera el sentimiento de negación: habíamos perdido a los grandes ídolos, pero ¿quién dijo que no podíamos encontrar unos nuevos? Así, los drafts de finales del pasado siglo y principios de este concentraron el mayor número de el próximo Jordan, el futuro Bird y el siguiente Magic de todos los tiempos.

Esto no hizo más que hurgar en la herida: al comprobar que Shaun Livingston no sería otro Magic, que Hedo Turkoglu no es “el Larry Bird turco” y que, salvo Kobe Bryant, la amplia nómina de jugadores comparados con Jordan no han logrado acercarse a su sombra, la sensación de que cualquier tiempo pasado fue mejor se acentuaba cada vez más.

Sin embargo es ahora, cuando habíamos dejado de ver reencarnaciones por todas partes, cuando dos de esos jugadores que estaban llamados a ocupar el puesto de sucesores han llegado hasta el último escalón de la competición y se enfrentan para demostrar quién debe entrar en la historia. Aunque sus caminos han sido muy diferentes.

Mientras que Kevin Durant ha guiado a su equipo a su primera final de la NBA con solo 23 años y apenas cuatro temporadas de experiencia en la liga; para LeBron James ésta es su tercera final. Tras perder las dos anteriores, las dudas sobre su rendimiento a la hora de la verdad comienzan a asaltar su carrera.

El 6 de los Heat es uno de los jugadores más all-around de la historia, capaz de machacar registros en todos los apartados estadísticos, con récords sólo al alcance de Oscar Robertson o Jerry West. La picadura de Durantula es más sibilina y silenciosa, acabando con el contrario desde la distancia con su incontestable suspensión.

Pero las diferencias no radican sólo en la cancha. Mientras que LeBron era ya todo un fenómeno mediático mucho antes de llegar siquiera a la NBA y ahora aprovecha las ventajas de un mercado como Miami; Kevin Durant es el niño bueno de la liga y alaba las ventajas de vivir y jugar para un equipo de una pequeña ciudad como Oklahoma.

Sin embargo ambos jugadores deben hacer frente a una misma crítica: los equipos que lideran no enamoran al aficionado. Juego mecánico, ausencia de sistemas y demasiado peso del uno contra uno. Este reproche se ha extendido hasta el poco vistoso primer partido de la final, que Durant sentenció en el último cuarto con una gran actuación individual.

Ahora sus caminos les enfrentan. James está dispuesto a cambiar su suerte y acallar a sus detractores demostrando que es el elegido para suceder a las viejas glorias de la liga. Ha subido aún más si cabe su nivel y el decisivo sexto partido contra Boston, cuando Miami igualó a tres la serie en el Garden, fue sin duda uno de los mejores de su carrera.

Los números de Durant en estos play offs no son menos impresionantes y ha golpeado primero, subiendo el primer punto de la final al marcador de los Thunder. Junto a su joven equipo, desea comenzar lo antes posible con su leyenda de campeón.

Gane quien gane, esta final no será sino el primer enfrentamiento entre estos dos jugadores. Una larga rivalidad les espera, y como saben los seguidores los Celtics y los Lakers, grandes cosas pueden ocurrir cuando dos jugadores de este nivel se obligan a superarse a sí mismos para derrotar a su adversario.




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Ficha de LeBron James LeBron James
Ficha de Kevin Durant Kevin Durant