¿Por qué soy de los Knicks? Esta pregunta tiene múltiples respuestas, a cada cual más peculiar. Soy de los Knicks por muchos motivos. Por el mate de John Starks en las narices de Grant y Jordan . Por los larguísimos brazos de Ewing , sus rodilleras y sus zapatillas (míticas donde las haya). Por el concurso de mates ganado por Nate Robinson (con mucho tesón eso si, pero ganado) y su tapón a Yao Ming . Por la vuelta a casa de Stephon Marbury . Por el 14/14 de David Lee en el All Star de Rookies y su prometedor futuro. Por Isiah Thomas y sus esperpénticos follones (no te preocupes Zeke, todos tenemos nuestro lado “macarra”). Por varios de sus jugadores partiendo el bacalao en los más importantes torneos de streetball de New York (Nate Robinson , Jamaal Crawford, David Lee , Starbury). Por la camiseta verde del día de San Patricio. Por esa Meca del baloncesto llamada Madison Square Garden. Por Willis Reed cojeando en aquel partido hardwood classics que han pasado mil veces por televisión. Por Mark Jackson y sus no-looking pass. Por Spike Lee discutiendo con Reggie Miller y cambiando decisiones arbitrales metido en la cancha. Por las esquizofrenias de Latrell Sprewell . Por el estiloso tiro en suspensión de Allan Houston . Porque Emilio Cobos no me ha ganado (casi) ningun partido al NBA Live 08 jugando yo con los Knicks. Por las tres camisetas de sus jugadores que tengo en mi colección (muy amplia, por cierto). Por las Starbury a 15$... Pero quizás la mejor respuesta sería porque I Love N.Y.
Según mi punto de vista, lo más bonito de la NBA es que está lo suficientemente lejos de España para que no nos dejemos llevar por el regionalismo (que inevitablemente se convierte con el tiempo en un “forofismo” exagerado) y no estemos “obligados” a ser de ningún equipo. En mi caso siempre he sido más de jugadores que de equipos (Jason “White Chocolate” Williams, Rafer “Skip To My Lou” Alston, Sebastian “2Fast2Furious” Telfair, Magic Johnson , Pistol Pete Maravich , Baron “Too Easy” Davis, Sergio “Spanish Chocolate” Rodríguez...), así que dependiendo de la época veía más partidos de una franquicia o de otra por el mero hecho de contemplar las “hazañas” de mis modelos baloncestísticos. Primero trasnochaba con el Showtime de los Lakers, luego con su versión actual en los Sacramento Kings de Jason Williams y ahora con el “Run & Gun” de Warriors y Suns, pero en realidad siempre miraba de reojo a los New York Knicks por el mero hecho de ser de la ciudad de mis sueños.
Con el paso del tiempo, finalmente tuve de la oportunidad de visitar Nueva York y, desde el momento en que puse un pie en Manhattan, me di cuenta de que en realidad siempre había sido un fan de los Knicks, aunque hasta ese preciso instante casi no le había dado importancia. Si bien dicen que en la Gran Manzana se respira baseball y New York Yankees por todos lados, yo sólo veía referencias a mis Knicks. Lejos de querer traerme en la maleta algo relacionado con el deporte del guante y el bate, en todas mis visitas a la Gran Manzana (por el momento menos de las que me hubieran gustado) mi equipaje siempre ha venido cargado de merchandise azul, blanco y naranja (camisetas, pantalones, gorras...). No he llegado a visitar nunca el Yankee Stadium, pero ha perdido el culo por entrar al Madison. No le prestaba especial atención a las camisetas de Derek Jetter, pero sin embargo observaba con la típica envidia de un jersey freaker a los que visten la John Starks y lanzaba una mirada de complicidad a los que llevaban puesta alguna de las camisetas que ya tengo... Además, dicen que para recibir el beneplácito de tu jefe nunca hay que llevarle la contraria, así que, Mr. Stern yo también soy de los Knicks, ¿no tendrá usted alguna invitación para mi y un vale de descuento para el NBA Store la próxima vez que visite New York?.