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[24/09/2009] Historia
1947-48: el año de Baltimore Bullets
Por Raúl Barrena @ultimatenba | @rbarrena5

Segunda entrega de Historia NBA. Los Philadelphia Warriors, tras ganar el primer anillo de la BAA de la mano de Joe Fulks son los máximos favoritos para lograr el back-to-back. Sin embargo, durante el verano, una serie de acontecimientos alteran la competición. ¿Podrían repetir la victoria del año anterior?

Al igual que había ocurrido con el resto de ligas profesionales surgidas durante los años 40, tras el primer año de competición (en el que Philadelphia, de la mano de Joe Fulks, ganó el campeonato) comenzaron los problemas, principalmente a causa de tres razones.

La primera la constituía la NBL, una liga pararela fundada en 1937 por importantes empresas del momento, como General Electric, Firestone o Goodyear, en la que competían los mejores jugadores y entrenadores americanos, como el pívot de los Minneapolis Lakers George Mikan, que ese año militaba en los Chicago American Gears. Sin embargo, la contratación por parte de los New York Knicks de Joe Lapchick para entrenar al equipo ayudó a promover la liga.

La segunda razón era de tipo económico, fundamentalmente por el coste de los viajes, por lo que se redujo el número de partidos de Liga Regular de 60 a 48.

Finalmente, el tercer y más importante problema fue la desaparición de cuatro equipos de los once que habían iniciado la BAA. Así pues, Cleveland Rebels, Detroit Falcons, Pittsburgh Ironmen y Toronto Huskies se daban de baja, dejando la liga desequilibrada. Para paliar dicha situación, se reclutó a los Baltimore Bullets, entonces en la ABL (American Basketball League), dejando el número de equipos en ocho.

Además, la BAA sufrió una remodelación de conferencias. De esta forma, Boston Celtics, New York Knickerbockers, Philadelphia Warriors y Providence Steamrollers quedaron encuadrados en el este, y Baltimore Bullets, Chicago Stags, St. Louis Bombers y Washington Capitols en el oeste.

Finalizados los 48 partidos los Philadelphia Warriors confirmaban su condición de favoritos al título, imponiéndose en su conferencia con 27 triunfos. Muy cerca de ellos acabaron los New York Knickerbockers, con 26. La nota discordante la daban los Providence Steamrollers, que apenas consiguieron 6 victorias. El oeste, sin embargo, se mostraba mucho más igualado. El equipo de St. Louis lograba el primer puesto del grupo con 29 victorias, tan solo una más que los otros tres componentes (Washington, Chicago y el recién llegado Baltimore), que se quedaban con 28. De nuevo hubo que recurrir al desempate y en este caso fueron los Capitols quienes se quedaron fuera tras perder contra Chicago y ganar posteriormente Baltimore a los de la ciudad del viento.

Los mejores de la temporada

El First Team All-BAA estuvo integrado por Ed Sadowski de Boston, Howie Dallmar de Philadelphia y tres jugadores que ya habían obtenido dicho reconocimiento: Joe Fulks también de Philadelphia, Bob Feerick de Washington y Max Zaslofsky de Chicago.

Stan Miasek (de los Chicago Stags) era elegido para el Second Team All-BAA, junto a Buddy Jeannette de Baltimore, Carl Braun de New York, Fred Scolari de Washington (que repetía presencia) y John Logan de St. Louis (que también repetía).

En la carrera por el premio al máximo anotador, Max Zaslofsky y Joe Fulks tuvieron una dura pugna que acabaría ganando el primero, pese a que Fulks promediaba un mayor número de puntos por partido*. En asistencias, Howie Dallmar le ganaba la partida a Ernie Calverley (de Providence) por 120 a 119.

La hora de la verdad

Una vez llegados los Playoffs se mantuvo el sistema del año anterior; los dos primeros pasan directamente a semifinales donde se enfrentan en una serie a siete partidos, mientras que los segundos y terceros juegan una especie de Final Four al mejor de tres de donde sale el otro finalista. El primero en llegar a la final fue Philadelphia, ganando por 4-3 a los Bombers (el último partido por 85-46). Liderados de nuevo por Joe Fulks, todo el mundo daba por campeones a los Warriors antes incluso de disputar la gran final, pero no contaban con Baltimore.

Los Bullets eran un equipo que había llegado a la liga de rebote. Habían sido campeones varios años de una liga menor (la ABL) y ya el año anterior habían intentado acceder a la BAA, sin éxito. Tras la marcha de cuatro equipos en el verano del 47 la organización se vio obligada a replantearse su entrada a la liga. Robert "Jake" Embry (propietario de los Bullets) y Bill Dyer (un periodista local que hacía de manager del equipo) no se lo pensaron dos veces y se pusieron manos a la obra. Ficharon a Joseph Francis "Chick" Reiser y a Buddy Jeannette como jugador-entrenador, ambos procedentes de los Fort Wayne Pistons de la NBL, formando junto a Mike Bloom (dos veces MVP de la ABL) un trío de lujo. Primero se deshicieron de New York por 2-1 y acto seguido de Chicago (que había eliminado a Boston con un resultado idéntico) por 2-0.

Ya en la final, perdieron el primer partido, pero lograron imponerse en el segundo (jugado en Philadelphia) tras ir perdiendo por 41-20 en una remontada épica. Con el 1-1 ganaron los dos partidos que jugaron en casa y, tras perder el quinto de vuelta a Philadelphia cerraron la eliminatoria en casa en el sexto partido. Nadie daba crédito al resultado final, pero lo cierto es que Baltimore (que partían como un equipo menor) había ganado el segundo título de la BAA.

* Al principio de la competición, los premios al mejor anotador y otras facetas estadísticas se hacían por números totales y no por promedio como se hace ahora.




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